La conquista de Mariupol en el sureste de Ucrania es el próximo objetivo de Rusia en su invasión del país vecino. FOTO: EFE/EPA/MARIUPOL CITY COUNCIL HANDOUT HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES.

El Kremlin está tratando de rectificar los problemas que tuvo con el apoyo aéreo y el suministro durante su asalto a la capital de Ucrania, señalan los estrategas de defensa occidentales.

Las fuerzas rusas aprenden de su frustrado ataque a Kiev a medida que se trasladan a la región de Dombás, en el este de Ucrania, y tratan de evitar que se repitan los errores anteriores, dicen tanto el Pentágono como los estrategas de defensa.

Moscú lleva semanas acumulando tropas y suministros para preparar una nueva ofensiva terrestre en el este de Ucrania, después de que las fuerzas del Kremlin no lograran capturar la capital durante la primera fase de la guerra.  Casi dos meses después, Moscú está teniendo en cuenta al menos algunos de los errores que estropearon su campaña en el norte.

"Están ingresando artillería pesada, están llevando habilitadores de mando y control, están trasladando aviación - en particular el apoyo a la aviación rotatoria", dijo un alto funcionario de defensa, hablando bajo la condición de anonimato según los términos establecidos por el Pentágono. "Parece que están tratando de aprender de las lecciones que vivieron en el norte, donde no tenían la capacidad de apoyo adecuada".

Las etapas iniciales de la invasión estuvieron plagadas de problemas de abastecimiento evidenciados por la aparición de videos de combatientes rusos varados a la orilla de las carreteras junto a sus vehículos porque no tenían combustible. Se vieron soldados hambrientos saqueando tiendas en busca de comida.  Las tropas entraron sin apoyo aéreo, ya que sus comandantes aparentemente calcularon mal la capacidad de los ucranianos para resistir la invasión.

Aun así, es poco probable que los esfuerzos de Rusia por reforzar su maquinaria de guerra con capacidades de reparación y reabastecimiento resuelvan sus problemas generales, señaló el funcionario. Las sanciones han afectado la capacidad de reabastecimiento, "especialmente en el área de componentes", agregó, y la falta de repuestos está afectando la viabilidad de varios sistemas de armas rusos, incluidas las municiones guiadas de precisión.

"Cuando se cierren todos los vacíos legales utilizados para eludir las sanciones, y cuando se impongan sanciones aún más duras, el restablecimiento de las capacidades de misiles de Rusia será irreal", dijo el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en un discurso por video el lunes, añadiendo que los ataques del Kremlin significaron en realidad la "auto desmilitarización de misiles" para Rusia.

Las próximas 48 horas serán reveladoras, dijo Mick Ryan, un general de división retirado del ejército australiano que ha estado estudiando la invasión rusa. Si Moscú logra un avance significativo en el este, dijo, podría ser una señal de que ha mejorado su capacidad en el campo de batalla.

Pero si este atolladero continúa indicaría que Rusia no ha aprendido de sus errores y que los "ucranianos son tan buenos como pensábamos", añadió.

Los estrategas militares también dicen que los problemas culturales dentro de la fuerza rusa -que es muy centralizada y no faculta a las tropas terrestres a tomar decisiones importantes- son más difíciles de superar. "Podrán añadir más artillería o más logística, pero les llevará más tiempo arreglar su cultura de armas combinadas y buen liderazgo en el campo de batalla", dijo Ryan. "Pero tendrían que ser extremadamente estúpidos para no aprender algunas lecciones de su derrota en la batalla de Kiev".

En los últimos días, Rusia ha trasladado a Ucrania 11 grupos tácticos de batallón, lo que eleva el total a 76, según el funcionario del Pentágono. Se presume que todos ellos se encuentran en el sur y el este del país; los militantes separatistas respaldados por Rusia controlan el territorio de esta última zona desde 2014. El funcionario dijo que es probable que otras 22 unidades estén siendo reequipadas y reabastecidas tras retirarse de Ucrania.

El funcionario señaló que los combates más intensos del país se están produciendo en Popasna, una ciudad del este de Ucrania situada entre Luhansk y Donetsk, en una zona que había estado bajo control ucraniano antes de la invasión rusa. Supone que el asalto allí forma parte de una estrategia regional para forzar a las tropas ucranianas a salir de los centros de población y tránsito clave como Popasna y Slovyansk, que también fueron testigos de fuertes combates en la guerra de Ucrania de 2014 contra los separatistas respaldados por Rusia, antes de terminar finalmente bajo el control de Kiev.

El funcionario señaló que parece que las fuerzas rusas esperan avanzar desde Izyum -una ciudad sobre la frontera occidental de la región de Dombás que ha sufrido fuertes ataques constantes- en dirección sureste a Slovyansk y Popasna, reforzando y ampliando sus bastiones en Dombás.

Estas zonas se encuentran a unas 125 millas al norte de Mariupol, la ciudad portuaria sureña que lleva semanas de asedio. El funcionario señaló que, en caso de que Rusia logre tomar y controlar Mariupol, podría enviar casi una docena de grupos tácticos de batallón a otros lugares.

"Es otra fuente de soldados que podrían utilizar en caso de tener que hacerlo", afirmó.

Washington Post - Karoun Demirjian y Rachel Pannett

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