Trabajadores
Esto, además del trabajo automatizado, también impacta a los trabajadores que habían llegado desde hace años de manera irregular, pero ya están establecidos

A pesar de los continuos reportes de incremento en la migración irregular a los Estados Unidos, la cantidad de migrantes mexicanos, quienes constituyen el mayor porcentaje de migrantes no autorizados en el país, además de la mayoría de trabajadores agrícolas en California, no están llegando en las mismas cantidades que antes. 

Con este panorama, los agricultores se han volcado rápidamente a traer trabajadores con visas de trabajo temporal, implementan máquinas donde las labores automatizadas sean posibles y hasta reemplazan algunos cultivos con otros que requieran menos mano de obra. 

¿Qué está pasando con los trabajadores no autorizados de México?

Según reporta el New York Times, existen una variedad de razones detrás. En primer lugar, el envejecimiento de la población en México redujo la cohorte de migrantes potenciales. 

  • Por otro lado, la relativa estabilidad del país azteca después de las crisis financieras de las décadas de 1980 y 1990 redujo las presiones para que las personas se fueran, mientras que el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos redujo drásticamente la demanda de su trabajo al norte de la frontera.
  • Y luego, el control fronterizo más estricto por parte de los Estados Unidos, especialmente durante la administración Trump, ha reducido aún más el flujo.
  • Como consecuencia de todos estos factores, la población total de inmigrantes no autorizados en los Estados Unidos alcanzó su punto máximo en 2007 y ha disminuido levemente desde entonces.
  • Y California fue uno de los estados que más sintió esa disminución. Entre 2010 y 2018, la población de inmigrantes no autorizados en el estado se redujo en un 10%, a 2,6 millones. Ese flujo decreciente redujo drásticamente la oferta de trabajadores jóvenes para labrar los campos y cosechar cultivos a bajo precio.

Entra en el escenario la visa H-2A

Es entonces cuando los agricultores recurrieron a la visa H-2A para trabajadores temporales, que antes habían rechazado. 

  • La visa H-2A fue creada durante la reforma migratoria de  1986, como una concesión a los agricultores que se quejaban de que la legalización de millones de inmigrantes no autorizados los privaría de su fuerza laboral, ya que los trabajadores recién legalizados buscarían mejores trabajos fuera de la agricultura.
  • Sin embargo, se dieron cuenta que el proceso para estas visas era muy costoso y de acuerdo a las reglas, tenían que proporcionar a los trabajadores alojamiento, transporte a los campos, e incluso, comida. Además de pagar la tasa salarial de efecto adverso. 
  • De esta manera, resultaba más barato contratar a los migrantes más jóvenes que seguían llegando por la frontera. Sin embargo, este ya no es el caso. En la actualidad, hay unos 35.000 trabajadores con visas H-2A en todo California, 14 veces más que en 2007.
  • Pero los migrantes temporales difícilmente van a llenar ese vacío. En ese panorama, con costos más altos para contratar a trabajadores, los agricultores están apostando cada vez más al trabajo automatizado. “Quiero mecanizar la mitad de la cosecha en 10 años. No hay otra solución”, dijo Dave Puglia, presidente y director ejecutivo de Western Growers, el grupo de cabildeo de los agricultores de Occidente.
  • El periódico reseña que ya hay una cantidad de alimentos, sobre todo los procesados, como las bolsas de lechugas mixtas y vegetales que no tienen que lucir perfectos, como tomates y uvas para vino, que ya se cosechan con máquinas. 

El panorama en el futuro 

La pérdida de fuentes de trabajadores ilegales va a impactar otras áreas y empleadores que necesitan mano de obra barata, como constructores, paisajistas, restaurantes y hoteles, y estos tendrán que adaptarse.

  • Esto, además del trabajo automatizado, también impacta a los trabajadores que habían llegado desde hace años de manera irregular, pero ya están establecidos. 
  • “Me da miedo que vengan con H-2A y también con robots”, dijo José Luis Hernández, que migró desde Oaxaca a los EE UU cuando apenas tenía 15 años. Hernández reclama que estos trabajadores están ganando más, aún con menos experiencia y sin tener que pagar renta o mantener a una familia. “Eso nos va a derribar”.

Con información de: The New York Times