Virginia Thomas

Virginia Thomas, la esposa del juez conservador de la Corte Suprema Clarence Thomas, reconoció públicamente que participó en la manifestación “Stop the steal” [Detener el robo], que precedió el asalto al Capitolio el 6 de enero.

Sus comentarios al medio conservador Washington Free Bacon, publicados el lunes, son los primeros que hace al respecto. Señaló que asistió al mitin en la mañana y se fue después de que el entonces presidente Donald Trump se dirigiera a la multitud. En ese momento Trump afirmó falsamente que hubo fraude electoral, una posición que aún el republicano mantiene.

“Me decepcionó y me frustró que hubo violencia después de una reunión pacífica de partidarios de Trump en Ellipse el 6 de enero”, dijo Thomas, quien se hace llamar Ginni. “Hay preguntas sustantivas importantes y legítimas sobre el logro de objetivos como la integridad electoral, la igualdad racial y la responsabilidad política que un sistema democrático como el nuestro necesita para poder discutir y debatir racionalmente en la plaza política. Me temo que estamos perdiendo esa capacidad”.

Como activista conservadora, Ginni Thomas ha llevado al escrutinio el trabajo de su esposo como juez vitalicio en la Corte Suprema de Estados Unidos, donde se toman decisiones que usualmente impactan la vida estadounidense en un período largo de tiempo, así como sobre su imparcialidad. En febrero, The New York Times hizo un informe en el que exploraba la historia política de Thomas y su esposo, incluido el papel en los esfuerzos por anular las elecciones presidenciales de 2020.

Antecedentes de Ginni Thomas. Thomas forma parte de una junta de nueve miembros del CNP Action, un grupo conservador que ayudó a promover el movimiento “Stop the Steal”. El grupo promovió entre los republicanos la impugnación de los resultados y el nombramiento de listas de electores alternativos.

Aunque en declaraciones ha minimizado su participación dentro de la organización:” Como miembro de su junta 501(c)(4), sinceramente, debo admitir que no asisto a muchas de esas reuniones separadas, ni asisto a muchas de las llamadas telefónicas que tienen”, dijo. “En el CNP, he moderado una sesión aquí y otra allá. Una vez también hice algunos comentarios allí”.

En diciembre de 2021, además, firmó una carta en la que pedía a los republicanos de la Cámara de Representantes que expulsaran a Liz Cheney y Adam Kinzinger de su conferencia por unirse a los demócratas al Comité que investiga el ataque del 6 de enero.

En la carta, firmada junto con otras personas, señalaba que la investigación “trae una falta de respeto al Estado de derecho de nuestro país" y "acoso legal a los ciudadanos privados que no han hecho nada malo". También indicaron sus intenciones de iniciar un movimiento nacional para agregar voces de los ciudadanos en este esfuerzo.

Al mes siguiente de la publicación de la carta, la Corte Suprema decidió sobre la solicitud de Trump de negar al panel del 6 de enero los registros de la Casa Blanca que Biden había ordenado que se publicaran.

Clarence Thomas no se recusó del caso, una facultad para apartarse de un caso cuando un miembro se encuentra parcializado sobre el tema en cuestión. En cambio, fue el único de los nueve jueces de la Corte que se presentó a favor de la solicitud de Trump.

Sin embargo, Ginni Thomas sostiene que su trabajo y el trabajo de su esposo son cosas separadas: "Al igual que muchas parejas casadas, compartimos muchos de los mismos ideales, principios y aspiraciones para Estados Unidos", dijo al Washington Free Beacon. "Pero tenemos nuestras propias carreras separadas, y nuestras propias ideas y opiniones también. Clarence no habla de su trabajo conmigo, y no lo involucro en mi trabajo", aseguró.

También negó haber tenido un papel importante en los eventos del 6 de enero. “No jugué ningún papel con los que estaban planeando y dirigiendo los eventos del 6 de enero", aseveró Thomas. "Hay historias en la prensa que sugieren que pagué o arreglé los autobuses. No lo hice. Hay otras historias que dicen que medié entre facciones de líderes enfrentadas ese día. No lo hice".

Con información de The Washington Post y The New York Times