El expresidente Juan Orlando Hernández durante su última visita a Estados Unidos, en noviembre de 2021, en la que presentó un libro sobre las obras de su gobierno. | Foto archivo ETL por Carmen Rodríguez.

Vistiendo la misma chaqueta azul con la que dejó este jueves Honduras, el expresidente Juan Orlando Hernández (JOH), acusado de tres delitos relacionados al tráfico de drogas y de armas, compareció este viernes en una videollamada ante el juez Stwart Aaron de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.

Hernández arribó la medianoche del viernes a Estados Unidos. Durante la primera audiencia que inició poco después de las 3:00 pm, hora del este, el juez informó sobre la acusación y formalizó la detención del expresidente. “Se ha notificado al gobierno de Honduras de su detención”, dijo Aaron a JOH.

Tras la lectura de la captura, el juez programó para el próximo 10 de mayo a las 11:00 am la siguiente audiencia de lectura de cargos. La fiscalía dijo que entonces solicitará que se mantenga la detención de Hernández, sin derecho a fianza. Mientras el abogado defensor señaló que una vez tenga “las garantías” en regla considerará solicitar una fianza para el expresidente.

La acusación

De acuerdo con los documentos de la acusación, presentados por la Fiscalía estadounidense, el expresidente recibió sobornos de parte de “múltiples” grupos del narcotráfico de Honduras y México. Pero, además, los fiscales señalan que habría recibido $1 millón del narcotraficante mexicano Joaquín “el Chapo” Guzmán, condenado en 2019 a cadena perpetua.

El hermano del expresidente, Juan Antonio Hernández, fue condenado el año pasado, también en Nueva York, a dos sentencias de por vida por su participación y vínculos con grupos del narco.

La Fiscalía estadounidense cree que el expresidente era uno de los líderes del grupo criminal junto con su hermano; y que se valió de su posición política desde 2004 para facilitar el tráfico de 500 kilos de cocaína a Estados Unidos.

Posible sentencia

JOH podría ser condenado a cadena perpetua por los tres cargos criminales por los que le acusan. Según consta en los documentos de la Corte, la orden de detención del exmandatario fue firmada en el mismo día que asumió la presidente Xiomara Castro.

La vicepresidenta Kamala Harris fue la asistente de honor el día de la toma de poder de la presidenta Castro.

Además, la Fiscalía aseguró que otros dos expresidentes, diputados, policías y militares de Honduras también recibieron sobornos de narcotraficantes mexicanos; y que el expresidente JOH continuó las operaciones con narcos mientras su hermano estaba bajo juicio en Estados Unidos.

“Claro mensaje” a otros líderes

“Este caso debe enviar un claro mensaje a cualquier líder extranjero que corruptamente abusa de su poder para apoyar a cárteles de la droga. Si piensan que se pueden esconder detrás de su posición de poder, están equivocados”, dijo la Administración de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) durante una conferencia de prensa en la que la Fiscalía y esa agencia hablaron sobre la acusación.

Mientras tanto, el fiscal general Merrick B. Garlan, señaló que el expresidente gobernó Honduras como “un narcoestado”. En la conferencia se afirmó que Estados Unidos perseguirá a todos los involucrados en el caso.

“Hernández está acusado de participar en una conspiración corrupta y violenta de tráfico de droga que facilitó la importación de toneladas de cocaína a los Estados Unidos, entre 2004 y 2022. Hernández abusó de su posición como presidente de Honduras desde 2014 hasta 2022 para operar el país como un narcoestado… y creemos que corrompió a las instituciones del estado hondureño, incluida a la Policía”, resaltó Garlan.

La extradición

El expresidente abordó un avión de la DEA el jueves a eso de la 1:30 de la tarde, hora local de Honduras. Unos minutos después de que su esposa, Ana García de Hernández, publicó un video en el que el exmandatario reiteró su inocencia y se despidió diciendo “la verdad os hará libres”.