Lufthansa continua ofreciendo a sus pasajeros la oportunidad de hacerse la prueba del Covid-19 antes de viajar a pesar de que muchos países, incluyendo EEUU, han eliminado el requerimiento. FOTO: Bloomberg por Michaela Handrek-Rehle.

Estados Unidos ha levantado la orden que obligaba a los viajeros a mostrar una prueba de detección con resultado negativo o documentación de recuperación del COVID-19 antes de entrar en el país. El cambio entró en efecto el domingo.

La noticia fue acogida con satisfacción por el sector turístico, que ha estado presionando para que se ponga fin a las normas de pruebas que, según ellos, desaniman a los visitantes extranjeros a venir al país y limitan los viajes a algunos estadounidenses.

Sin embargo, los expertos en salud advierten que los riesgos de coronavirus persisten. Ahora que los viajeros internacionales no están obligados a someterse a la prueba para entrar al país, ¿deberían igual considerar la posibilidad de hacerse la prueba? Hemos consultado a los expertos en salud al respecto.

¿Por qué Estados Unidos puso fin al requisito de las pruebas?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dijeron que el requisito de pruebas de entrada -en vigor desde enero de 2021- era necesario en ese momento, pero la pandemia "ha pasado a una nueva fase."

Citando la distribución de las vacunas contra el coronavirus, la disponibilidad de terapéutica y la tasa de inmunidad inducida por la vacuna y la infección, la agencia dijo que ahora hay un menor riesgo de enfermedad grave y de muerte.

¿Siguen existiendo restricciones para viajar a Estados Unidos?

No para los estadounidenses ni para los residentes. Los ciudadanos no estadounidenses que lleguen por vía aérea deben presentar un comprobante de vacunación para entrar en el país, con algunas excepciones.

¿Qué opinan los expertos en salud del cambio?

Los expertos no se sorprendieron al ver que las autoridades dejaban sin efecto la norma, aunque algunos dijeron que deseaban que Estados Unidos tomara más precauciones en materia de salud pública.

Jayne Morgan, cardióloga y directora ejecutiva del grupo de trabajo Covid-19 en Piedmont Healthcare, señaló que en un mundo perfecto, las pruebas serían obligatorias en todos los vuelos, tanto nacionales como internacionales. También le gustaría que el uso de la mascarilla fuera universal en los espacios públicos cerrados.

Pero dado que no vivimos en un mundo perfecto, "creo que levantar estas normas sobre viajes internacionales tiene sentido porque no estamos aplicando ninguna otra", dijo Morgan.

Para Brian Castrucci, presidente y director ejecutivo de la Fundación Beaumont, una organización benéfica de salud pública, el requisito de las pruebas internacionales es "como tapar un agujero del colador: el agua sigue saliendo", dijo. "Si siguiéramos aplicando una estrategia integral de prevención y mitigación, entonces continuar con ese requisito tiene sentido".

Gigi Gronvall, investigadora del Centro de Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins, afirmó en un correo electrónico que era "inevitable" que se levantara la obligatoriedad de las pruebas porque muchos otros países han dejado sin efecto sus propias normas.  Señaló que conseguir la prueba de un test negativo es "oneroso y caro" y que Estados Unidos tiene muchas personas infectadas dentro de sus fronteras.

Pero Robert Quigley, director médico mundial de la empresa de seguridad sanitaria y de viajes International SOS, advirtió a los viajeros que no bajaran la guardia.

"Es importante tener en cuenta que, aunque este mandato se ha derogado en este momento, los CDC están vigilando estrechamente por si se produce un pico de casos, y puede volver a regir en cualquier momento", escribió Quigley en un correo electrónico. "Así que es prudente que los viajeros pongan de su parte y sigan haciéndose las pruebas cuando estén indicadas y eviten viajar cuando estén enfermos".

¿Deben los viajeros seguir haciéndose la prueba?

A pesar de que la norma ha finalizado, los CDC siguen recomendando que se realicen las pruebas lo más cerca posible del día del viaje (idealmente a tres días o menos del viaje). Si da positivo, no viaje.

En el caso de los viajes internacionales, Quigley señaló que todos los viajeros deberían hacerse la prueba como precaución. También deben estar al día con las vacunas e informados sobre los requisitos locales para entrar y salir de su destino.

"Tener una prueba de PCR negativa con acceso inmediato al resultado garantizará un viaje sin problemas, especialmente en el caso de que la orden vuelva a regir mientras esté viajando", dijo.

¿Qué tipo de prueba debe hacerse?

Quigley recomendó una prueba de PCR porque suele ser más precisa y está más aceptada. Lo mejor es que alguien que haya estado expuesto o tenga síntomas se haga una prueba PCR, aseguró. Pero, como mínimo, recomendó hacerse una prueba casera rápida antes de subir a un avión.

Gronvall dijo que las pruebas caseras rápidas son fáciles de llevar en un viaje, como lo hizo ella durante un viaje doméstico el lunes.

¿Qué debe hacer si da positivo en el extranjero?

Los viajeros internacionales que den positivo durante su viaje deben seguir las normas locales, que varían según el país, dijo Quigley. También deben encontrar un proveedor de atención médica local que pueda evaluar cuándo dejan de ser contagiosos.

Amanda Kobokovich, analista principal del Centro Johns Hopkins para la Seguridad Sanitaria, dijo en un correo electrónico que los CDC recomiendan a las personas que dan positivo en otro país que retrasen los viajes y se aíslen durante 10 días, independientemente del estado de vacunación.

¿Existen otras formas de protección para los viajeros?

Morgan afirma que es importante mantenerse al día con las medidas de mitigación del coronavirus no sólo para evitar enfermar, sino también para limitar el potencial del virus para seguir evolucionando.

"El hecho es que cuantas más infecciones tengamos, mayor será el riesgo de una futura variante que sea más peligrosa", dijo.

Recomendó a los viajeros que sigan usando una mascarilla en espacios interiores, especialmente si viven o visitan un lugar que esté sombreado en rojo o naranja en los mapas de coronavirus de los CDC.

Castrucci también recomendó a los viajeros que sigan "haciendo todo lo posible para mitigar su riesgo personal, lo que incluye la realización de pruebas", dijo, así como estrategias como el uso de la mascarilla y elegir cenar al aire libre. "El hecho de que el gobierno haya decidido dejar de dar prioridad a la prevención del Covid no significa que tengamos que dejar de hacerlo".

Washington Post - Hannah Sampson y Natalie B. Compton

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