Sergei Lavrov, el ministro de relaciones exteriores de Rusia, es uno de los sancionados por países de la UE, EEUU y Canadá debido a la invasión de Ucrania. FOTO: Bloomberg por Andrey Rudakov.

La prohibición de que Moscú utilice sus aproximadamente $630 mil millones de reservas de divisas perjudicará la capacidad para costear la guerra contra Ucrania.

Estados Unidos y sus aliados occidentales anunciaron las sanciones más duras hasta la fecha contra Rusia, la última de una gama de sanciones desplegadas en respuesta a la invasión a gran escala de Ucrania por parte del país.

Las medidas anunciadas el sábado apuntan directamente al banco central de Rusia y buscan dificultar la conectividad del país con el sistema financiero mundial. Su objetivo es desestabilizar la economía rusa, basándose en las sanciones impuestas en los últimos días que apuntan a los oligarcas, así como a sus bancos, empresas de alta tecnología y fabricantes de aviones.

“Cada vez está más claro que Rusia va por el camino de Cuba e Irán en cuanto a la importancia de las sanciones impuestas”, afirmó Daniel Tannebaum, ex funcionario del Tesoro de EEU. que ahora es socio de la consultora Oliver Wyman.

Un alto funcionario de la administración estadounidense añadió que las nuevas medidas equivalen a “expulsar a Rusia del sistema financiero internacional” y convertirla en un “paria económico y financiero mundial”.

¿Qué se ha anunciado?

Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y la Comisión Europea afirmaron el sábado que bloquearán al banco central de Rusia el uso de sus reservas de divisas, que ascienden a aproximadamente $630 mil millones, lo que perjudica su capacidad para afianzar su economía y protegerla de los costos asociados con sus ataques a Ucrania.

Las sanciones se anunciaron junto con planes para expulsar a algunos prestamistas rusos del sistema de mensajería financiera Swift, que se utiliza para comunicar los detalles de pagos diarios por valor de millones de millones de dólares entre los bancos.

Su objetivo principal es obstaculizar la capacidad de Rusia para eludir las amplias sanciones que se han impuesto al país.

“Es un intento directo de golpear la capacidad de Rusia para hacer frente a las sanciones, porque la forma en que harían frente a las sanciones es confiando en sus reservas”, señaló Daniel Glaser, quien fue secretario adjunto para la financiamiento del terrorismo y delitos financieros en el departamento del Tesoro de EEUU entre 2011 y 17 y ahora forma parte de K2 Integrity, una empresa de asesoramiento de riesgos.

“Cuanto menos control tengan sobre sus reservas o menos puedan hacer con ellas, más vulnerables serán a la segunda ronda de presiones”, agregó.

Estados Unidos y sus aliados aún no han especificado cómo funcionaría el nuevo régimen contra el banco central ruso. Glaser afirmó que el método estadounidense más “directo” sería incluirlo en la lista de “personas con designación especial” del Tesoro, en la que se bloquean los activos de personas y empresas y se prohíbe a los particulares y a los bancos comerciales estadounidenses tratar con ellos.

¿Hasta qué grado pueden ser perjudiciales estas restricciones para Rusia?

Las reservas de divisas del país son un pilar de su fortaleza económica, y los aliados occidentales intentan socavar su capacidad de aprovechar las reservas.  Si bien Rusia ha reducido drásticamente sus reservas de dólares, una parte importante de sus reservas de divisas se encuentra en el extranjero, en Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Austria y Japón.

Si Rusia no pudiera vender gran parte de sus activos extranjeros a cambio de moneda local, vería limitada su capacidad para defender el rublo. Elina Ribakova, economista en jefe adjunta del Instituto de Finanzas Internacionales, afirmó que la imposición de sanciones al banco central podría acabar provocando una corrida bancaria.  Los rusos ya han acudido en masa a los bancos para retirar dinero en efectivo ante el temor de que el sistema financiero del país colapse.

“Estoy seguro de que los efectos de estas medidas se sentirán de inmediato en los mercados financieros rusos”, señaló un alto funcionario estadounidense. “Los participantes en el mercado entienden que si Rusia no tiene la capacidad de defender su moneda, esta entrará en caída libre”.

El superávit de la cuenta corriente de $19 mil millones, acumulado gracias a sus importantes exportaciones de energía, ofrecerá cierta protección.  Rusia sigue obteniendo grandes cantidades de divisas a través de las ventas de petróleo y gas, lo que debería apoyar a la economía y ayudar a pagar las importaciones.  Y el banco central ruso manifestó que estaba apoyando a los prestamistas nacionales ofreciéndoles liquidez en rublos.

¿Cómo puede reaccionar el banco central ruso?

Al no tener acceso a las reservas para protegerse del colapso del rublo, el banco central solo tendría dos opciones claras: subir las tasas de interés y controlar el capital.

El banco central podría pedir ayuda a China, donde tiene más del 14 por ciento de sus reservas de divisas, la mayor cuota extranjera.  Sin embargo, no está claro si China querrá proporcionarla.  Si bien acudir en ayuda de Rusia debilitaría el dominio de Estados Unidos sobre las finanzas mundiales, los bancos chinos podrían temer sanciones secundarias que cortarían el acceso a dólares y euros.

El banco central también podría tratar de vender una parte de sus 2.299 toneladas de oro, la quinta mayor reserva del mundo, a gobiernos más amigos. Este oro se guarda en lugares de la Federación Rusa, según el banco central.

Pero Sergei Guriev, economista de la universidad Sciences Po de París, dijo que vender esas reservas también sería difícil.

“Quien diga que será fácil vender oro o yuanes debe estar bromeando: los bancos estatales chinos ya están bloqueando el financiamiento de las ventas de petróleo ruso.  China tiene miedo, y con razón, de las sanciones secundarias.  Esto es realmente un cambio en las reglas del juego”, señaló.

¿Cuál es la exposición de los inversionistas extranjeros?

La exposición directa de las instituciones financieras occidentales a Rusia es modesta, en parte debido a las sanciones impuestas luego de que anexara Crimea en 2014, así como al auge de economías más favorables a los inversionistas en Asia.

Los inversionistas extranjeros tenían $20 mil millones de deuda rusa y bonos denominados en rublos por valor de $37 mil millones a finales de 2021, según datos del banco central ruso.

Los bonos rusos representan alrededor del 6 por ciento del índice de JPMorgan de deuda de mercados emergentes en moneda local, y aproximadamente el 3 por ciento de la versión en moneda extranjera.  Rusia solo representa el 3,4 por ciento del tan observado índice de acciones de los mercados emergentes de MSCI, menos que Arabia Saudita o Sudáfrica.

Las medidas podrían dejar fuera de juego a los títulos valores rusos que cotizan en los mercados extranjeros, ya que los bancos se muestran reacios a permitir la negociación intermedia y los inversionistas se muestran cautelosos a la hora de añadir cualquier exposición.

El impacto local será grave, según Peter Williams, analista de Evercore ISI.  “Es probable que los bancos y los mercados financieros rusos se enfrenten a tensiones importantes cuando comiencen a funcionar, dados los antecedentes de la década de 1990”, señaló.

En cuanto a la exposición de los bancos a Rusia, el Banco de Pagos Internacionales estima que los créditos de los bancos extranjeros a los bancos del país ascienden a solo $29,3 millardos, y los créditos globales a las entidades rusas ascienden a unos $89 mil millones, señaló JPMorgan.

Dicho esto, Europa en particular está muy expuesta al enorme sector energético ruso. “Rusia representa claramente más del 10 por ciento de la producción mundial de petróleo y gas natural y desempeña un papel importante en los mercados europeos de gas natural”, afirmó el banco en un informe este fin de semana.

¿Qué sucede al retirar a los bancos rusos del sistema Swift?

La propuesta de retirar a una serie de bancos rusos de la red Swift tiene como objetivo garantizar que esos prestamistas estén “desconectados del sistema financiero internacional”, según los aliados.

Esta medida se suma a las sanciones individuales existentes, más específicas, contra los bancos rusos.  La medida se produce después de que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, solicitara la exclusión de los bancos de la red, lo que dificultaría las transacciones transfronterizas de los rusos.

Una vez más, no están claros los detalles, pero los funcionarios dicen que no quieren debilitar la capacidad de las economías occidentales para comprar combustibles fósiles rusos, lo que significa que habrá importantes excepciones a la prohibición de Swift.  Una forma de lograrlo sería permitir que los bancos rusos con mayor concentración en el sector energético permanecieran en la red.

¿Existen antecedentes de que EEUU haya hecho algo igual alguna vez?

Sí. Estados Unidos ha congelado los activos de los bancos centrales de regímenes hostiles como Venezuela, Irán y, más recientemente, Afganistán.  Los bancos iraníes también fueron obligados a salir de la red Swift por el presidente Donald Trump en 2018.

Las sanciones impuestas a Irán podrían servir de modelo para la prohibición al banco central ruso.  Las sanciones, impuestas por la administración de Trump en 2019 tras la relajación de las medidas anteriores establecidas por el presidente Barack Obama en 2012, congelaron los activos del banco central que se encontraban en cuentas custodia en EEUU.

Además, las sanciones contra Irán impidieron a las instituciones financieras realizar transacciones en nombre del banco central u ofrecerle otros servicios.

“Creo que estamos en camino expedito hacia sanciones similares a las impuestas a Irán, que incluyen esta acción contra su banco central”, afirmó Edward Fishman del centro de estudios Center for a New American Security, antes de que se anunciaran las últimas medidas.

Reporteros de FT

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