Carlos Carrasco /Foto captura MLB Network

Han pasado casi tres años desde la batalla que libró Carlos Carrasco contra el cáncer. Y son cinco meses desde que se sometió a una cirugía en el codo. Hoy, finalmente, el venezolano vuelve a lanzar como en los viejos tiempos y es la mejor noticia que podrían haber recibido los Mets.

Carrasco brilló este jueves con su mejor juego en mucho tiempo. Y el público le agradeció con una clamorosa ovación.

El derecho plantó cara al fuerte lineup de los Gigantes, un equipo que viene de ser uno de los planteles de mejor ofensiva en 2022. Durante un momento del duelo retiró a 18 rivales consecutivos, uno tras otro. Llegó al octavo tramo con solo una carrera en contra y fue relevado después de recibir un jonrón.

Tenía 91 pitcheos.

EL REGRESO DEL AS

Carrasco fue un verdadero as en sus tiempos con los Indios de Cleveland. Llegó a liderar la Liga Americana en victorias, con un tope personal de 236 ponches en una temporada.

En los cinco años que fueron de 2014 a 2018 puso una efectividad de 3.27, con una media de 10 abanicados y apenas 2 bases por bolas cada 9 entradas.

El diagnóstico de un tipo de leucemia trastornó todo. Carrasco luchó contra el cáncer durante varios meses, aunque pudo volver a la MLB a finales de 2019.

Pero no había vuelto a ser el pitcher dominante, a pesar de algunos buenos pasajes con Cleveland en 2020. Las dolencias físicas le aquejaron y terminó el año pasado en el quirófano, sometido al bisturí.

Su carácter le ganó aplausos. Su vuelta fue lenta, pero fue un combate admirado.

Visitó niños con leucemia. Aumentó su labor social, que ya le era reconocida en Cleveland. Ganó el premio al Regreso de Año. Ganó el Roberto Clemente por sus aportes a la comunidad.

Pero faltaba verle lanzar como antes. Lanzar como ahora.

"Verlo tener éxito por tercera vez en el juego ante la alineación contraria, eso te dice que tuvo muchas herramientas funcionando", declaró el manager Buck Showalter a la agencia The Associated Press, tras la joya de Carrasco ante San Francisco. "Estuvo muy bien. Vaya, que fue muy divertido verlo".

Casi 30.000 gargantas y 60.000 manos gritaron y palmearon en homenaje al nativo de Barquisimeto, al verle abandonar el choque.

"Eso fue realmente bueno", celebró Carrasco. "Amamos a los fanáticos y nos encanta jugar aquí. Pero creo que lo más importante es que este equipo va a ganar unos cuantos juegos".

Los Mets necesitan muchas aperturas así de parte de Carrasco. El número uno del equipo está fuera por tiempo indefinido. Y eso pesa mucho, cuando ese número uno se llama Jacob deGrom.

BRILLANTE ROTACIÓN

Nueva York ha ganado 10 de sus primeros 14 cotejos, a pesar de la ausencia de deGrom y de Taijuan Waker. El venezolano ha formado un grupo compacto junto a Max Scherzer, Chris Bassitt, Tylor Megill y David Peterson.

Walker está rehabilitándose en el Spring Training extendido de los metropolitanos y no parece lejos de volver. Pronto Showalter tendrá que tomar decisiones difíciles en cuanto a quién queda como abridor y quién debe pasar al bullpen.

Pero Carrasco no está destinado a un rol diferente. Desde hace semanas se siente fresco, gracias a la última operación.

“Siento como si tuviera un codo completamente nuevo”, declaró el diestro al New York Post, en marzo. “Ya no me molesta. Puedo terminar todos mis lanzamientos, hacer todo. Me siento completamente diferente”.

Diferente respecto al pasado reciente. Pero igual a aquel pitcher que dominó la Liga Americana durante más de un lustro.

La mejor noticia que podían recibir los Mets.

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