La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el lunes los esfuerzos de republicanos para bloquear los nuevos mapas del Congreso en Carolina del Norte y Pensilvania, que ya habían sido aprobados por los tribunales de esos estados.

La decisión es una victoria para los demócratas, ya que permiten que los mapas seleccionados por la Corte Suprema de cada estado entren en vigor para las elecciones intermedias, previstas para noviembre, aunque las demandas continuarán adelante en los estados. Cada distrito se traduce en un escaño a la Cámara. 

Los mapas son más favorables para el partido azul. En Carolina del Norte es probable que el mapa les otorgue a los demócratas un escaño adicional en la Cámara en 2023. En Pensilvania también conducirá a más escaños para los demócratas.

Los jueces no dieron ninguna explicación de sus acciones, como es común en las solicitudes de emergencia en lo que se conoce como el “expediente en la sombra [shadow docket]”.

Qué pedían a la Corte Suprema. Los republicanos argumentaron que los tribunales estatales carecen de autoridad para cuestionar las decisiones de las legislaturas sobre la realización de las elecciones para el Congreso y la presidencia.

  • Aunque el máximo tribunal del país no impidió que se usen los mapas aprobados por los tribunales de los estados, al menos tres jueces conservadores indicaron que querían tomar el desafío.
  • “Tarde o temprano tendremos que resolver esta cuestión, y cuanto antes lo hagamos, mejor. Este caso presentó una buena oportunidad para considerar el tema, pero desafortunadamente la corte nuevamente encontró la ocasión inoportuna”, escribió el juez Samuel Alito en una disidencia de la orden de la Corte Suprema, junto con los jueces Neil Gorsuch y Clarence Thomas.
  • En el pasado, la Corte Suprema de Estados Unidos ha expresado su renuencia a entrometerse en los procedimientos electorales cuando las campañas están en marcha. Si la Corte adopta el argumento de los republicanos, implicaría un cambio drástico en la forma en que la Corte Suprema ha visto el papel de las cortes estatales.

Caso Pensilvania. El gobernador demócrata Tom Wolfe vetó el nuevo mapa del Congreso aprobado por la legislatura estatal que está controlada por republicanos, alegando que era un “proceso político partidista”. Tras el Censo de 2020, este estado está perdiendo un escaño en la Cámara de Representantes.

  • Los republicanos dijeron que el mapa que elaboraron elegiría a nueve demócratas y ocho republicanos. Los tribunales estatales intervinieron y aprobaron un mapa que probablemente elegirá a 10 demócratas, argumentó el Partido Republicano.

Caso Carolina del Norte. Los republicanos, que son mayoría en la legislatura estatal, produjeron un mapa inicial que probablemente resulte en 10 escaños para los republicanos y cuatro para los demócratas. El gobernador no tiene poder de veto sobre los planes de redistribución de distritos en Carolina del Norte.

  • Los demócratas presentaron una demanda y la Corte Suprema del estado dijo que los mapas de redistribución de distritos tenían una inclinación partidista “que no se explica por la geografía política de Carolina del Norte”.
  • El tribunal concluyó que los mapas “son inconstitucionales más allá de toda duda razonable en virtud de la cláusula de elecciones libres, la cláusula de protección igualitaria, la cláusula de libertad de expresión y la cláusula de libertad de reunión de la Constitución de Carolina del Norte”. 
  • Luego, los republicanos pidieron a la Corte Suprema de Estados Unidos que determinara si los tribunales estatales no tenían autoridad para anular la autoridad de la legislatura para crear distritos electorales.

Con información de The Washington Post y Associated Press