Vladimir Putin y Xi Jinping, durante una visita del mandatario ruso a China.

Occidente abriga la esperanza de que China pueda hacer valer su influencia en Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania. Pero expertos dudan que Pekín ponga en juego sus vínculos con Moscú.

En medio de crudos combates y acusaciones mutuas, los negociadores de Ucrania y Rusia iniciaron este lunes (03.14.22) una nueva conferencia virtual y luego la interrumpieron. Previamente habían fracasado ya tres rondas de conversaciones. Por eso, muchos cifran ahora sus esperanzas en China.

¿Pidió Rusia ayuda militar y económica a Pekín, como indicaron medios estadounidenses? China lo desmintió rápidamente e indicó que Estados Unidos había difundido permanentemente desinformaciones sobre China en el último tiempo. El director de la Oficina de la Comisión de Asuntos Exteriores de China, Yang Jiechi, se reunió entretanto en Roma con el asesor de Seguridad Nacional del Gobierno de Estados Unidos, Jake Sullivan, y acordaron "mantener abierta una línea de comunicación" entre ambos países, según la Casa Blanca.

La postura china

China se ha mantenido hasta ahora renuente a condenar el ataque ruso a Ucrania, pese a la presión internacional. Tanto el presidente chino, Xi Jinping, como su ministro de Exteriores, Wang Yi, exhortaron a ambas partes, a comienzos de la semana pasada, a acabar el conflicto, y subrayaron el respeto a la "soberanía y la integridad territorial de todos los países". Pero con "todos" se refería explícitamente también a Rusia. Porque Pekín comparte el punto de vista de Moscú de que la guerra es una reacción a una supuesta provocación de la OTAN, debido a su ampliación hacia el este.

Wang calificó a Rusia de principal socio estratégico y subrayó la voluntad de China de seguir profundizando la cooperación, "independientemente de cuán peligroso se vuelva el entorno internacional". El jueves, en una conversación telefónica con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, el canciller chino habría hablado por primera vez de una "guerra" en Ucrania.

Danil Botschkow, del Russian International Affairs Council, en Moscú, considera no obstante improbable que China asuma voluntariamente un papel de mediador entre Ucrania y Rusia, porque estaría en el centro de la atención internacional. "Eso colocaría inevitablemente a China en el foco de esta crisis y todos los implicados observarían con suma precisión cada paso", indicó a DW.

"Amistad sin límite”

También Andrew Small, del German Marshall Fund, estima que Pekín no está dispuesto a hacer más que expresar deseos de paz. "Creo que detrás de eso está la intención de dejarle a Rusia margen para hacer lo que quiera", observa. Y agrega que, en el pasado, China asumió un papel de mediador generalmente cuando se trataba de "Estados hermanos menores", como Corea del Norte o Pakistán, donde lo que dijera Pekín tenía peso, y en los que podía confiar en cierta medida. "China no se sentiría bien fiándose de Rusia y dudando de que eso tuviera éxito", apunta.

¿Está China capacitada para intermediar sobre la invasión rusa a Ucrania?

En los últimos meses, China y Rusia han tenido un claro acercamiento. Tras un encuentro personal a comienzos de febrero, Vladimir Putin y Xi Jinping declararon que la amistad entre sus países es ilimitada. En suma, muchos observadores llegan a la conclusión de que Pekín no pondrá en juego sus lazos con Moscú, pese a que Rusia se encuentre en una situación difícil, o quizás por eso mismo.

Lo que China espera de Rusia

"Si se toma en cuenta la fuerte voluntad bélica de Putin, su necesidad de lograr sus mínimos objetivos de guerra, y la dependencia china de una asociación estratégica y militar en general, cabe dudar seriamente que Pekín sea capaz o esté dispuesto a poner un freno sustancial a Putin", opina, por su parte, Shi Yinhong, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Renmin, en la capital china.

Sari Arho Havrén, del Instituto Mercator de Berlín, subraya a su vez que la amistad con Rusia podría ayudar a China a participar en la configuración del orden mundial y a acercarse a sus propios objetivos geopolíticos. La cada vez más crítica situación económica de Rusia podría además abrirle a China nuevas posibilidades de inversión. "Con tales inversiones, China podría tal vez cubrir sus futuras necesidades de energía y materias primas, hacerse más independiente de Occidente y fortalecer su propia autarquía", subraya.

Esperanzas occidentales improcedentes

Para Didi Kirsten Tatlow, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, las esperanzas de que China pudiera mediar activamente son "bastante improcedentes". Y afirma que, "incluso si Pekín pudiera mediar a corto plazo, en el fondo, se lo estaría invitando a asumir el control sobre algo que es extremadamente importante para países democráticos. De ese modo, los países democráticos se pondrían en una posición muy débil".

Botschkow subraya que el proceder ruso corresponde al objetivo formulado en febrero de poner fin al orden mundial dominado por Estados Unidos. De todos modos, no cree que Xi pudiera llevar a Putin a la mesa de negociaciones. "Putin inició esto y lo llevará adelante hasta las últimas consecuencias", dice. Y concluye: "La pregunta no es quién puede influir en él, sino cuándo considerará que ha alcanzado su objetivo inicial".