“¿Dónde están las caras latinas? ¿Dónde están los latinos? Somos el grupo étnico más grande de Estados Unidos y el más antiguo después de los nativos americanos. No es que no estemos incluidos, estamos activamente excluidos y hasta que empecemos a actuar no habrá cambios”. Con este tuit, el actor y comediante de origen colombiano, John Leguizamo reavivó la conversación sobre la falta de representación latina en la cultura popular estadounidense.

Los premios Oscar y los Grammys dieron mucho de qué hablar este año, pero más allá de los escándalos y de las actuaciones en los escenarios, la temporada de premiaciones volvió a recordarnos la brecha que existe entre la importancia de la comunidad latina y su poder suave.

Los latinos estamos sobrerrepresentados en los trabajos esenciales y los trabajos que menos pagan, pero estamos subrepresentados en los espacios de influencia y en la cultura popular. Nuestras historias y nuestras contribuciones no destacan en los libros de texto, las películas, la televisión o la prensa, al menos no en la escala en la que el tamaño y la importancia de la comunidad latina exigen.  

Enrique Acevedo es considerado uno de los periodistas latinos más influyentes y un líder global en los medios de comunicación, de acuerdo al World Economic Forum. Es conductor y corresponsal para la cadena CBS News y es el primer corresponsal latino en los 54 años del programa 60 Minutes. Acevedo ha colaborado con varios medios impresos y electrónicos, entre los que destacan The New York Times, The Washington Post, El País, Reforma y la revista Letras Libres.

Joaquín Castro, el congresista por el distrito 20 de Texas que abarca parte de la ciudad de San Antonio quiere cambiar esta realidad y junto a voces como la de Leguizamo, se ha convertido en la cara visible de un movimiento para crear lo que llama “la infraestructura de la oportunidad”. El demócrata ha hecho de la educación y la equidad un foco de su trabajo, prioridades que comparte con su hermano gemelo, Julián, el excandidato presidencial y secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano durante la administración del presidente Barack Obama.

Su misión se intensificó después del tiroteo masivo ocurrido en un Walmart en El Paso en 2019, el ataque más letal contra la comunidad latina en la historia moderna de los Estados Unidos. Patrick Crusius, el hombre detenido tras el asesinato de 22 personas confesó a la policía que buscaba disparar contra "mexicanos".

El año pasado, Castro comisionó un informe que vincula el incremento en la retórica antiinmigrante y hechos violentos como el atentado en El Paso, con la poca visibilidad que tiene la comunidad en la cultura popular. Castro comisionó el informe a la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO, por su sigla en inglés) que examinó cómo los latinos están representados en los medios estadounidenses. Durante la presentación del reporte dijo que algunas de las instituciones mediáticas más importantes del país son responsables de perpetuar la exclusión cultural de los latinos. En entrevista con El Tiempo Latino, Joaquín Castro explicó cómo a pesar del crecimiento de la comunidad, los latinos enfrentan una invisibilidad persistente en la sociedad estadounidense.

“Estoy particularmente interesado en el empleo latino en Hollywood, que es la principal institución creadora de imágenes y narrativas en la sociedad estadounidense. El informe encontró que mientras los latinos representan alrededor del 18 por ciento de la fuerza laboral total a nivel nacional, somos solo el 12 por ciento de los trabajadores dentro de los medios de comunicación, y solo el cuatro por ciento de los ejecutivos de los medios”, dijo Castro.

“Cuando los latinos no tenemos un lugar en la mesa, nuestra voz desaparece de la narrativa, y ese vacío se llena luego con estereotipos de latinos como pandilleros, narcotraficantes, ‘inmigrantes ilegales’ y otras representaciones desfavorables. Durante las últimas dos elecciones presidenciales –y ciertamente antes de eso– vimos cómo esos estereotipos son tomados por políticos sin escrúpulos que abusan de ellos para su propio beneficio”, afirmó el congresista. “Los estereotipos sobre los latinos impulsados ​​por los medios son corrosivos y peligrosos. En 2019, un loco condujo 10 horas hasta El Paso para detener lo que llamó la ‘invasión hispana de Texas’, matando a 23 personas e hiriendo a otras, incluidas personas que no eran latinas. La tergiversación de los latinos en los medios perjudica a todos, no solo a nuestra propia gente”.

Continuando con nuestra conversación decidimos hacerle dos preguntas clave a Joaquín Castro sobre lo que significa para la comunidad latina ser excluida de los medios y los hallazgos del informe de la GAO.

ETL - Usted ha hablado de cómo los latinos son activamente excluidos de los medios. ¿Qué significa esto y por qué está ocurriendo?
JC - En todas las industrias, la contratación excluyente ocurre cuando las personas buscan las mismas escuelas y fuentes de talento para ocupar sus puestos más importantes y mejor pagados. Cuando los ejecutivos no priorizan la diversidad, y cuando no logran promover a las personas talentosas que ya están trabajando en sus organizaciones, este tipo de exclusión es inevitable.

Esta exclusión no ocurre por falta de talento o interés entre la comunidad latina. Los latinos representan casi el 30 por ciento de los compradores de boletos de cine, y nuestro dinero ganado con tanto esfuerzo mantiene a flote a esa industria. En muchos de los estados donde las compañías de cine y televisión pueden obtener los créditos fiscales más lucrativos, incluidos California y Nuevo México, los latinos constituyen una gran parte de la población. En esencia, estamos subsidiando nuestra propia exclusión.

ETL - ¿Qué es lo que más le sorprendió del informe publicado por a la Oficina de Responsabilidad Gubernamental?
JC - Me sorprendieron los números descarnados que encontró la GAO. Encargué este informe porque las comunidades latinas han sabido durante mucho tiempo que no estábamos siendo representados de manera justa, pero necesitábamos números concretos para defender nuestro caso. No creo que la mayoría de los productores de Hollywood sean intencionalmente racistas, pero cuando los ejecutivos de los medios no son intencionales sobre la diversidad, este tipo de subrepresentación y exclusión sistémica es inevitable.