Max Scherzer estará fuera hasta mediados de verano boreal / Foto captura de MLB Network

Max Scherzer perderá entre seis y ocho semanas de acción. Y de pronto, resurge la especie acerca de la maldición que de manera cíclica e inexhorable parece afectar siempre a los Mets de Nueva York.

Scherzer sufrió una lesión en un costado, mientras trabajaba en su última apertura. Este jueves fue sometido a una resonancia magnética. Y el resultado fue descorazonador.

El diestro tiene una distención de grado moderado a alto en el oblicuo interno, dice el reporte médico citado por MLB.com. Y eso significa que deberán echarle en falta hasta alrededor del Juego de Estrellas.

Eso representa casi media temporada sin el aporte de la súper estrella a la que le están pagando una media superior a 34 millones de dólares anuales para que les conduzca a los playoffs.

“Esto definitivamente apesta", admitió Chris Bassitt, compañero de Scherzer en la rotación. "Pero ahora se trata de levantar la mano y asumir la responsabilidad".

Bassitt sabe de lo que habla. Porque las calamidades han azotadoo a los Mets prácticamente sin pausa, luego de armar uno de los clubes más balanceados y mejor pagados de 2022.

El abridor del Día Inaugural, Tylor Megill, está en la lista de lesionados con un problema en el bíceps.

Jacob deGrom, considerado por muchos el mejor pitcher del beisbol, no ha podido tirar una pelota este año por causa de un inconveniente en el hombro que le tiene fuera por tiempo indefinido.

Y ahora Scherzer entra al cuarto del trainer, donde estará hasta algún momento del verano boreal.

Los tres principales ases del bando de Nueva York están inactivos. Lo que debería ser devastador para cualquier competidor. Y eso, sin contar que otros dos brazos, Joey Lucchesi y el útil relevista Trevor May, también están discapacitados.

Pese a todo eso, los metropolitanos ganaron este jueves. Soportando la remontada de los Cardenales, celebraron en exrainning con un jonrón de Pete Alonso que volteó y decidió el juego.

Esa fue la victoria 26 de la novena que dirige Buck Showalter. Nadie ha ganado más que ellos en la Liga Nacional.

"Tenemos la profundidad para soportar esto", aseguró Bassitt, el nuevo número uno en el staff de Flushing. "Es para eso que la gerencia me trajo, y trajo a Max: para apuntalar al equipo. Cuando suceden cosas, porque les suceden a todos, aún podemos ganar juegos. No perdimos (a Scherzer) durante todo el año. Y las cosas son lo que son".

El multimillonario Steven Cohen ha prometido darle a los fanáticos de los Mets la corona de Serie Mundial que tanto anhelan. Y para eso ha comprometido más de 259 millones de dólares en salarios de sus peloteros para este torneo.

Solamente los Dodgers de Los Ángeles, con 288 millones de dólares, superan la nómina de los neoyorquinos, de acuerdo con Spotrac.com.

Esa inversión les ha permitido contar con Bassitt, Carlos Carrasco y Taijuan Walker. La rotación, aunque parezca increíble, no está desasistida.

El zurdo David Peterson. además, tiene 1.89 de efectividad en cuatro presentaciones arriba este mismo año. Será llamado de Triple A para reaparecer este sábado. Y el veterano Trevor Williams deberá dar un paso al frennte para completar el quinteto.

Los Milagrosos Mets de 1969 le dieron a sus fans una primera fiesta al ganar el campeonato contra todo pronóstico. Estos están llenos de estrellas, pero también de problemas.

Showalter espera que, a diferencia de los últimos años, en que las lesiones resultaron decisivas, la profundidad de esta escuadra les permitirá seguir adelante, hasta que todos vuelvan a estar disponibles en el terreno.

Entonces se verá si logran por fin vencer esta maldición, que ha cobrado en Scherzer a su más reciente víctima.