El secretario-general de la ONU, Antonio Guterres, en su alocución durante la apertura de la décima conferencia del Tratado de No-proliferación Nuclear ayer, 1 de agosto, 2022, en Nueva York. FOTO: EFE/EPA/JUSTIN LANE.

El jefe de la ONU, António Guterres, afirmó que la guerra de Rusia en Ucrania está provocando tensiones y que los Estados están almacenando "armas del juicio final".

El mundo está solo "a un malentendido, a un error de cálculo de la aniquilación nuclear".

Esa fue la terrible advertencia de la ONU. El secretario general António Guterres en una reunión internacional el lunes sobre armas nucleares.

Los funcionarios subrayaron los riesgos geopolíticos de la guerra de Rusia en Ucrania y las tensiones latentes en Asia y Oriente Medio, mientras revisan un tratado histórico de 52 años de antigüedad que pretende evitar la propagación de las armas nucleares.

"Las crisis con trasfondo nuclear se están enconando, desde Oriente Medio y la Península de Corea hasta la invasión de Ucrania por parte de Rusia y muchos otros factores en todo el mundo", dijo el jefe de la ONU a funcionarios y diplomáticos en la Sala de la Asamblea General en Nueva York.

"Peligro nuclear que no se ve desde el apogeo de la Guerra Fría" demuestra la necesidad del Tratado de No Proliferación Nuclear, afirmó.

Hay casi 13.000 armas nucleares en arsenales de todo el mundo, según Guterres. Señaló que los Estados están "buscando una falsa seguridad al almacenar y gastar cientos de miles de millones de dólares en armas apocalípticas que no tienen lugar en nuestro planeta".

Haciéndose eco de sus advertencias, un grupo de investigación armamentística con sede en Estocolmo afirmó en junio que veía una "tendencia muy preocupante" de todos los Estados con armas nucleares a mejorar sus arsenales y que la era de disminución de los arsenales nucleares posterior a la Guerra Fría podría estar llegando a su fin.

La guerra de Rusia en Ucrania también está poniendo al descubierto los riesgos de librar combates en un campo de batalla salpicado de emplazamientos nucleares.

El secretario de Estado de EEUU Antony Blinken acusó a Moscú de "hacer un temerario y peligroso alarde de su poder nuclear", y se refirió a los comentarios anteriores del presidente ruso Vladimir Putin en los que dijo que los países que interfirieran en Ucrania se arriesgaban a sufrir consecuencias "como nunca se han visto en toda su historia".

En un mensaje más conciliador, Putin escribió el lunes a los miembros del tratado que "no puede haber vencedores en una guerra nuclear y nunca debe librarse".

La prórroga del año pasado del nuevo acuerdo de armas nucleares START hasta 2026 ha prolongado los limitantes al tamaño de los arsenales de EEUU y Rusia.  Dmitry Medvedev, jefe adjunto del Consejo de Seguridad de Rusia, dijo en Telegram que el mundo está "en un lugar diferente" después de que el lunes el presidente Joe Biden pidiera reanudar conversaciones sobre el acuerdo.

En la reunión de la ONU, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica dijo que el conflicto en Ucrania es "tan grave que el espectro de una posible confrontación nuclear, o de un accidente, ha vuelto a levantar su aterradora cabeza".

Rafael Grossi afirmó que la seguridad está en peligro en la central nuclear de Zaporizhzhia, en Ucrania -la mayor planta nuclear de Europa, ahora bajo control ruso- e instó a que se apoyen sus esfuerzos, hasta ahora infructuosos, de visitar la instalación con un equipo de su organismo de vigilancia de la ONU.

Los oradores de países como Japón afirmaron que la mayor retórica nuclear no debe poner en peligro la misión del tratado.

La conferencia de cuatro semanas de duración para revisar avances presenta "una oportunidad para concretar las medidas que ayudarán a evitar un desastre seguro", dijo Guterres. Instó a los países a no olvidar "los aterradores incendios" de Hiroshima, cuando EEUU lanzó una bomba atómica en 1945 que arrasó gran parte de la ciudad japonesa, y en Nagasaki días después, la segunda y última vez que se utilizó esa bomba en guerra.

El Tratado de No Proliferación, que entró en vigor en 1970 y permite la energía nuclear para usos pacíficos, cuenta con 191 miembros, más países que cualquier otro acuerdo de control de armas.

Según sus cláusulas, las cinco potencias nucleares -EEUU, China, la Unión Soviética, Gran Bretaña y Francia- acordaron en su momento negociar para terminar eliminando sus arsenales, mientras que los países sin armas nucleares se comprometían a no adquirirlas.

Washington Post - Ellen Francis

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