Embajada Ucrania
Foto: EFE

Estados Unidos (EE UU) reabrió su embajada en Ucrania este miércoles, tres meses después de cerrarla y retirar a los diplomáticos estadounidenses de Kiev, la capital, antes de que el país fuera invadido por Rusia el 24 de febrero.

El Departamento de Estado dijo que los diplomáticos regresaron de forma permanente a la capital desde donde habían sido reubicados temporalmente en la ciudad de Lviv, en el oeste de Ucrania, y en la vecina Polonia.

Un paso trascendental

La reapertura fue confirmada por el secretario de Estado, Antony Blinken, en un comunicado, luego de que se izara nuevamente la bandera estadounidense en las instalaciones. Lo llamó un “paso trascendental”.

  • “El pueblo ucraniano, con nuestra asistencia de seguridad, ha defendido su patria frente a la invasión inconcebible de Rusia y, como resultado, las barras y estrellas vuelan sobre la Embajada una vez más”, dijo Blinken.
  • “Nos enorgullecemos y continuamos apoyando al gobierno y al pueblo de Ucrania mientras defienden a su país de la brutal guerra de agresión del Kremlin”, agregó.
  • Blinken también afirmó que la administración Biden ha “presentado medidas adicionales para aumentar la seguridad de nuestros colegas que regresan a Kiev y ha mejorado nuestras medidas y protocolos de seguridad”.

¿Por qué es importante?

La decisión de enviar un pequeño grupo de diplomáticos estadounidenses de regreso a Kiev pretende resaltar que EE UU apoya a Ucrania contra Rusia. Pero los funcionarios de la administración de Biden habían dudado, en gran parte debido a las preocupaciones de seguridad en curso, incluso cuando otros países ya han reactivado sus misiones diplomáticas.

  • La seguridad diplomática ha sido un tema polémico en EE UU durante años, en gran parte debido a los ataques de 2012 en Benghazi, Libia, en los que murieron cuatro estadounidenses, incluido el embajador Chris Stevens.
  • Pero algunos altos funcionarios de la administración de Biden, incluido Blinken, han dicho que el gobierno de EE UU necesita deshacerse de lo que muchos han llamado una “mentalidad de búnker” en lo que respecta a su diplomacia.

Con información de Politico