Matt Chapman y Vladimir Guerrero Jr., puro poder de los Azulejos / Foto @bluejays

El Spring Training es un laboratorio de pruebas en la MLB. Permite ver el desarrollo de ciertos prospectos y ofrece a muchos veteranos la oportunidad de ganarse un puesto. Para los Azulejos, sin embargo, este año es el escaparate donde exhibir un nuevo equipo, ese que promete ser la pesadilla de sus rivales en el Este de la Liga Americana.

Hay que seguir de cerca al único club no estadounidense en las Grandes Ligas. Yanquis, Medias Rojas y Rays deberán cuidarse, si no quieren que los canadienses se cuelen en lugar de ellos a los playoffs.

El manager Charlie Montoyo le dio este martes a la fanaticada una prueba de lo que Toronto puede ser este año. En un juego de exhibición contra Nueva York, alineó a sus posibles maderos titulares. Y el resultado fue atronador.

El Grand Slam de Randall Grichuk completó la barrida ante el pitcheo del Bronx. Nueve carreras en cuatro innings, ese fue el resultado conseguido por los bateadores más prominentes de los Jays mientras estuvieron en acción.

Los jóvenes Vladimir Guerrero Jr., Bo Bichette y Cavan Biggio estuvieron acompañados por Grichuk, George Springer, Lourdes Gurriel Jr. y el receptor Danny Jansen. Pero la estrella principal fue Matt Chapman, el recién adquirido antesalista y ex slugger de los Atléticos.

Solo faltó Teoscar Hernández. El poderoso dominicano está bajo observación del trainer por molestias menores en una muñeca. Cuando esté de nuevo en el campo, el lineup de los Azulejos no tendrá igual.

Chapman es una pieza fundamental para completar el rostro devastador de los norteños. Es un excelso defensor, con tres guantes de oro y uno de platino, con la capacidad de superar los 30 jonrones en una temporada.

Toronto ocupó el tercer lugar en el total de carreras anotadas en 2021, muy cerca de Houston y Tampa Bay. Con su nueva adquisición, y un año más de madurez para Vladdy, Biggio y Bichette, las apuestas apuntan a una producción todavía mayor.

PITCHEO PROMINENTE

Pero la mejoría de los canadienses no se limitó a conseguir el codiciado madero de Chapman. Él ayudará a conseguir anotaciones --y también las evitará con su defensiva--. Y todo eso será una fiesta para un renovado staff de pitcheo que promete grandes cosas.

Los Jays no estuvieron mal en esa área, el año pasado. Su efectividad colectiva de 3.91 ocupó el quinto puesto en la Americana y el décimo en todo el beisbol. La libre agencia les costó los valiosos brazos de Robbie Ray y Steven Matz. Pero a cambio llegaron reemplazos formidables.

Uno de ellos, Yusei Kikuchi, se mostró en la victoria aplastante de este martes sobre los Yanquis.

Kikuchi es una estrella del beisbol japonés, que viene de lanzar aceptablemente con los Marineros (7-9, 4.41 y 163 ponches en 157 entradas). No será el as, a pesar de que fue llamado al último Juego de Estrellas. Ni siquiera será el número cuatro de la rotación. Y eso habla muy bien de la profundidad que el boricua Montoyo tendrá a la mano.

Kevin Gausman es el nuevo as. Firmó como agente libre, después de una sólida cosecha con los Gigantes (14-6, 2.81, 227 fusilados en 192 pasajes). A su lado estará José Berríos, llegado en un cambio a mediados de 2021 (12-9, 3.52, 78 en 70.1) y convertido desde hace semanas en el lanzador puertorriqueño con el mejor contrato en la historia de la MLB.

El veterano Hyun Jin-Ryu viene de su torneo más flojo (y aún así cerró con 14-10, 4.37 y 143 chocolates en 167 actos). Y la joven sensación Alek Manoah va a su segunda justa, luego de brillar como novato (9-2, 3.22, 127 abanicados en 111.2).

Solo basta que el bullpen encabezado por Jordan Romano responda a las exigencias. Estos Azulejos meten miedo.

El camino es cuesta arriba. Toronto ganó 91 juegos en la pasada campaña y se quedó fuera de los playoffs. Pero este año hay más cupos en la postemporada. Y nadie en el Este de la Americana parece haber mejorado tanto con vistas a este nuevo campeonato.

Puede que los Rays todavía sean los favoritos a destronar. Después de todo, vienen de ganar 100 encuentros en 2021. Pero los Yanquis y los Medias Rojas conquistaron 92 lauros, solo uno más que sus emergentes rivales. Tendrán que jugar muy duro para no ser desplazados por la escuadra de Canadá.