Raimel Tapia empujó 6 y consiguió un histórico Grand Slam de piernas / Foto captura de MLB Network

Los Azulejos de Toronto propinaron una histórica paliza a los Medias Rojas de Boston este viernes, al ganarles con pizarra de 28 carreras por 5.

La humillación ocurrió, para colmo, en ese templo centenario que es el Fenway Park, la casa de los patirrojos, y ante un público entusiasta que había llenado por completo las tribunas.

Boston nunca había recibido tantas anotaciones en un compromiso. Hay que ir a 1923, casi 100 años atrás, para encontrar un precedente parecido. Aquella temporada, un 7 de julio, los Indios de Cleveland fabricaron 27 rayitas ante los castigados de hoy.

Vayan aquí cinco cosas destacables de la memorable confrontación, para resaltar lo inusual que ha sido esta jornada.

HISTÓRICA PALIZA

Únicamente seis equipos han anotado 28 carreras en un encuentro de Grandes Ligas desde que dio inicio la llamada Era Moderna, en 1900.

Han transcurrido 121 años desde entonces. Significa que, en promedio, esto sucede cada 20 años.

Un detalle a resaltar: se trata de una faena mucho más frecuente en lo que va del Siglo 21. En este lapso, la frecuencia se ha reducido a una explosión así cada siete temporadas (o una cada poco más de cuatro años, contando a partir de 2007).

  • 1929: Cardenales 28-6 sobre los Filis.
  • 1950: Medias Rojas 29-4 sobre los Browns.
  • 1955: Medias Blancas 29-6 sobre los Atléticos.
  • 2007: Rangers 30-3 sobre los Orioles.
  • 2020: Bravos 29-9 sobre los Marlins
  • 2022: Azulejos 28-5 sobre los Medias Rojas.

En la Era de la Bola Muerta, en 1897, hubo una masacre todavía peor, que no contabiliza el libro de récords. Fue la de los Colts de Chicago con 36 carreras sobre los Coroneles de Louisville.

Los Colts terminaron rebautizándose como Cubs, unos años más tarde. Los Coroneles desaparecieron poco después de la paliza.

GRAND SLAM DE PIERNAS

El dominicano Raimel Tapia bateó un jonrón dentro del campo... ¡con las bases llenas!

Esta es una verdadera rareza en la MLB. Apenas es la tercera vez que ocurre en lo que va de siglo.

Los últimos precedentes estaban en poder de Aaron Altherr (2015) y Michael J. Taylor (2017).

Entre los Azulejos nadie había logrado un Grand Slam "de piernas" desde que otro quisqueyano, Junior Félix, lo consiguió en 1989.

9 CON 2 HITS Y 2 ANOTADAS

Los nueve abridores en el lineup de Toronto golpearon al menos dos hits y anotaron al menos dos carreras en Boston.

¿Cuán extraño es que eso haya sucedido?

Desde el inicio de la Era de la Bola Viva, en 1920, tan solo es la cuarta oportunidad que algo así ocurre.

Es tan poco común, que no había sucedido en el Siglo 21, pues tenía 28 años sin que hubiera pasado esto en la MLB.

Esta es la escueta lista:

  • 1932: Gigantes ante Filis, el 11 de julio.
  • 1979: Ángeles ante Azulejos, el 25 de agosto.
  • 1994: Mellizos ante Tigres, el 4 de junio.
  • 2022: Azulejos ante Medias Rojas, el 22 de julio.

6 HITS EN UN JUEGO

El cubano Lourdes Gurriel Jr. disparó seis de los 29 imparables de Toronto. Con eso, empató un récord de franquicia.

La marca absoluta para el equipo canadiense estaba en poder de Frank Catalanotto desde 2004.

El registro tope en las Grandes Ligas para un cotejo de nueve innings quedó muy cerca de Gurriel. Pertenece al panameño Rennie Stennett desde 1976, con siete.

En tiempos de la Bola Muerta, allá por 1892, Willbert Robinson también sumó siete.

VERGÜENZA EN CASA

Los aficionados bostonianos sufrieron la vergüenza de ver caer a su equipo como nunca antes. Y con el dolor adicional de tener que presenciar dos jugadas para el olvido.

Una pasó en el quinto episodio. Matt Chapman dio un elevadito al cuadro que debió ser un out de trámite. Pero la bola cayó entre el catcher Kevin Plawecki, el antesalista dominicano Rafael Devers y el pitcher Kaleb Ort.

Fue un sencillo de 40 pies, que produjo una carrera más en medio de la sangría.

Pero la mayor desazón en Boston tiene que haber sido la que causó el novato Jarren Durán en el tercero. El patrullero central perdió en las luces el batazo de Tapia, pero su lenguaje corporal fue peor que su infortunio. Porque nunca dio muestras de interesarse en ir a buscar la pelota a la zona de seguridad.

"Es lo peor que puedes llegar a sentir", declaró Durán a la agencia The Associated Press y otros medios, luego del encuentro. "Obviamente, he debido dar algunos pasos para buscar la bola. Pero (Alex Verdugo) ya estaba allí y le iba a llegar antes que yo. La próxima vez, daré ese par de pasos".

Al menos un valiente se levantó de su asiento en el quinto inning, para pedirle matrimonio a su pareja y dejar siquiera un buen recuerdo en los asistentes.

Durán fue el último out del juego. Se ponchó por tercera vez en la noche, para cerrar el choque, y los Azulejos completaron su castigo.

El público aplaudió, paradójicamente. La pesadilla de Boston por fin había terminado.

ÚLTIMAS NOTICIAS