La investigación reveló que Uber cultivó a funcionarios rusos en 2016. Credit: Pexels.
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La investigación internacional de Uber Files que revela y rastrea la entrada agresiva de la empresa de transporte compartido en ciudades de todo el mundo mientras desafía el alcance de las leyes y regulaciones existentes.

Según la investigación la empresa se relacionó con líderes rusos para ingresar en ese mercado; tuvo estrechos vínculos con el presidente de Francia, Emanuel Macron y arriesgó el bienestar de sus conductores mientras se apresuraba para expandirse en Sudáfrica.

Los documentos de Uber Files muestran cómo Uber usó tecnología escondida para frustrar a los reguladores, las fuerzas del orden y obtener una ventaja sobre las autoridades que investigaban su servicio.

Por ejemplo, en abril de 2015 las autoridades allanaron la oficina de Uber en Ámsterdam y 20 minutos después computadoras quedaron en blanco.

Según la investigación, el director ejecutivo de Uber con sede en San Francisco, Travis Kalanick, ordenó que los sistemas informáticos en Ámsterdam fueran desconectados de la red interna de Uber para que los datos fueran inaccesibles para las autoridades durante el allanamiento de la sede europea.

¿Cómo inició la investigación de Uber Files?

La investigación de Uber Files se basa en más de 124 mil correos electrónicos, mensajes de texto, memorandos y otros registros que Mark MacGann, antiguo gerente de Uber, le entregó a The Guardian.

MacGann se desempeñó como jefe de políticas públicas de Uber en Europa durante el período de agresiva expansión, entre 2014 y 2016.

El material proporcionado fue compartido con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (GIJN), quienes lideraron el proyecto, y con docenas de otras organizaciones de noticias, incluido The Washington Post.

Periodistas de 29 países se unieron al esfuerzo de analizar los registros durante cuatro meses.

Conexiones de Uber con Rusia

Uber Files también ilustra que para buscar apoyo fuera de Estados Unidos la compañía se relacionó con destacados líderes políticos, oligarcas rusos y conglomerados de medios.

Uber consideraba a Rusia como uno de los mercados extranjeros más importantes de la empresa. Sin embargo, los registros muestran que los esfuerzos de cabildeo en el parlamento ruso fracasaron y la dura competencia de un rival local resultó insuperable.

La investigación reveló que Uber cultivó a funcionarios rusos en 2016, durante un momento en que el país enfrentaba una creciente condena internacional por apoderarse de Crimea de Ucrania y avivar la guerra al este de Rusia.

Según los documentos Uber vendió una participación de $200 millones a un par de oligarcas rusos en una búsqueda para acercarse al presidente Vladimir Putin.

De acuerdo con correos electrónicos no publicados previamente entre los ejecutivos de la compañía, ofrecieron también un acuerdo de $50 millones para aproximarse a Putin.

Los archivos no contienen evidencia de que Uber violó las sanciones o violó la ley mientras intentaba crecer en Rusia.

Sin embargo, actualmente tras la invasión rusa de Ucrania casi todas las personas con las que Uber se alió están bajo sanción por sus supuestos vínculos con Putin por parte de las autoridades estadounidenses o europeas.

Jill Hazelbaker, vocera de Uber, dijo que en la actualidad nadie en la empresa estaba involucrado en el desarrollo de su estrategia en Rusia y que la empresa ahora divulga sus políticas anticorrupción.

“La gerencia actual de Uber cree que Putin es reprensible y niega cualquier asociación previa con él o sus allegados”, escribió Hazelbaker.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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