El ex primer ministro de Japón, Shinzo Abe, fue blanco de un disparo que acabó con su vida ayer jueves en Japón. FOTO: EFE/EPA/The Asahi Shimbun.
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El asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe se produjo en un país que tiene una de las legislaciones de armas más estrictas del mundo.

El tiroteo mortal del ex primer ministro japonés Shinzo Abe en un acto de campaña el viernes ha conmocionado a un país que tiene algunas de las leyes más estrictas del mundo sobre la posesión de armas, con asesinatos políticos poco frecuentes en las últimas décadas.

Abe, de 67 años, el primer ministro que más tiempo duró en el cargo en Japón y un firme aliado de EEUU, estaba dando un discurso el viernes antes de las elecciones para la cámara alta del parlamento cuando le dispararon mortalmente.

Las autoridades japonesas detuvieron a un sospechoso e incautaron una escopeta que describieron como un arma improvisada.

¿Qué tan difícil es conseguir un arma en Japón?

Cualquiera que quiera disparar y ser dueño de un arma en Japón tiene que solicitar un permiso, que comienza con la asistencia a una clase sobre seguridad de las armas, y aprobar un examen escrito.

Es un proceso largo que implica la comprobación de los antecedentes familiares, laborales y penales, y que requiere un certificado médico que acredite la salud mental.  La policía investiga detalles como posibles problemas de alcoholismo o si el aspirante a propietario de un arma tiene un historial de disputas domésticas o vecinales.

Un agente lo visitará para inspeccionar el casillero en donde legalmente debe guardar el arma y que debe estar fijado a una pared. Debe tener tres cerraduras en el exterior, según las normas. También hay un curso de formación de un día completo sobre técnicas de tiro y práctica seguras.

En 2020, había casi 192.000 armas de fuego autorizadas, en su mayoría escopetas y rifles de caza, según la Agencia Nacional de Policía, en un país cuya población se estima en unos 125 millones de habitantes.

¿Qué tan raros son los tiroteos en Japón?

"La violencia con armas de fuego es muy, muy rara", según Satona Suzuki, profesora de Historia de Japón la Universidad de Londres.

Con las estrictas restricciones sobre las armas de fuego, la violencia armada se asocia a menudo con la yakuza, la mafia japonesa. El año pasado se registraron 10 tiroteos en Japón que no fueron accidentes ni suicidios. Provocaron una muerte y cuatro heridos. De los incidentes, ocho estaban relacionados con la yakuza, según la agencia policial.

Los asesinatos políticos que fueron una característica de finales de las décadas de 1920 y 1930 se consideran hoy en día como "algo del pasado", según Suzuki.

"La gente estará conmocionada", dijo después del tiroteo del viernes.

"Estarán asustados, pero no es como en EEUU. No se trata de personas armadas locas que van a escuelas o centros comerciales", añadió Suzuki. "Es un tipo de ansiedad diferente".

El propio abuelo de Abe, Nobusuke Kishi, sobrevivió a un intento de asesinato con arma blanca en 1960, cuando era primer ministro.

Otro ex primer ministro, Hosokawa Morihiro, resultó ileso después de que un tirador le disparara en 1994 en un hotel de Tokio. En otro tiroteo en 1992, un pistolero no logró herir al viceprimer ministro Shin Kanemaru, miembro del Partido Liberal Democrático al que pertenecía Abe, según la cadena pública NHK.

En 2007, el alcalde de la ciudad de Nagasaki, Ito Itcho, fue asesinado a tiros por un hombre que las autoridades describieron como miembro de un grupo de delincuencia organizada.

Washington Post -  Ellen Francis y Julia Mio Inuma

Lea el artículo original aquí.

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