a project for america
El investigador Jacobo Licona conversó sobre la desinformación. Credit: Community Conversations

La conversación y el debate pueden ser clave para estimular puntos de encuentro. En eso creen los organizadores del proyecto Community Conversations que tiene como fin facilitar encuentros locales, no partidistas, para hablar e informar sobre temas que fortalezcan las conexiones entre la comunidad “celebrando los valores comunes y nuestras diferencias”.

Con el lema A Project For America (Un Proyecto Para América), apuestan a que a través de la conversación y el debate se puede enfrentar la polarización en Estados Unidos, la desinformación y superar la brecha cívica “porque una conversación comunitaria consiste en… comunidad”, afirman.

La directora de promoción y compromiso cívico de Chicanos Por La Causa y presidenta nacional de inmigración de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), Lydia Guzmán, presentó el video promocional del proyecto la fecha e introdujo al investigador Jacobo Licona.

Licona es investigador de desinformación para el Instituto Equis, un centro de investigación y experimentación que identifica nuevas formas de alcanzar y comprometer a los votantes latinos, y en su exposición destacó el impacto de la desinformación en las comunidades latinas que viven en Estados Unidos.

El investigador afirmó que en la comunidad latina es muy común escuchar que personas creen en conspiraciones del gobierno o no creen en la efectividad de las vacunas, pero piensa que el problema va más allá de la desinformación y radica en los vacíos de información o desiertos informativos.

“Esencialmente lo que vemos es que hay demasiados latinos que se sienten excluidos de la sociedad y de la política estadounidense y parte de eso se debe a  que no tenemos tanta información para obtener datos precisos basados en hechos. Así que nos sentimos como si estuviésemos mal equipados o sin derecho a participar en la política y en la democracia”, explica.

La política importa

A menudo los latinos creen que la política no es relevante o sienten que están siendo abandonados por sus partidos políticos y que no reciben la información completa por los medios de comunicación tradicionales, lo que conduce a baja participación en actividades críticas de las propias comunidades que contribuyan a su poder y bienestar.

En el evento, un joven latino preguntó la diferencia entre desinformación, falsa información y mal información y Licona respondió que “la desinformación es una información falsa que se difunde con la intención de engañar a la gente o de oscurecer la verdad (…) pero la información errónea es más información falsa que se difunde por error. Por ejemplo en nuestro chat de grupo de WhatsApp familiar”. 

El analista alertó que la desinformación puede ser impulsada por gobiernos, políticos, intereses comerciales por razones políticas, ideológicas, entre otras. Sobre la información maliciosa el investigador explicó que es un subconjunto de la desinformación que es usada fuera de contexto y es intencionalmente dañina.

Sobre los responsables de difundir la desinformación, Licona apuntó que es complicado  pero que cree que hay muchas personas responsables de este problema, como factores externos que difunden información errónea para influir en las personas o en las elecciones y hacer que voten de forma específica.

Para enterarse de otros encuentros de Community Conversations for America puede seguirlos en sus redes sociales a través de @project4america.