La belleza del paisaje suizo como telón de fondo para la Conferencia sobre Ucrania, en Lugano.
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La comunidad internacional reunida en Lugano quiere ayudar a Ucrania. No hay promesas sobre sumas concretas, Sí, la idea de que Ucrania resurja de la guerra más digital y más verde. Y ya se planean próximas conferencias.

La Conferencia sobre Ucrania en Lugano se planeó mucho antes de que Rusia atacara a eses país, en febrero. Suiza invitó a una conferencia sobre la lucha contra la corrupción y el desarrollo económico en Ucrania. Antes de la guerra, Ucrania ya ocupaba el puesto 122 de 180 en la lista de Transparencia Internacional. Por eso, el encuentro en Suiza, al que asistieron más de 40 países y 16 organizaciones internacionales, no es una clásica conferencia de donantes.

Sumas siderales para paliar daños inmensos

Los Estados y organizaciones, como las Naciones Unidas o el Banco Europeo de Inversiones, definieron en siete bloques cómo debe organizarse la reconstrucción de un país devastado por una guerra. El primer ministro de Ucrania, Denys Schmyhal, nombró la enorme suma de 750.000 millones de dólares como precio de la reconstrucción sostenible de Ucrania. La mitad podría pagarse con la confiscación de activos rusos en el extranjero. Pero, hasta el momento, la Unión Europea, Estados Unidos, y otros países, se han rehusado a dar ese paso. Actualmente, esos activos están congelados, y no pueden utilizarse.

Claro está que la reconstrucción de los daños por la guerra iniciada por Rusia en Ucrania podría demorar años, y hasta décadas. De hecho, hace poco, el canciller alemán, Olaf Scholz, sugirió un "Plan Marshall" para Ucrania.

Una escuela destruida por los bombardeos rusos en la región de Donetsk, Ucrania.

La reconstrucción debe ser democrática y sostenible

La "Declaración de Lugano" estipula que la reconstrucción debe llevarse a cabo en asociación con más de 40 países signatarios. La UE tiene una responsabilidad especial, ya que Ucrania es candidata a ser miembro del bloque desde la semana pasada.

Hasta el momento, la UE ha prometido 6.400 millones de euros en ayudas concretas. Por eso, los programas de reconstrucción también deberían enfocarse en acercar a los ucranianos a los estándares europeos. Los participantes de Lugano exigieron que la reconstrucción se llevase a cabo de forma transparente, y de conformidad con el Estado de derecho, excluyéndose todo tipo de corrupción, a lo cual el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se comprometió por videoconferencia.

Según la "Declaración de Lugano", la participación democrática, la gestión descentralizada de los fondos en los municipios, las perspectivas de retorno de los refugiados y un enfoque social deben guiar la reconstrucción. Esto, teniendo en cuenta la igualdad de género, el cumplimiento de los derechos humanos y la participación de todos los sectores sociales. Además, se hace hincapié en la sostenibilidad climática. La reconstrucción deberá ser transparente y respetar las reglas del derecho internacional, exigieron los participantes de la conferencia.

Miles de millones de euros para Ucrania

Pero reconstruir a Ucrania de manera sostenible ya es posible ahora, según la conferencia en Lugano. Por ejemplo, colocando cañerías para el agua, calefactores, y reparando las viviendas para que Ucrania pueda pasar el invierno. Sin embargo, en la conferencia no quedó claro de qué manera se llevará a cabo esa reconstrucción en los territorios ocupados por Rusia, en el este y el sur del país.

Hasta ahora, el Gobierno alemán ha proporcionado 1.000 millones de euros como subsidio directo al presupuesto estatal de Ucrania, para que los salarios de los funcionarios, por ejemplo, puedan seguir pagándose. A eso se suman otros 426 millones de euros para proyectos concretos de edificación. Además, Ucrania recibe miles de millones de los aliados de EE. UU. y la UE para comprar armas y municiones.

El primer ministro ucraniano, Denys Schymhal, se mostró confiado: "Todo lo que fue destruido se debería reconstruir para que sea mejor de lo que era", señaló. Lugano es solo el comienzo de un largo proceso. Las próximas conferencias ya están planificadas: en 2023, en Gran Bretaña, y en 2024, en Alemania o Estonia. En nombre de Ucrania, Schymhal urgió a la comunidad internacional a actuar con celeridad.

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