Destruccion Ucrania Guerra Kiev
En medio de la ofensiva rusa sobre la capital de Ucrania, el centro comercial Retroville del distrito de Podilskyi, en Kiyv, Ucrania, fue bombardeado por un misil ruso.

La invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin se ha encontrado con una resistencia más dura y unos costes más elevados de lo que el Kremlin imaginaba, pero el líder ruso persiste. ¿Hasta dónde llegará?

Un mes después de la invasión lanzada el 24 de febrero, el presidente ruso, Vladimir Putin, se ha enfrentado a grandes pérdidas militares y a sanciones sin precedentes a cambio de un progreso relativamente escaso sobre el terreno. 

Ahora, mientras las fuerzas rusas bombardearon zonas de la capital ucraniana, Kiev, y mientras los líderes occidentales empezaban a reunirse en Bruselas para planificar más medidas para presionar al presidente ruso, parece haber señales de grietas en las filas de Moscú.

Un veterano ayudante de Putin, Anatoly Chubais, dimitió debido a la guerra y ha dejado Rusia sin intención de volver, dijeron dos fuentes. Fue el primer alto funcionario que rompió con el Kremlin desde que Putin lanzó su invasión. 

En este difícil contexto, ¿qué pasará por la cabeza de Putin?  ¿Hasta dónde llegará? Varios analistas occidentales responden.

Meses más de guerra: el control de todo Ucrania

Aunque la fuerza de invasión se ha estancado en algunas zonas y la resistencia ucraniana ha frustrado sus esperanzas de una rápida victoria, analistas afirman que una serie de factores, como el cambio de estación e incluso el próximo reclutamiento de rusos, podrían animar a Putin a presionar la operación durante los próximos meses. 

Su objetivo final, según muchos analistas occidentales y fuentes de seguridad que han hablado con AFP, sigue siendo el control de todo el país hasta la frontera con Polonia. 

Fracaso de guerra relámpago: solución negociada y guerra sucia

Pero el estancamiento de los avances militares sobre el terreno podría animarle a buscar una solución negociada, en la que Rusia buscaría pequeñas concesiones por parte de Kiev que Moscú podría reclamar como una victoria. 

Un objetivo inicial del Kremlin que parece haber sido archivado por ahora es el derrocamiento inmediato del presidente Volodimir Zelenski, con llamamientos al cambio de régimen ahora menos prominentes en la retórica del Kremlin. 

"El plan inicial, que era probablemente una guerra relámpago para tomar el control de Kiev muy rápidamente y derribar el Gobierno ucraniano, no funcionó", dijo Marie Dumoulin, directora del programa Wider Europe del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR). 

"El resultado más probable ahora es que Putin intensifique sus esfuerzos y pase a una estrategia de guerra sucia para aumentar el coste humano para los ucranianos y obligarlos a capitular", añadió. 

La tenaz resistencia ucraniana y las grandes pérdidas infligidas a Rusia –que durante semanas no ha revelado el número de muertos militares– hacen que esta guerra sea muy diferente a la operación de anexión de Crimea en 2014 y a la intervención de 2015 en Siria para reforzar el régimen de ese país. 

¿Armas químicas o ataque a convoyes humanitarios?

Mientras tanto, los canales de negociación están abiertos, con Zelenski diciendo que está dispuesto a hablar con Putin, las delegaciones enfrentadas celebrando varias rondas de conversaciones en Bielorrusia y Turquía preparándose para intervenir como mediador. 

Según los analistas, Rusia podría tomar medidas como el uso de armas químicas o el ataque a los convoyes humanitarios. 

Otro factor crítico será si las tropas de Bielorrusia, aliada de Rusia, entran en la guerra en un intento de equilibrar la balanza en el frente norte. "Putin sigue pensando que esto no va a seguir así y que acabará imponiendo su voluntad por pura masa sea cual sea la resistencia", dijo Frederic Charillon, profesor de relaciones internacionales en la universidad de Clermont Auvergne. 

"Guerra de destrucción y de castigo"

Ante las dificultades del Ejército ruso sobre el terreno y la cascada de sanciones contra Rusia, Putin "se dirige sin embargo cada vez más hacia una guerra de destrucción y de castigo", añadió. 

"La cuestión no es tanto lo que quiere conseguir, sino cómo y a qué precio", dijo Tatiana Stanovaya, fundadora de la empresa de análisis R.Politik y académica del Centro Carnegie de Moscú. "Llevará tiempo, causará más problemas, pero está convencido de que no tiene otra opción y de que está en una misión histórica" de restaurar la influencia rusa.

Según los analistas, Rusia podría tomar medidas como el uso de armas químicas o el ataque a los convoyes humanitarios.

Exigencias territoriales Rusia: ¿control del territorio en el sureste de Ucrania?

Es probable que las exigencias territoriales mínimas para Rusia –junto con la renuncia de Ucrania a pertenecer a la OTAN– sean el reconocimiento por parte de Ucrania de la anexión de Crimea como parte de Rusia y de las regiones escindidas de Donetsk y Lugansk como independientes. 

Rusia también podría estar dispuesta a tomar el control del territorio en el sureste de Ucrania –y en particular de la ciudad sitiada de Mariúpol– para unir Crimea a Rusia por tierra. Sus tropas podrían entonces avanzar hacia el oeste hasta el puerto de Odessa en el Mar Negro. 

Zelenski ha dicho que el estatus de Crimea y de los estados escindidos pro-Moscú podría ser discutido, pero con la condición de que cualquier cambio importante tendría que ser sometido a un referéndum, lo que probablemente condenaría cualquier idea de este tipo.        

FEW (AFP, Reuters)