El director del FBI Christopher Wray (L), el director de la Agencia de Seguridad Nacional, General Paul Nakasone (C-L), la directora de inteligencia nacional Avril Haines (C), el director de la CIA, William Burns (C-R); y el General Scott Berrier (R), director de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, durante su testimonio ante el comité de supervisión de la Cámara de Representantes ayer 8 de marzo de 2022. FOTO: EFE/EPA/JIM LO SCALZO.

Funcionarios indicaron a una comisión de la Cámara que la respuesta de los aliados occidentales influiría en el "cálculo" de Pekín en cuanto a tomar control de la vecina isla.

Líderes de la inteligencia estadounidense afirmaron el martes que estaban estudiando cómo interpreta China la guerra en Ucrania, y dijeron que la rápida reacción de Occidente probablemente influya en el cálculo de Pekín sobre su objetivo de asegurarse el control de Taiwán.

Avril Haines, directora de inteligencia nacional, dijo que China había tomado nota de las sanciones que EEUU y sus aliados impusieron a Rusia y que comprendía las implicaciones sobre la manera en la cual Washington podría responder a un ataque a Taiwán.

"Es probable que refuerce la perspectiva de China sobre la seriedad con la cual abordaríamos una infracción en Taiwán y en la unidad que han visto entre Europa y EEUU", dijo Haines a la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes cuando se le preguntó si la respuesta occidental a la invasión rusa haría que Pekín fuera más reacio a tomar medidas militares.

"El impacto de esas sanciones (...) son fundamentales para sus cálculos y será interesante para nosotros ver cómo asimilan esas lecciones", señaló Haines.

Bill Burns, director de la CIA, dijo que estaba de acuerdo en que la respuesta estadounidense a la invasión rusa había creado "un impacto en el razonamiento chino" sobre Taiwán.  Pero dijo que era importante no asumir que, como resultado de ello, el Presidente Xi Jinping tenía menos determinación.

"No subestimaría la determinación del presidente Xi y del liderazgo chino con respecto a Taiwán", dijo, añadiendo que Pekín se había sorprendido por la "fuerza de la reacción occidental".

Los jefes de inteligencia presentaron su testimonio una semana después de que el presidente estadounidense Joe Biden enviara a Taiwán una delegación de alto nivel de exfuncionarios para transmitir un mensaje de apoyo y advertir a Pekín de que no aproveche la atención de Washington en Ucrania para emprender una acción militar cada vez más agresiva.  La delegación estuvo encabezada por Mike Mullen, antiguo jefe del Estado Mayor Conjunto.

Algunos expertos creen que la situación en Ucrania podría envalentonar a China hacia emprender acciones militares contra Taiwán, isla que Pekín reclama como parte de su territorio.  Pero otros advierten que la invasión presenta pocas lecciones para la seguridad de Taiwán, dada la diferente naturaleza de su relación con Estados Unidos.

Si bien ni Taiwán ni Ucrania son aliados de Estados Unidos, Washington debe proporcionar a Taipei la capacidad de defenderse en virtud de la llamada Ley de Relaciones con Taiwán.  También ha exhibido una política de "ambigüedad estratégica", según la cual no dice si defendería a Taiwán ante un ataque chino.

Biden ha dejado claro que Estados Unidos no enviará tropas a Ucrania para ayudar al país a repeler las fuerzas rusas.

Cuando se le preguntó si la invasión rusa envalentonaría a China para llevar a cabo un ataque o bloqueo a gran escala de Taiwán, el teniente general Scott Berrier, director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, instó a los legisladores a separar ambas cuestiones.

"Taiwán y Ucrania son dos cosas completamente diferentes.  Nuestra postura de disuasión en el Pacífico brinda una perspectiva muy distinta a todo este entramado", dijo, antes de añadir que China estaba observando "con mucha atención" lo que estaba ocurriendo en Ucrania.

Demetri Sevastopulo

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