Una ampolla de la vacuna de Moderna contra el Covid-19 vaccine FOTO: Bloomberg por Brent Lewin.

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La demanda es la segunda batalla de patentes sobre el desarrollo de la inyección de ARN mensajero.

Moderna se enfrenta a otro desafío de patentes sobre su vacuna contra el coronavirus después de que Arbutus Biopharma y Genevant Sciences, ambas pequeñas empresas de biotecnología, presentaran una demanda el lunes alegando que Moderna se apropió de su tecnología para desarrollar la multimillonaria vacuna.

Arbutus y Genevant indican en su demanda que Moderna infringió su patente para la llamada tecnología de nanopartículas lipídicas, que dicen fue clave en el desarrollo de la vacuna de ARNm de Moderna y que llevó a los científicos de Arbutus y Genevant "años de minucioso trabajo para desarrollar y perfeccionar".  La demanda era esperada luego de que Moderna perdiera un sentencia del Tribunal de Apelación del año pasado en la prolongada batalla de las patentes.

Moderna, una empresa de biotecnología con sede en Cambridge y que en sus diez años de existencia no había comercializado ningún producto antes de la pandemia, ha dicho que espera que las ventas de la vacuna contra el coronavirus superen los 19.000 millones de dólares en 2022.  Arbutus y Genevant -una empresa liderada por antiguos científicos de Arbutus- podrían exigir parte de esa cantidad en concepto de derechos de autor si su desafío tiene éxito.

La demanda es una de las dos luchas legales de alto nivel a las cuales se enfrenta Moderna por su exitosa vacuna, desarrollada en menos de un año y que ha sido clave en la lucha contra la pandemia.

La empresa está inmersa en una disputa de patentes con el gobierno federal después de que negara las afirmaciones de que tres científicos de los Institutos Nacionales de Salud eran coinventores de la vacuna. Los científicos del gobierno trabajaron con Moderna en enero de 2020 para desarrollar rápidamente la tecnología de la proteína de la espiga, clave para su vacuna.  La empresa también recibió miles de millones de fondos federales para desarrollar su vacuna y aumentar la capacidad de fabricación.

Moderna dijo en diciembre que ponía en pausa su disputa con el gobierno para "evitar cualquier distracción" en la lucha contra la variante Ómicron.

Moderna y Arbutus habían estado operando bajo términos de licencia para el uso experimental anterior que Moderna hizo de las nanopartículas, sostienen Arbutus y Genevant en su demanda. Las partículas se utilizan para proteger y entregar el ARN mensajero en su recorrido por el cuerpo.

Después de que Moderna lanzara su vacuna contra el coronavirus con las nanopartículas en 2020 en un tiempo récord, Arbutus y Moderna dialogaron sobre una licencia para las nuevas vacunas sin llegar a un acuerdo, dice la demanda.

"Apoyándose en la tecnología LNP [partículas de nanotecnología lipídicas] de Arbutus ... Moderna pudo empezar a producir su vacuna COVID-19 pocos días después de que la secuencia genómica del SARS-CoV-2 fuera de dominio público", dice la demanda.

"La vacuna COVID-19 de Moderna no podría haberse desarrollado, y mucho menos en un plazo sin precedentes en la historia de la humanidad, sin la tecnología de administración LNP probada y patentada por Arbutus, tecnología que había transformado el diseño de la vacuna de un proyecto de años de duración en uno que podía realizarse en una hora durante un fin de semana de enero", dice la demanda.

La invención clave del caso es la disposición de cuatro lípidos que conforman la cubierta de la nanopartícula de la vacuna. Los lípidos forman una esfera alrededor de la carga útil del ARNm.  El ARNm se libera en el interior de una célula humana y da instrucciones a la célula para que produzca la proteína única del coronavirus, que a su vez desencadena la producción de anticuerpos y permite al organismo combatir el virus si se enfrenta a él.

La proporción de los cuatro lípidos en la burbuja esférica es la clave reveladora del invento de Arbutus, sostiene la empresa. Cuando surgió la primera preimpresión científica de cómo Moderna, con ayuda de los NIH, fabricó su vacuna contra el coronavirus al principio de la emergencia de salud pública, los autores indicaron una proporción de lípidos que coincidía con las patentes de Arbutus, dice la demanda.

The Washington Post - Yasmeen Abutaleb y Christopher Rowland

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