PROTESTAS. Activistas a favor del aborto han organizado protestas en rechazo a la posible anulación de Roe v. Wade. | Foto: Efe - Diseño de ETL.

El debate sobre abolir o mantener el derecho al aborto vuelve a estar sobre la mesa, pero esta vez ante la posibilidad de que se anule un fallo histórico de la Corte Suprema que garantiza su aplicación a nivel federal. Y aunque las posiciones son encontradas y controversiales, no hay un consenso único sobre cómo y bajo qué condiciones se debe permitir la interrupción del embarazo.

Conversaciones sobre hasta qué momento del embarazo se puede interrumpir, bajo qué criterios y las experiencias individuales son tema del día a día. Las protestas a favor y en contra tampoco se han hecho esperar.

El lunes 2 de mayo, el medio de comunicación Politico filtró el borrador de una opinión de la Corte Suprema en el que se sugiere la anulación del fallo Roe v. Wade, establecido en 1973, el cual sentó un precedente jurídico para permitir el aborto en Estados Unidos. La decisión fue ratificada en 1992, en otro caso conocido como Planned Parenthood vs. Casey.

En el borrador se analiza el caso Dobbs vs. Jackson Women's Health Organization, que desafía la ley de aborto de Mississippi sobre la prohibición de interrumpir el embarazo a las 15 semanas. La demanda escaló hasta la Corte Suprema y podría cambiar el panorama para los próximos años o décadas.

REPERCUSIÓN. Si la Corte Suprema anula el fallo de Roe v. Wade, las minorías serán las más afectadas. | Foto: Efe.

El borrador causó protestas inmediatas a favor del derecho al aborto, pues el juez de la Corte Suprema Samuel Alito escribió que el fallo de 1973 “estaba terriblemente equivocado” y que se debe anular.

De anular el fallo, el derecho al aborto pasará a ser competencia exclusiva de las legislaciones estatales. Es decir, según donde usted viva podrá o no interrumpir el embarazo.

De acuerdo con un análisis de la agencia AP, si la Corte Suprema anula el fallo de Roe v. Wade las minorías serán las más afectadas. De hecho, las mujeres negras o hispanas que viven en estados conservadores, que ya limitan el aborto, son más propensas a interrumpir un embarazo en comparación con las blancas, según las estadísticas.

De acuerdo con Kaiser Family Foundation, las mujeres de color son el 44% de la población de Mississippi, pero representan el 81% del total que aborta.

Mientras tanto, en Texas la población de mujeres de color representan el 59% y son el 74% de las que abortan.

Luisiana queda con un 42% de minorías que representan el 72% de las que abortan. Además, de acuerdo con la Oficina del Censo, es más probable que las mujeres negras e hispanas no tengan seguro médico.

Las voces de cada lado

Alejandra Soto, directora de comunicación para medios hispanos de Planned Parenthood Federation of America (PPFA), dijo en exclusiva a El Tiempo Latino que no están sorprendidos pero sí alarmados con la revisión del fallo Roe v. Wade y su posible anulación.

Explicó que no se trata de estar a favor o en contra del aborto, sino de que las mujeres o parejas tengan la oportunidad de elegir.

PPFA es el mayor proveedor de servicios de salud sexual reproductiva, abortos y planificación en Estados Unidos. Soto aseguró que la revisión del fallo alentó a 26 legislaturas estatales a buscar “diezmar el acceso al aborto”.

“La gran preocupación es que estamos hablando de salud reproductiva. No debería depender del código postal de la casa donde vives para saber si tienes acceso o no”, comentó la activista.

En contraste, Astrid Gámez, directora ejecutiva de Family Services Network (FSN) y psicóloga, consideró que las mujeres tienen que poder elegir sobre su cuerpo, pero debe haber un límite, prevenir y evitar en primer lugar el embarazo.

“Los gobiernos tienen que poner una fecha límite de cuándo se puede hacer y por qué se debe hacer. Para mí es difícil hablar este tema porque yo soy pro life, yo creo en la vida y que se puede evitar que una mujer salga en estado”, aseguró la experta.

“Es bastante difícil el tema y bastante triste. Es una vida y yo como mamá, como mujer que tuve dos hijos, creo que es lo mejor en mi vida, pero no es el caso de todas las mujeres”, expresó Gámez a El Tiempo Latino.

Soto tiene un argumento diferente: “El debate no es si estamos en contra o a favor del aborto, el debate es si consideramos que los políticos son quienes deben tomar la decisión por nosotros”.

RESPALDO. La mayoría de los estadounidenses aprueban el derecho al aborto, según encuestas. | Foto: Efe.

Para la justicia estadounidense, la viabilidad del embarazo es a las 24 semanas de gestación, los seis meses, según se reafirmó en el fallo Planned Parenthood vs. Casey. 

El arzobispo William E. Lori de Baltimore, presidente del Comité Pro-Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU (USCCB), exhortó a los feligreses a orar para pedir un cambio en las leyes al mismo tiempo que ofrecen ayudar “a las mujeres y parejas que enfrentan embarazos inesperados o difíciles”.

“Como católicos, nos preocupamos por cada niño por nacer y cada madre. Nuestra Iglesia ha testificado consistentemente en palabra y obra que la vida comienza en el momento de la concepción”, así fijó posición el arzobispo en un comunicado remitido a El Tiempo Latino.

Falta de datos científicos

El aborto es un tema controversial en el que no hay forma de ganar, señaló Astrid Gámez, quien es católica y se considera pro vida; pues las personas pueden tener una postura, pero no toman en cuenta la parte emocional y el estrés que causa tanto continuar con el embarazo como interrumpirlo. La mujer es la más afectada.

Destacó que debe haber más investigación científica para tener mayores datos y conocer qué ocurre realmente, con el fin de hablar con mayor propiedad, saber cuántas mujeres practican abortos y por qué.

La psicóloga señaló que trabaja con mujeres jóvenes, principalmente latinas, que argumentan no poder tener más hijos por motivos económicos o de pareja.

Aunque en FSN no reciben directamente estos casos, ofrecen asesoría y orientación sobre todas las opciones que tiene la mujer, incluso la posibilidad de dar el bebé en adopción, aunque no es la más aceptada porque las personas sienten que van a regalar al niño.

A juicio de Soto, los legisladores en contra del aborto no se basan en la ciencia ni en la medicina al momento de tomar decisiones. Denunció que hay excepciones para violaciones o incesto en unos lugares, pero no en otros.

“De hecho, admiten en distintos estados que al estar redactando estas leyes no están consultando con ninguna asociación médica y lo dejan claro”, añadió Soto. Para ella es importante que sean los doctores y la ciencia quienes asesoren a las mujeres.

Gámez recomendó hablar con los hijos a temprana edad sobre sexualidad, educar al respecto y responsabilizar también a los hombres para prevenir embarazos no buscados. Mientras tanto, Soto denunció que los estados con restricciones sobre el aborto recortan fondos educativos y destinados a distribuir anticonceptivos.

Deliberaciones en la Corte Suprema

John Roberts, presidente de la Corte Suprema, confirmó la autenticidad del borrador filtrado el 3 de mayo. Sin embargo, acotó que no es una opinión definitiva. Abrió así la posibilidad de que el fallo de Roe v. Wade sea reafirmado, aunque los vientos soplan en contra.

Al mismo tiempo informó sobre una investigación para conocer quién filtró el borrador. Señaló el hecho como un abuso de confianza atroz. “Los empleados de la Corte tienen una tradición ejemplar e importante de respetar la confidencialidad del proceso judicial y sostener la confianza en la Corte”, dijo Roberts.

Dos días después, el jueves 5 de mayo, aseguró que la filtración del borrador no afectará las deliberaciones ni la conclusión final de los nueve jueces de la Corte Suprema. “Haremos nuestro trabajo como lo haríamos en cualquier caso, independientemente de la filtración”, añadió.

Un 54% de los estadounidenses consideró que se debe mantener el fallo de Roe v. Wade mientras que un 28% pidió anularlo, de acuerdo con una encuesta realizada del 24 al 28 de abril por The Washington Post-Abc News. El margen es de aproximadamente dos personas a favor de la sentencia por cada una en contra. 

PROTESTAS. La revisión del fallo Roe v. Wade encendió las alarmas de quienes defienden la interrupción del embarazo. | Foto Efe.

“El pueblo estadounidense está a favor del aborto seguro y legal, pero nos da pena decirlo en voz alta. Tal vez respondemos la encuesta, pero no hablamos con nuestras amistades, no llamamos a nuestros funcionarios electos o no llenamos el formulario en internet para dar a conocer nuestra voz”, aseveró Soto.

¿Quiénes decidirán sobre el aborto?

Con la filtración del fallo, una fuente de Politico con conocimiento de las deliberaciones afirmó que los jueces conservadores Samuel Alito, Clarence Thomas, Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett votarán para anular Roe v. Wade. Eso sería una mayoría.

Se desconocía la posición al respecto de John Roberts. Por su parte, los jueces Stephen Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan se preparaban para respaldar el derecho al aborto, según la fuente. 

No hay una posición oficial sobre cada juez respecto al fallo, pero una mirada al pasado de las opiniones de cada magistrado ayuda a ilustrar hacía qué postura se inclinarán a votar.

El juez Roberts apoyó mantener las restricciones en dos importantes casos de aborto en 2007, Clearance Thomas respaldó anular Roe v. Wade en 1992; y Breyer defendió el derecho al aborto en 2000 y 2016, y nunca ha votado a favor de una restricción.

Samuel Alito, quien escribió el borrador que se filtró, tiene un largo historial de votos y escritos en contra del derecho al aborto. Sonia Sotomayor tiene poco registro sobre el aborto, pero ha votado repetidamente en favor de los derechos reproductivos. 

Elena Kegan ha votado reiteradamente a favor del derecho al aborto en más de 11 años en su carrera de jueza, mientras que Gorsuch respaldó la entrada en vigor de la ley restrictiva del aborto en Texas.

Kavanaugh votó a favor de que entrara en vigor la restrictiva ley de Texas, pero AP reseñó que ha adoptado una postura menos absolutista que algunos de sus colegas conservadores. Por último, Amy Barret solo ha votado en materia de aborto para permitir la ley de Texas.

Un futuro sin Roe vs Wade

Al menos 13 estados prohibirían el acceso al aborto si se anula el fallo de Roe v. Wade; sin embargo, el hecho alentaría a más estados a imponer restricciones.

Arkansas, Idaho, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Missouri, Dakota del Norte, Oklahoma, Tennessee, Texas, Dakota del Sur, Utah y Wyoming son estados con leyes que prohíben el aborto, pero están sin efecto gracias a Roe v. Wade. Si se anula el fallo, entrarían en vigor.

Otros cinco estados, Arizona, Carolina del Norte, Michigan, Wisconsin y Virginia Occidental, consideran la posibilidad de revivir leyes antiaborto invalidadas por Roe v. Wade.

Mientras que Montana, Nebraska, Kansas, Iowa, Indiana, Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia, Alabama y Florida podrían restringir el aborto antes de la viabilidad del feto.

Hablan los estadounidenses

La mayoría de los estadounidenses aprueba el derecho al aborto, pero solo 19% considera que debe ser legal en todos los casos; ante el 61% que lo respalda en todas o casi todas las circunstancias, con excepciones. Los datos provienen de una encuesta de Pew Research Center realizada del 7 al 13 de marzo de 2022.

En el sondeo, 8% de los consultados opinó que el aborto se debe restringir en todas las circunstancias. 37% dijo que se debe restringir totalmente o con algunas excepciones.

Las opiniones suelen variar cuando se toman en cuenta circunstancias como la posibilidad de riesgo para la mujer durante el embarazo o si el bebé nacerá con problemas de salud graves.

Por ejemplo, un 46% de quienes rechazan el aborto en la mayoría o todos los casos consideran que debería ser legal cuando el embarazo pone en peligro la salud de la madre. En ese mismo grupo, 36% señaló que se debe permitir un aborto si es resultado de una violación.

De cualquier forma, la decisión final de la Corte Suprema se espera para junio o más tardar a inicios de julio. Las protestas y el debate seguirán y se extenderán más allá del fallo de los jueces, pues la última palabra no está dicha.