El presidente de EEUU Joe Biden | Foto EFE/EPA/Stefani Reynolds / POOL/Archivo

La administración Biden publicó este jueves su primera Estrategia Nacional de Control de Drogas y la envió al Congreso para su evaluación, en un momento en el que las muertes por sobredosis han alcanzado un récord: 106.854 en los últimos 12 meses.

El plan de la Casa Blanca está dividido en dos puntos: la adicción no tratada y el tráfico de drogas.

Adicción no tratada. El primer punto se centra en la reducción de daños; es decir, que se enfoca en prevenir la muerte y la enfermedad en los usuarios de drogas al involucrarlos en la atención y el tratamiento. Es la primera estrategia de su tipo que involucra la reducción de daños.

  • Para apoyarla promueve cambios en las leyes y políticas estatales para expandir su impacto. Entre ellas está ampliar el acceso a naxolona, un medicamento que puede revivir a los usuarios que han sufrido una sobredosis.
  •  “Con demasiada frecuencia, estas drogas terminan en comunidades donde la naloxona no está fácilmente disponible, donde los servicios de reducción de daños están restringidos o no cuentan con fondos suficientes, donde hay inaceptables barreras al tratamiento”, dijo el Dr. Rahul Gupta, el director de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas.
  • El apartado de reducción de daños también incluye tiras reactivas para pruebas de detección de drogas y servicios de jeringas limpias.
  • Gupta afirmó que la reducción de daños tiene apoyo bipartidista en el Congreso.
  • La estrategia prevé ampliar el acceso al tratamiento a las personas con mayor riesgo de sobredosis, que incluyen personas sin hogar, encarceladas o que se reincorporan a la sociedad y quienes se inyectan drogas. 
  •  “Todos los que quieran tratamiento deberían poder obtenerlo”, señaló Gupta.
  •  Por último, también promueve el mejoramiento del sistema de datos sobre drogas y su consumo, así como su utilidad para profesionales, investigadores y formuladores de políticas.

Tráfico de drogas. El gobierno solicita 300.000 millones para apoyar el trabajo de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), uno de los aumentos más grandes jamás realizados; y 300.000 millones más para Administración de Control de Drogas (DEA, en inglés).

La estrategia también instruye a las agencias a fortalecer y emplear todas las herramientas disponibles, y buscar otras nuevas, para descubrir redes financieras para obstruir e interrumpir las actividades financieras ilícitas que dan recursos a las organizaciones criminales trasnacionales, que producen y trafican drogas ilícitas hacia los Estados Unidos.

“Tenemos que golpear a los narcotraficantes donde más les duele, y esa es su billetera. A través de esta estrategia, trabajaremos para más que triplicar el número de narcotraficantes sancionados y aumentar nuestra seguridad fronteriza”, agregó Gupta.

Con información de AP y CNN

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