ONU celebra el día de la tierra
AYUDA. Activistas de Green Forests Work plantan árboles autóctonos en las Appalachia, en los Estados Unidos/ONU

El Día Internacional de la Madre Tierra es una oportunidad para reflexionar sobre cómo ha tratado la humanidad a nuestro planeta. A pesar del flujo constante de informes que pintan una imagen legítimamente preocupante, la ONU afirma que no hay que perder la esperanza. 

Cada vez más, surgen ideas innovadoras para una acción conjunta, para establecer medidas de verdad, y cada vez más personas en todo el mundo se unen para encontrar soluciones que ayuden a reparar el daño ya hecho a nuestro frágil hogar. La Tierra se enfrenta a una "triple crisis planetaria": la alteración del clima, la pérdida de naturaleza y biodiversidad, y la contaminación y los residuos.

No obstante, hay soluciones bajo cinco programas en pro de sanar el planeta:

1. Conversión de minas de carbón en sumideros de carbono

En los Apalaches, una región geográfica y cultural del este de los Estados Unidos que abarca Kentucky, Tennessee, Virginia y Virginia Occidental, la ONG Green Forests Work (EN) está restaurando bosques en tierras afectadas por la excavaciones superficiales de carbón.

Esta técnica, conocida como minería de superficie, se utiliza cuando el carbón está a menos de 60 metros bajo tierra. Grandes máquinas retiran la capa superior del suelo y las capas de roca, y dejan al descubierto las capas de carbón. Además, los mineros pueden dinamitar las cimas de las montañas y eliminarlas para acceder a los filones de carbón.

Tras la extracción, lo que antes era un bosque pasa a convertirse en pastizales compuestos a menudo por especies no autóctonas.

Para revertir el deterioro, desde 2009, Green Forests Work está restaurando las tierras minadas con la plantación de casi cuatro millones de árboles originarios en más de 2400 hectáreas.

2. Restablecimiento de la conexión con el ecosistema

Hace veinte años, una fotografía de satélite del extremo suroccidental de Australia que mostraba la enorme extensión de vegetación natural perdida a causa de las actividades humanas desde el asentamiento europeo inspiró a un grupo de activistas a formar Gondwana Link.

La imagen revelaba cómo dos tercios de la vegetación de la región habían sido talados a lo largo de miles de kilómetros y, en gran parte de la región agrícola, en muchas zonas, quedaba menos del 5 o 10% de su matorral original (zonas naturales no desarrolladas).

Sin embargo, se dieron cuenta también de que muchos focos de biodiversidad permanecían intactos en zonas de conservación, aunque desconectados, a lo largo de 1000 kilómetros.

Conscientes de que, si no se reconectan estas zonas, podrían perderse muchas especies, Godwana Link se puso a trabajar para proteger y restablecer estas áreas.

3. Trasplante de fragmentos de coral 'supervivientes'

La imagen de arriba es del Parque Nacional Laughing Bird Caye, un sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO en Belice. Muestra un arrecife de coral restaurado, previamente víctima de blanqueamiento y en peligro de muerte.

Los arrecifes de coral se cuentan entre los ecosistemas biológicamente más diversos y valiosos de la Tierra, y albergan el 25% de toda la vida marina.

Están en peligro de desaparecer a finales de siglo en todo el mundo por causa del aumento de la temperatura y la acidez de los océanos debidos al cambio climático.

Su pérdida tendría consecuencias devastadoras no solo para la vida marina, sino también para más de mil millones de personas que se benefician directa o indirectamente de los arrecifes en el mundo.

En el sur de Belice, Fragments of Hope está volviendo a sembrar con éxito arrecifes devastados al plantar corales genéticamente robustos, diversos y resistentes.

4. Restauración de cuencas afectadas por la crisis climática en los Andes

En las montañas de los Andes en América del Sur se produce otro caso de esfuerzos de restauración y conservación a gran escala: las comunidades locales de cinco países diferentes están trabajando juntas para cultivar y plantar árboles oriundos y proteger sus fuentes de agua.

“Los bosques autóctonos se han perdido en gran medida en los Andes durante los últimos 500 años, después de la conquista española. Con el rápido derretimiento de los últimos glaciares andinos, la seguridad del agua se está convirtiendo en un problema importante para las comunidades locales e incluso para las principales ciudades sudamericanas”, dice a Noticias ONU Constatino Aucca Chutas, cofundador de la ONG Acción Andina.

Aucca explica que los bosques originales, especialmente las especies de Polylepis —arbustos y árboles que son endémicos de las regiones de altura media y alta de los Andes tropicales— y los humedales ayudan a crear y almacenar grandes cantidades de agua alrededor de sus raíces, suelos y musgo.

5. Restauración de las praderas marinas

Las praderas marinas proporcionan alimento y refugio a muchos organismos marinos. Son ecosistemas multifuncionales y, a menudo, se denominan hábitats de cría porque suelen albergar peces jóvenes, especies de peces más pequeñas e invertebrados.

Los pastos marinos realizan la fotosíntesis de la misma manera que lo hacen las plantas terrestres, utilizando la luz solar para sintetizar nutrientes a partir de dióxido de carbono y agua y liberando oxígeno.

En los últimos 40 años, el mundo ha perdido un tercio de las praderas marinas debido a la presión sostenida del desarrollo costero, la disminución de la calidad del agua y, por supuesto, el cambio climático.

En el Reino Unido, Project Seagrass ha estado trabajando durante una década para revertir esa tendencia.

Con la ayuda de más de 3000 voluntarios, ha logrado plantar más de un millón de semillas de pastos marinos y crear conciencia sobre la importancia de estas plantas.

¿Qué dice el gobierno de EEUU?

En un comunicado, el secretario de Estado, Antony Blinken, emitió un comunicado en el que aseguró que "este gobierno ha convertido la crisis climática en una prioridad de política exterior, trabajando para aumentar la ambición global de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, infundiendo la dimensión climática en nuestra política más amplia y aumentando significativamente las inversiones en adaptación y resiliencia climática".

El funcionario recordó que "gracias al liderazgo de Estados Unidos en la COP26 de Glasgow, el mundo está mucho más cerca de mantener el límite de 1.5 grados centígrados en el aumento de la temperatura global".

"Al hacer balance de nuestros esfuerzos, seguimos teniendo clara la realidad de que comunidades de todo el mundo están sufriendo actualmente debido a la destrucción y los daños medioambientales, incluidas las de Ucrania, que han experimentado una pérdida de vidas devastadora debido a la invasión de Rusia", añadió.

Latinos afectados

Un nuevo reporte de Climate Power, una organización de comunicaciones estratégicas enfocadas en el clima,  destaca el impacto desproporcionado que los desastres ambientales están teniendo en la salud, seguridad, medios de subsistencia y bienestar general de las comunidades de color en los Estados Unidos, como los latinos. “Sin acciones decisivas e inversiones audaces en energía limpia e infraestructura resiliente, las familias latinas continuarán al frente de la crisis climática, viendo mayores pérdidas humanas y económicas”, exponen en un comunicado. 

Según Climate Power, en 2021 hubo 688 muertes por eventos relacionados con el clima y los costos estimados de daños por desastres climáticos alcanzaron los $145 mil millones. En el caso de las comunidades latinas, estas experimentaron un 50% más de vulnerabilidad a los incendios forestales, registraron mayores índices de pérdida de bienes e ingresos tras los huracanes.  En relación con la pérdida del empleo,  la Agencia de Protección Ambiental encontró que —de calentarse el planeta 2 grados centígrados— los latinos y otras comunidades de color tendrán un 40% más de probabilidades de ver muertes debido a las temperaturas extremas.

Fuente principal de la noticia: ONU

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