Una pantalla muestra los precios del gas de la empresa energética estatal finlandesa Gasum en Helsinki, Finlandia, el 21 de mayo de 2022. Foto Efe.

La invasión de Rusia a Ucrania provocó que la Unión Europea (UE) busque formas de disminuir su dependencia energética de Moscú; por esta razón, los países que la integran se han sumido en una competencia para adquirir más gas natural licuado (GNL) como alternativa. Sin embargo, esto podría provocar una escasez energética a nivel global durante el invierno.

¿Qué es lo que quiere decir? Europa tiene proyectado mermar su consumo en dos tercios para fines de este año; esto significa que, si logra “reducir drásticamente” su dependencia del gas ruso, la demanda mundial del GNL supere la oferta en 26 millones de toneladas para el término de 2022. Probablemente se vean afectadas las economías más pobres de Asia, según un análisis de la consultora Rystad Energy.

  • La adquisición de GNL es más atractiva para las naciones del bloque europeo porque se puede trasladar en camiones cisterna, en vez de ser distribuido por gasoductos. 
  • Otra razón es que se trata de un combustible más limpio que el carbón y el petróleo.

Lo que dicen los números. En los últimos meses, Europa ha obtenido suministros de GNL a una velocidad vertiginosa. La región, incluido el Reino Unido, importó 28,2 millones de toneladas entre febrero y abril, 29% más que en el mismo periodo del año pasado, según datos de Independent Commodity Intelligence Services (ICIS).

  • El jueves 26 de mayo, los precios al contado de GNL en el este de Asia (mayor importador de gas natural licuado desde 2010) incrementaron un 114% interanual. Subieron a 22 dólares por millón de unidades térmicas británicas (mmbtu), según el ICIS.
  • Aunque los precios referenciales para los futuros de gas europeo actualmente rondan los $30 mmbtu, por debajo del récord de $67 de marzo, podrían dispararse a más de $100 mmbtu si Rusia corta repentinamente todas sus entregas de gas. Tal como ha pasado con Polonia, Bulgaria y Finlandia.
  • “El escenario está listo para un déficit de suministro sostenido, precios altos, volatilidad extrema, mercados alcistas y geopolítica de GNL intensificada”, explicó Kaushal Ramesh, analista senior de gas y GNL en el informe.

Estados Unidos gana. La otra cara de la moneda en esta situación es que los precios más altos resultan beneficiosos para los principales exportadores de GNL, entre ellos Estados Unidos, Qatar y Australia.

  • Según Vortexa, Europa ha importado aproximadamente 45% de su GNL de EEUU en los últimos dos meses. Por su parte, Qatar ha suministrado al bloque un poco más de una quinta parte.

Fuente principal de la noticia: CNN Business.