Al menos 182.607 personas estaban inscritas en Isap hasta enero, según datos de ICE

Los inmigrantes que hacen parte del programa del gobierno conocido como Programa de Supervisión Intensiva de Comparecencia (Isap), anunciado como una alternativa a la detención, dicen que la tecnología que utiliza es deficiente, con monitores de tobillo que causan hematomas, sobrecalentamiento y, en ocasiones, envían descargas eléctricas y que la aplicación patentada de la empresa que la administra no funciona correctamente. Abogados, patrocinadores y 10 empleados de la compañía secundan estas alegaciones, reseña The Guardian. 

Desde cuándo funciona: El programa se lanzó en 2004 como una alternativa “humana” a la detención de los inmigrantes que esperaban que sus casos fueran escuchados en los tribunales. Se trataba de un sistema de vigilancia que se suponía debía rastrear a las personas mientras les ayudaba a acceder a los servicios sociales.

  • Seleccionados por los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU., los inmigrantes en el programa son vigilados electrónicamente hasta la fecha de su cita en la corte de migración. La vigilancia se hace a través de un monitor de tobillo, reconocimiento de voz o la aplicación de seguimiento patentada de la compañía. Asimismo, se reúnen regularmente con un administrador de casos.
  • La compañía que comenzó a administrar estos monitoreos se llama BI, y es propiedad de una de las corporaciones de prisiones privadas más grandes del país, Geo Group. La empresa tiene un contrato exclusivo de cinco años por $2.2 billones para administrar el programa Isap para ICE. 

¿Por qué es importante? Si bien Isap ha permitido que algunos inmigrantes regresen a casa en lugar de permanecer en la cárcel de inmigración, el programa se ve obstaculizado por fallas fundamentales, según los participantes de Isap, sus abogados y patrocinadores, así como 10 empleados de BI, señala The Guardian.

  •  Dicen que la tecnología de BI es deficiente, con monitores de tobillo que causan hematomas, sobrecalentamiento y, en ocasiones, envían descargas eléctricas y que la aplicación patentada de BI no funciona correctamente.La estructura de Isap es tan defectuosa como las herramientas en las que se basa, argumentan, con requisitos arbitrarios y procesos de toma de decisiones opacos que inhiben el objetivo final del programa: salir de él.
  • Los participantes y sus patrocinadores también han reportado que quienes manejan sus casos o hacen seguimiento desde la empresa de vigilancia, están como a la expectativa de que cometan algún crimen. Agregaron que casi todos los solicitantes de asilo se presentan a sus citas en la corte, citando un estudio del Instituto de Justicia Vera, organización sin fines de lucro. “Realmente quieren pasar por el proceso legal. Así que todo este exceso de vigilancia e invitar al sistema carcelario a los hogares de las personas no es necesario”.
  • “Mi oficial de Isap me trata como si fuera un delincuente”, dijo un inmigrante a las organizaciones sin fines de lucro, incluyendo Casa de Paz y la Coalición de Derechos para los Inmigrantes de Colorado, según su informe. “Él me grita. Siento miedo constante de que pueda estar haciendo algo mal”.
  • Por su parte, ICE dijo que no todas las personas en Isap compartían las mismas circunstancias que las personas evaluadas en el estudio del Instituto Vera y que la tecnología de monitoreo electrónico contribuyó al éxito del programa. También indicaron que los trabajadores de BI fueron capacitados para ser objetivos y no asumir que una persona en el programa está tratando de fugarse, trabajar ilegalmente o violar intencionalmente su régimen de supervisión.

El panorama: Al menos 182.607 personas estaban inscritas en Isap hasta enero, según datos de ICE, lo que lo convierte en el programa de supervisión más grande de cualquier agencia de aplicación de la ley de EE. UU.

  • Más de 60.000 personas han ingresado al programa en el último año, según ICE y la administración de Biden está ampliando el programa para incluir nuevos niveles de supervisión, como toques de queda estrictos.
  • The Guardian también reporta que hay poca transparencia sobre la información que BI recopila a través de SmartLink, la app a través de la cual los participantes se tienen que reportar y enviar sus localizaciones una vez a la semana, e incluso menos regulaciones que limitan los datos que puede recopilar.
  • Los expertos en privacidad y los defensores de la inmigración temen que la empresa pueda compartir o vender la información, y que los datos puedan usarse contra inmigrantes en otros contextos policiales, incluso una vez que obtengan un estatus legal.

Con información de: The Guardian