Es casi seguro que el expresidente Trump sea uno de los candidatos del partido Republicano en la primaria para las elecciones presidenciales de 2024. FOTO: Washington Post por Jabin Botsford.
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Sus partidarios harán caso omiso de lo revelado en las audiencias de la Cámara sobre el 6 de enero.

¿Se postulará Donald Trump de nuevo a la presidencia en 2024? ¿Tendrá posibilidades de ganar? Son dos preguntas que me han hecho repetidamente en los últimos meses cada vez que he viajado fuera de Estados Unidos. También han surgido de forma constante en las cenas de gala a las cuales he asistido recientemente en lugares como Aspen, Manhattan y Martha's Vineyard.

Y a juzgar por las charlas entre los conocedores de Trump y los grandes donantes políticos, la mejor respuesta es ésta: una candidatura de Trump todavía es probable, sin importar todas las revelaciones que han surgido recientemente sobre el levantamiento del 6 de enero.

¿Por qué? Hay tres puntos clave a tener en cuenta. El primero es que Trump sigue siendo el candidato más popular, por mucho, entre las bases Republicanas.  Consideremos una encuesta reciente del New York Times y Sienna Group: muestra que obtendría el 49 por ciento de apoyo en una hipotética competencia con los otros cinco posibles candidatos: el gobernador de Florida Ron DeSantis, el senador de Texas Ted Cruz, el ex vicepresidente Mike Pence, la ex gobernadora de Carolina del Sur Nikki Haley y el ex secretario de Estado Mike Pompeo.

Ahora, los que odian a Trump también podrían señalar (como lo hizo el New York Times) que un nivel de apoyo de "solo" el 49 por ciento, muestra que la mitad de los votantes Republicanos quiere a otra persona.  Y dado que dos tercios de los votantes de la población general (es decir, los que no pertenecen al partido Republicano) no soportan la idea de Trump como presidente otra vez, esto podría llevar a que algunos donantes Republicanos decidan apoyar a otra persona.

Pero el apoyo a los posibles contrincantes de Trump está tan dividido que nadie logrará superar a Trump a menos que varios candidatos abandonen. Eso parece poco probable. (El apoyo a DeSantis es del 25 por ciento, a Cruz del 7 por ciento, a Pence del 6 por ciento, a Haley del 6 por ciento y a Pompeo del 2 por ciento, según la encuesta).

El segundo punto importante a tener en cuenta es que, aunque a menudo se dice que DeSantis es el contrincante más probable de Trump, todavía no está del todo claro si recibiría mucho apoyo más allá de Florida.  No es un orador natural, ni tiene una marca nacional, a diferencia de Trump que evidentemente sí lo es.  Si bien DeSantis atrae a muchos Republicanos convencionales (ya que parece una clase de populista más competente, por citar la excelente columna de Janan Ganesh), eso puede no ser suficiente para conseguir el apoyo de las bases.

En tercer lugar, aunque al mundo exterior le parezca increíble que alguien vote a Trump después de las impactantes revelaciones de las audiencias por el 6 de enero, hay una enorme división epistemológica y cultural en cuanto a cómo se percibe ese proceso.  La "élite liberal" ve la "lógica" expuesta en el interrogatorio; pero muchos partidarios de Trump simplemente ven un espectáculo ritualista que refuerza su creencia de que Trump está siendo atacado por el establishmentde la élite.  Las audiencias están alimentando una mentalidad de víctima - y por tanto su apoyo en algunos sectores.

Por supuesto, estos tres puntos probablemente parezcan parecerán impactantes (si no extraños) para muchos globalistas y elitistas (es decir, la mayoría de los lectores del Financial Times).  Y aún queda mucho tiempo de aquí a 2024; la mayoría de los expertos sobre Trump asumen que no se postulará si hay una posibilidad seria de que pueda perder de nuevo; su ego podría no aguantarlo.  Y siempre existe la posibilidad (más bien escasa) de que las continuas investigaciones revelen algo que le impida legalmente participar en la contienda.

Pero, si bien Joe Biden viajó la semana pasada a Oriente Medio, cabe destacar que a principios de este año el fondo soberano saudita realizó una inversión de $2.000 millones en el incipiente grupo de capital riesgo dirigido por Jared Kushner, yerno de Trump.  Los Demócratas piden ahora que se investigue esta operación.  Tal vez eso ocurra. Pero operaciones como esa sugieren que el gobierno saudita no descarta la posibilidad de que Trump (y su familia) vuelvan al poder.  Tampoco debería descartarlo nadie más. Richard, ¿cuáles crees que son las probabilidades de Trump en 2024?

Richard Waters responde

Gillian, siempre siento que las predicciones políticas son una pérdida de tiempo, pero aquí va. Parece evidente que Trump se presentará como candidato.  A riesgo de jugar al psicólogo aficionado, es difícil imaginar que su necesidad de reivindicarse no sea abrumadora a estas alturas (incluso dejando de lado la posible inmunidad a la acusación que podría aportar una campaña política nacional).

En cuanto a si podría ganar: Como dices, empezaría la campaña para las primarias con una gran ventaja.  Al margen, me gusta pensar que las audiencias por el 6 de enero, brillantemente escenificadas, han afianzado la posición de los Republicanos que quieren superar el caos de los años de Trump (aunque eso pueda ser una ilusión).  Un buen segundo puesto de DeSantis en una o dos de las primeras elecciones primarias podría hacer que el voto anti-Trump se consolide en torno a él.  Pero si Trump acapara toda la atención, como tiene la costumbre de hacer, entonces estoy de acuerdo en que DeSantis le costará obtener apoyo nacional.  Las elecciones primarias son para los fieles -uno de los mayores defectos del sistema político estadounidense-, por tanto pienso que, si se lanza, Trump sería el candidato Republicano sin lugar a duda.

Lo más difícil de predecir es lo que ocurrirá en noviembre de 2024, y todo depende de los Demócratas.  Me motiva mucho que el partido empiece a mirar más allá de Biden (creía que eso no ocurriría hasta después de las elecciones de mitad de mandato), y Harris parece estar a la cabeza de los candidatos que nadie quiere.  Esto se va a poner muy complicado a partir de ahora.  Espero que Biden pueda manejarlo con gracia, pero después de ver la debacle de la primera mitad de su presidencia debido al ambicioso proyecto de ley Build Back Better, ¿estará dispuesto a hacer de pato rengo en la segunda mitad de su mandato para dejar que surja un sucesor?  En cualquier caso, no creo que esté en la papeleta.  Al igual que en 2020, Trump probablemente obtendrá un número sorprendente de votos, pero será muy vencible.  Depende totalmente de contra quién se postule.  El campo está muy despejado.

Gillian Tett, Richard Waters

Derechos de Autor - The Financial Times Limited 2021.

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