Juan Soto enrumbó este domingo la victoria de los Nats / Foto captura de MLB Network

Un bombazo del dominicano Juan Soto encarriló este domingo la victoria de los Nacionales de Washington. Parece la noticia de siempre, ¿verdad?

No tanto.

Soto envió la pelota a 399 pies de distancia respecto al home y llegó a 9 jonrones esta la temporada. No es una cifra discreta, especiamente cuando se habla de un antiguo campeón bate de la Liga Nacional.

El joven astro de los Nats golpeó dos hits en total. Pero aunque fue la figura del encuentro, apenas elevó a .236 su average de bateo.

El suyo no es un caso único entre las principales estrellas de la embajada de Quisqueya en la MLB.

Su compatriota Vladimir Guerrero Jr. fue llamado como bateador emergente en la misma jornada dominical. Los Azulejos le habían dado descanso, en medio de una mala racha. Saldó la fecha con una base por bolas. Su average quedó en un discreto .256.

Tampoco es el dato que sus seguidores esperan de Guerrero, que disputó la Triple Corona durante todo 2021.

Los dos principales artilleros de República Dominicana tienen, para muchos, una enorme deuda por pagar en este campeonato. Y es verdad.

¿PÉSIMA COSECHA?

Las cosechas de Soto y Guerrero, ciertamente, se parecen poco a lo que dicen su fama y sus registros.

Pero el average es una estadística engañosa. No cuenta realmente cuánto se embasa un toletero. Y mucho menos habla de su poder.

El OPS sí lo hace, y Vladdy apenas tiene .802, muy lejos de ese 1.002 con que lideró el año pasado la Liga Americana.

Sin embargo, el dato sirve para poner las cosas en contexto.

El OPS de Guerrero, una vez ajustado al promedio de la MLB, cuenta otra historia, muy diferente. El nativo de Montreal tiene un robusto 134. Es decir, que ha sido un bateador 34 por ciento superior a la media del Big Show.

Está muy lejos de ese soñado 167 del año pasado. Pero se parece mucho al 136 que exhibe en su carrera.

El slugger de los Azulejos parece ser víctima de la mala suerte.

Algunos llaman a esta temporada como la del "regreso a la Bola Muerta", debido a los cambios puestos en práctica por el comisionado Rob Manfred, que se reflejan en ofensivas más deprimidas, en general. Pero Guerrero ha conectado más de la mitad de sus batazos a una velocidad superior a 95 millas por hora. Es la misma cantidad que en el torneo anterior (55,6 entonces, 55,7 ahora). Su average de bateo con las pelotas puestas en juego, en cambio, es apenas .264, el peor para él en una carrera en la que muestra un .301 que es mucho más elocuente.

Así que le está dando a la bola casi tan duro como siempre. Y la bola no está cayendo en tierra de nadie, a pesar de eso. Bueno, casi no.

Soto también es víctima en parte de la mala suerte. Su OPS de .830 es mejor que el de su compatriota, aunque está muy lejos de 2021, cuando cerró con .999. Pero el OPS ajustado dice que ha sido un bateador 43 por ciento mejor que la media en las Mayores. Eso está por detrás de su historial, pero sigue siendo élite.

Es verdad que el nativo de Santo Domingo ha logrado un porcentaje de contacto sólido por debajo de lo habitual para él. Ha conectado "únicamente" 46,2 por ciento de sus batazos a 95 millas por hora o más. Pero la prueba de su infortunio es que tiene .213 de average sobre las pelotas bateadas. Lo normal, en su caso, supera los .300 en cada torneo.

El cubano J.D. Martínez puede servir de ejemplo para estos casos. Llegó al fin de semana como líder bate en toda la Gran Carpa y luce un sólido average de .379. Pero su porcentaje de conexiones sólidas es de 47,0 por ciento. Prácticamente es igual que Soto y está por debajo de Guerrero.

Una de las principales diferencias de Martínez respecto a sus dos colegas es que no le está dando de frente hacia los fildeadores, como demuestra el BAbip. Su average cuando pone la pelota en juego es .482, casi 140 puntos por arriba de su registro habitual y abrumadoramente lejos de los dos dominicanos.

Martínez ha sido una de las razones por las que los Medias Rojas han levantado vuelo en las últimas semanas, tras un lento inicio. Pero posiblemente no vaya a terminar la justa con average cerca de .400, como ahora. En el largo trecho de seis meses, su average tenderá a decrecer.

Guerrero y Soto van a elevar sus números. Aunque estemos ante un supuesto regreso de la Bola Muerta, le están dando con suficiente autoridad a la pelota como para descartar un efecto rebote a largo plazo.

Para sus fans es motivo de impaciencia. Pero es cuestión de esperar.