Olaf Scholz, canciller de Alemania responde a las preguntas de los diputados en el Bundestag.

Olaf Scholz se enfrentó este 6 de marzo a las preguntas de los diputados del Bundestag, por primera vez desde el comienzo de la invasión de Ucrania.

En enero, Olaf Scholz tuvo que enfrentarse por primera vez a las preguntas de los diputados. En aquel momento, todo el mundo esperaba una solución pacífica para Ucrania. Esta vez, las condiciones y perspectivas son completamente diferentes.

"¡Detengan la guerra! Ayúdenos a detenerla". Fue el pedido del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, al canciller alemán, en un mensaje de video dirigido al Bundestag a mediados de marzo. Olaf Scholz se sentó y permaneció en silencio. El hecho de no haber aprovechado la oportunidad de responder le valió a él y a todo el Parlamento muchas críticas.

Defensora rusa de derechos humanos en la sala

Antes de que la presidenta del Parlamento, Bärbel Bas, abriera oficialmente la sesión, saludó a la historiadora rusa Irina Scherbakowa. La cofundadora de Memorial, una ONG rusa ahora prohibida, había tomado asiento en la tribuna de visitantes. "El Bundestag alemán condena esta guerra de la forma más enérgica", dijo Bärbel Bas entre los aplausos del pleno, agregando que "en Ucrania también están en juego nuestra seguridad y la paz de Europa".

La masacre en Bucha

Con estas palabras, la socialdemócrata marcó el tono que su correligionario Olaf Scholz afinó posteriormente. Scholz pronunció un discurso de diez minutos que parece una declaración gubernamental. Bajo la impresión de las masacres en Bucha, el canciller dijo: "El asesinato de civiles es un crimen de guerra. Los autores y quienes lo ordenaron deben rendir cuentas".

Un hombre lamenta el asesinato de su amigo en Bucha, Ucrania.

Está claro a quién se refería: al presidente de Rusia, Vladimir Putin, a quien pidió dar marcha atrás: "Ponga fin ya a esta guerra destructiva y autodestructiva. Retire sus tropas de Ucrania". Scholz anunció que se entregarán más armas a Ucrania y agradeció al pueblo alemán su solidaridad con los ya más de 300.000 refugiados en la República Federal: "Esta ayuda es importante y hace bien".

Críticas a la supuesta lentitud en la entrega de armas

La presión sobre Rusia seguirá aumentando, dijo el canciller. Y desde luego que esto también incluye "reducir la dependencia de la energía rusa". Estas dependencias han crecido a lo largo de décadas y no pueden acabarse de un día para otro. Por eso es "muy, muy importante que en Europa nos hayamos puesto de acuerdo para conseguir precisamente eso".  Ya se ha establecido una hoja de ruta.

Scholz también se enfrentó a reproches de la oposición. El democristiano Johann Wadephul quiso saber qué opinaba de la supuesta lentitud en las entregas de armas a Ucrania. La respuesta de Scholz: "Me gustaría señalar de nuevo que es una ruptura con las largas tradiciones que este gobierno, a diferencia de todos sus predecesores, haya decidido entregar armas a Ucrania y a una zona de crisis".

¿Se tratará a todos los refugiados por igual?

La diputada del Partido Verde Filiz Polat quiso saber si todas las personas que han huido de Ucrania a Alemania reciben el mismo trato, independientemente de su ciudadanía y origen étnico. Los informes sobre la discriminación de los refugiados extranjeros en la frontera entre Ucrania y Polonia han suscitado preocupaciones. Olaf Scholz intentó disiparlas: "El Gobierno Federal hará todo lo posible para que nadie sea discriminado".

"¡No debe haber una paz dictada!"

Filiz Polat planteó otra pregunta al Canciller: ¿habrá una evacuación de los supervivientes del Holocausto? Scholz no dejó lugar a dudas: hay una estrecha coordinación con los aliados europeos para organizarlo. "También son transportes muy complicados por la edad y, a menudo, también por la necesidad de cuidados especiales".

Anikó Merten, del Partido liberal (FDP), le pidió al canciller explicaciones sobre cuáles serían las garantías de seguridad para Ucrania tras el fin de la guerra. "No debe ser una paz dictada", respondió Scholz con vistas a las negociaciones de paz. Al mismo tiempo, pidió comprensión por no poder entrar en más detalles por razones de "necesaria confidencialidad".

Vladimir Putin ha "calculado mal varias veces"

La socialdemócrata Dagmar Andres considera que la guerra de Ucrania es una "prueba de cohesión dentro de Europa". Por eso le preguntó al jefe del Gobierno sobre los desafíos. Y si se abren nuevas oportunidades y perspectivas. Olaf Scholz aprovechó esta pregunta para volver a hablar de Putin, que  "ha calculado mal varias veces". En primer lugar, subestimó la resistencia de los ucranianos, dijo.

Y erró el cálculo también con respecto a la "unidad de todos nosotros, incluida la de la Unión Europea". Esto debe aprovecharse ahora para hacer grandes progresos en Europa, dijo el canciller, refiriéndose una vez más a la necesidad de depender menos de las exportaciones energéticas de Rusia.

(jov/ers)