Oficinas del gobierno Británico
Rusia sancionó al Primer Ministro británico Boris Johnson vetado por su apoyo a Ucrania. / Google Maps

El primer ministro Boris Johnson y otros políticos británicos de alto rango tienen prohibido ingresar a Rusia en respuesta a lo que el gobierno ruso calificó de “acciones hostiles sin precedentes” de Gran Bretaña por la guerra en Ucrania.

Vayamos al grano.  Rusia en las últimas semanas, impuso como Boris Johnson, prohibiciones similares a los líderes estadounidenses, canadienses y de la UE. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que el gobierno británico estaba “agravando deliberadamente la situación que rodea a Ucrania, inyectando armas letales al régimen de Kiev y coordinando esfuerzos similares en nombre de la OTAN”.

  • La declaración se refirió a "acciones hostiles sin precedentes" por parte de Gran Bretaña y, en particular, destacó las sanciones británicas a altos funcionarios rusos.
  • Además del líder británico, otros en la lista negra de funcionarios británicos de Rusia incluyen al viceprimer ministro Dominic Raab, la secretaria de Relaciones Exteriores Liz Truss, el secretario de Defensa Ben Wallace y la primera ministra de Escocia Nicola Sturgeon. Rusia dijo que pronto se agregarían más nombres.
  • Gran Bretaña ha enviado asistencia militar y ayuda financiera a Ucrania y ha impuesto sanciones a empresas rusas, oligarcas y cientos de legisladores rusos. 
  • El Ministerio de Defensa de Gran Bretaña también tuiteó boletines diarios sobre sus últimas evaluaciones de inteligencia sobre la guerra en Ucrania.

Lo que se sabe. La semana pasada, Johnson realizó una visita sorpresa a Ucrania, donde recorrió Kiev con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky y se comprometió a enviar más equipo militar.

  •  Después de la visita, Johnson tuiteó una foto de su paseo por las calles y dijo que “no se puede permitir que la aventura bárbara de Putin tenga éxito”.
  • Las relaciones entre Gran Bretaña y Rusia han estado congeladas durante años, alcanzando un punto bajo en 2018 cuando Gran Bretaña acusó a los agentes de inteligencia rusos de envenenar a un exagente ruso y a su hija en Salisbury, Inglaterra.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.