¿Cuán neutral puede ser el periodismo? Y, ¿cuándo se convierte en activismo? En tiempos de creciente polarización y conflictos, estas preguntas determinaron el debate en el primer día del Global Media Forum de DW.

"Diseñando hoy el mundo del mañana", reza el lema de la actual edición del Global Media Forum (GMF), organizado anualmente por Deutsche Welle: una ambiciosa aspiración en vista de las guerras, los conflictos, las catástrofes y retos como los crecientes nacionalismos y las autocracias cada vez más poderosas. En varias ocasiones, durante el congreso de medios internacional se advirtió del peligro del fascismo.

En el día de la inauguración del GMF, tanto ponentes como público coincidieron en que los periodistas y los medios juegan un papel central en la creación del futuro. Y es que la información puede usarse para el esclarecimiento basado en hechos verídicos o para propaganda y desinformación.

Maria Ressa en el GMF: “En la batalla por la verdad, en la lucha por los hechos, los periodistas se convierten en activistas”.

"Las mentiras, cargadas de odio y rabia se difunden más rápido que los hechos", dijo la Premio Nobel de la Paz filipina Maria Ressa, en su apasionado discurso de apertura en el GMF, donde habló de su propia experiencia como periodista perseguida, de la dictadura de los todopoderosos algoritmos de las redes sociales, así como del impacto directo que la desinformación puede tener en las cerca de 30 elecciones que este año determinarán nuestro futuro político. 

La batalla por la verdad

En opinión de Ressa, "en la batalla por la verdad, en la lucha por los hechos, los periodistas se convierten en activistas". La Premio Nobel comparó los medios sociales de las grandes empresas de Silicon Valley con una "bomba atómica que explotó en nuestro sistema de información". Facebook reemplazó a los periodistas por los influencer, mientras que empresas tecnológicas deciden qué medios sobreviven, señala Ressa.

En su discurso, en la ciudad alemana de Bonn, la fundadora del portal de noticias "Rappler" dijo temer por el futuro de las democracias: "Si consigues que tu público cuestione todo, ganan los autócratas. Putin entendió muy bien esto".

La ministra de Exteriores alemana anunció en un mensaje por video la creación de un programa de protección para periodistas.

Programas de protección para periodistas

El presidente ruso, la invasión rusa a Ucrania y el ataque a los medios libres en el propio país estuvieron en el centro de muchas conferencias. La ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, envió un mensaje virtual a los cerca de 2.000 participantes del GMF, procedentes de 120 países, y explicó que Rusia no solo "libra una guerra con brutal fuerza militar, sino también con desinformación". La política del partido de Los Verdes anunció la creación de un programa mundial de protección y financiamiento para periodistas perseguidos.

También Claudia Roth, ministra de Cultura y Medios de Alemania, planea crear una infraestructura para periodistas en el exilio que trabajen desde Alemania. Asimismo, Roth exigió apoyo para los medios independientes que trabajan en Ucrania. En sus palabras, "el periodismo independiente también es un arma importante". 

El límite entre periodismo y activismo

El GMF dedicó una mesa redonda propia al límite entre el periodismo y el activismo. La periodista de investigación brasileña Patricia Toledo de Campos Mello pidió que se separaran ambas esferas. En cambio, el director general de DW, Peter Limbourg, abogó por el activismo, siempre y cuando se trate de cuestiones relacionadas con los derechos humanos, así como de normas y valores universales. Lo más importante, asegura, es ser fiel a los hechos. También apoyó el periodismo constructivo con propuestas concretas, acercando nuevamente el periodismo al activismo. La línea entre ambas esferas es delgada; eso quedó claro tras la mesa redonda.  

La ministra alemana de Cultura, Roth (segunda de derecha), en un panel sobre periodismo en tiempos de guerra.

Colaboración entre activistas y periodistas

Aún más difusas son las líneas entre el "nuevo periodismo" y el periodismo digital. El análisis de grandes cantidades de datos se ha convertido en una importante parte de los trabajos investigativos y de las grandes historias noticiosas. Las revelaciones de Wikileaks y de los Papeles de Panamá son solo dos ejemplos de ello.

Anna Biselli, redactora jefa de Netzpolitik.org, un portal de noticias sobre derechos de libertad digitales, pone en duda la necesidad de diferenciar entre activismo y periodismo. En su opinión, los activistas, al final de cuentas, también basan su trabajo en hechos.

(vt/ers)