Rusia ha lanzado una ofensiva en el Donbás y ha concentrado fuerzas considerables. Sobre el desarrollo de la guerra, DW habló con Wolfgang Richter, del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP).

Deutsche Welle: Señor Richter, ¿cuáles son los objetivos de la ofensiva rusa en el Donbás?

Wolfgang Richter: La primera fase de la guerra no fue buena para Rusia. Lo que se había previsto, es decir, un cambio de gobierno, posiblemente a través de un rápido avance hacia el distrito gubernamental de Kiev, no se ha logrado. En cambio, ha habido grandes pérdidas. Se supone que hasta una cuarta parte de las tropas terrestres que estaban desplegadas ya no están operativas. Probablemente porque no se esperaba que hubiera una resistencia tan tenaz y que los ucranianos lucharan de forma tan homogénea.

Ahora se están aprendiendo las lecciones. Por ejemplo, se está estableciendo un alto mando unificado para las operaciones en el este, que Rusia está llamando "Fase dos". Y eso significa que las reservas y las tropas que aún están disponibles se concentran ahora en un objetivo que quizá sea factible: ganar las fronteras territoriales de las provincias Lugansk y Donetsk, y posiblemente más allá.

Para ello, Rusia está concentrando allí la mayoría de sus fuerzas desplegadas en Ucrania. Y ahora los rusos también han elegido un terreno adecuado para las operaciones blindadas: el terreno al sur de Járkov, entre Izium y Lugansk, es un campo abierto y plano con pocos obstáculos. Esto es mucho más adecuado para las ofensivas rápidas y blindadas que atascarse en batallas urbanas, como sucedía al principio.

Eso puede significar que las fuerzas rusas logren, al comienzo, ganancias territoriales en la primera embestida. Sin embargo, Ucrania también tiene medios para contrarrestar esto. También han trasladado fuerzas allí. Hasta ahora han sido muy hábiles tácticamente, con contraataques directos en el flanco y en las largas líneas logísticas de comunicación.

¿Tiene Rusia suficiente poder militar para dar este paso?

Yo pensaba hasta ahora que las fuerzas rusas en su conjunto están sobrecargadas estratégicamente, porque ahora tienen desplegadas en Ucrania cerca de dos tercios de todas las fuerzas terrestres de las que disponen. No han podido aumentar sus reservas, porque hay demasiados puntos importantes y conflictivos que Rusia tiene que cubrir en su territorio. Eso ya ha empezado en el norte, en Murmansk, una base importante para la flota nuclear que mantiene el equilibrio con Estados Unidos. Luego están las fronteras que tiene con la OTAN, especialmente con los países bálticos, hasta el Mar Negro.

Pero también hay zonas del Cáucaso en las que hay conflictos continuos desde hace muchos años. Asia Central es también un punto importante, porque allí tienen que lidiar con el terrorismo islamista, que llega a través de esa región. En el Lejano Oriente, no debemos olvidar que Japón ha aprovechado, incluso, la oportunidad de reclamar las islas Kuriles. Y aún no hemos hablado de la larguísima frontera ruso-china. Todo esto hay que tenerlo en cuenta.

Una calle bombardeada en la región de Lugansk.

Tanto Ucrania como Rusia creen que el resultado de la ofensiva en el Donbás podría influir en el resultado de toda la guerra. ¿Comparte esa opinión?

Sí, creo que ahora está entrando en una fase clave. Desde el punto de vista ruso, creo que es una fase decisiva, porque si no conduce a un éxito militar, apenas le quedan reservas para utilizar. No tiene sentido movilizar mercenarios, como las tropas Wagner, los sirios, o los chechenos, quienes podrían librar una guerra subversiva, pero no podrán librar un combate con armas combinadas. Para ello se necesita formación militar y un buen liderazgo.

Desde el punto de vista ucraniano, es lo opuesto. Es importante mantener la resistencia ahora para que Ucrania pueda seguir existiendo como un Estado soberano. Y para tener una buena posición de partida para las negociaciones. Por el momento, existe la voluntad de ambas partes, pero especialmente la parte rusa parece no querer negociar seriamente todavía. No obstante, si la situación militar los obliga, habrá que hacer concesiones. En otras palabras, se decidirá en el campo de batalla si se está preparado para unas negociaciones razonables y realmente serias.

¿Cuáles son los objetivos del Ejército ucraniano durante esta ofensiva?

El Ejército ucraniano debe evitar quedar atrapado. Porque también hay fuerzas rusas que vienen desde el sur, hacia Zaporiyia, y desde el norte, vía Járkov. Si esos dos ataques se combinan cerca de Dnipro, por ejemplo, la mayor parte del Ejército ucraniano, que ahora está en el Donbás, quedaría atrapado. Deben evitarlo a toda costa. Tienen que cubrir sus flancos.

En segundo lugar, deben evitar un ataque demasiado fuerte o profundo, con éxitos iniciales de la ofensiva militar rusa, para que después no tengan que ceder demasiados territorios que no puedan recuperar mediante negociaciones. Esto significa que para ellos también está en juego la siguiente cuestión: ¿de qué forma podrá seguir existiendo Ucrania en el futuro como Estado soberano con integridad territorial?

Y eso se decidirá ahora en esta gran batalla, que se librará a lo largo de 450 a 500 kilómetros, en un terreno llano y adecuado para las operaciones de los tanques. Entonces puede que veamos imágenes que recuerden más a la Segunda Guerra Mundial, diferentes de las que hemos visto en Europa hasta el momento.

(ct/cp)

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