Fotografía de archivo de la lápida con la fotografía de Emmett Till, un adolescente negro asesinado en 1955 en el estado de Misisipi en uno de los episodios más brutales del racismo de EE.UU., en el cementerio Alsip, EE.UU | Foto EFE/Tannen Maury

El Senado aprobó el lunes, por unanimidad, un proyecto de ley que tipifica el linchamiento como un crimen de odio por primera vez en la historia de Estados Unidos y podría ser castigado con hasta 30 años de prisión. En febrero fue aprobado por la Cámara de Representantes solo con la oposición de tres legisladores republicanos y ahora está a la espera de que el presidente Biden lo firme.

El proyecto Emmett Till Antilynching Act tiene en su título el nombre de un niño de 14 años de Chicago, que fue linchado mientras visitaba a su familia en Mississippi en 1955. Su aprobación puso fin a más de un siglo de intentos fallidos de codificar los linchamientos en la legislación federal.

El patrocinador de la ley, el representante demócrata Bobby Rush, señaló en un comunicado que linchamiento “es un arma de terror racial estadounidense única y de larga data que se ha utilizado durante décadas para mantener la jerarquía blanca“ y que la aprobación de la ley “envía un mensaje claro y enfático de que nuestra nación ya no ignorará este capítulo vergonzoso de nuestra historia y que toda la fuerza del gobierno federal de los EE UU siempre se empleará contra quienes cometan este acto atroz”.

El camino a ser ley. De acuerdo con el proyecto aprobado por el Senado, un delito puede ser procesado como linchamiento cuando una conspiración para cometer un crimen de odio resulta en la muerte o lesiones corporales graves.

En 2020 la ley fue aprobada por la Cámara de Representantes y fue bloqueada en el Senado. En 2021, el representante Bobby Rush la reintrodujo y trabajó con el Comité Judicial de la Cámara y el Senado para establecer acuerdos sobre el texto de la legislación.

La Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) estimó, de acuerdo con sus registros, que las personas negras representaron el 72% de los 4743 linchamientos que ocurrieron entre 1882 y 1968.

La primera vez que se introdujo el proyecto fue en 1900, patrocinado por el representante George Henry White de Carolina del Norte, el único legislador negro en ese momento. Desde entonces han transcurrido 200 intentos para convertir en delito federal los linchamientos, según estimaciones de los legisladores.

En 2005 el Senado se disculpó en una resolución por no haber aprobado una legislación contra los linchamientos. Los esfuerzos de este proyecto de ley cobraron fuerza después del ciclo de protestas que generó el asesinato de George Floyd en 2020 por parte de un policía.

El líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, elogió la aprobación del proyecto de ley, pero calificó la demora del Congreso en llegar a un consenso contra los linchamientos como “una mancha amarga en Estados Unidos”.

“Si bien esto no borrará las terribles injusticias a las que han sido sometidos decenas de miles de afroamericanos durante generaciones, ni curará por completo el terror infligido a muchos otros, es un importante paso adelante a medida que continuamos el trabajo de confrontar el pasado de nuestra nación. en busca de un futuro más brillante y justo”, dijo Schumer.

Con información de NPR, The New York Times y The Washington Post