Netflix es una de las empresas más castigadas por los inversionistas debido a la caída del nivel de suscriptores posterior a la pandemia. FOTO: Bloomberg por Krisztian Bocsi.

Empresas cuyas audiencias aumentaron durante el confinamiento han caído en desgracia entre los inversionistas.

Las mayores empresas de medios de comunicación de EEUU han perdido juntas casi $400 millardos en valor de mercado este año, debido a que los temores a una recesión, la disminución de contrataciones publicitarias y las tendencias de audiencia posterior a la pandemia han desencadenado una "tormenta perfecta" para Netflix y otras compañías del sector.

Las acciones de las grandes empresas de medios estadounidenses han caído en promedio un 35 por ciento desde principios de año, en comparación con el descenso del 13 por ciento del índice S&P 500.  Debido a ese retroceso la capitalización bursátil total de esas empresas disminuyó en $380 millardos.

Incluso después la leve recuperación de las últimas semanas, los precios de las acciones de los mayores grupos de medios -Disney, Netflix, Comcast, Spotify, Roku, Fox, Paramount, Warner Bros Discovery, The New York Times y News Corp- en promedio perdieron la mitad de su valor en relación a los máximos históricos alcanzados durante la pandemia de coronavirus, según analizó el Financial Times.

Algunos ejecutivos y analistas aseguran que el estallido de la burbuja de estas acciones alimentada por Netflix se debe a una confluencia de factores.

Con el retroceso de la pandemia en EEUU y otros países, la gente pasa más tiempo al aire libre y menos en casa frente a sus pantallas.  Al mismo tiempo, Netflix reveló que se ha estancado después de una década de crecimiento, lo cual hace que a los inversionistas les preocupe la salud de toda la industria.

Estos problemas han coincidido con el temor generalizado a una recesión en EEUU, mientras los bancos centrales suben las tasas de interés para frenar la creciente inflación y los estadounidenses se enfrentan a presupuestos familiares más ajustados.

La publicidad, que suele ser la primera partida de gasto que las empresas recortan en una recesión, ya está disminuyendo, como demuestran los resultados del segundo trimestre de Snap, Meta y Google.

"¿Hasta qué punto la pandemia está afectando esta trayectoria? ¿En qué medida es la economía? ¿Qué tanto quiere la gente estar más al aire libre? Hay muchos factores en este momento", dijo Rich Greenfield, analista de LightShed. "Yo lo llamaría una tormenta perfecta que ha golpeado fuertemente la historia de todas estas plataformas de transmisión directa".

Las empresas que más dependen de la transmisión directa y de la publicidad para obtener ingresos han sido las más afectadas.

Las acciones de Roku, que se hizo famosa vendiendo dispositivos de transmisión directa, pero que ahora genera más ingresos con la publicidad en sus canales, han bajado un 65 por ciento este año y un 83 por ciento desde el máximo histórico alcanzado en julio de 2021.

"Estamos viendo que los anunciantes están preocupados por la posible recesión y, por lo tanto, estamos viendo que reducen su gasto", dijo el director ejecutivo de Roku, Anthony Wood, a los inversionistas la semana pasada.

Michael Nathanson, de la consultora de medios MoffettNathanson, dijo: "La reciente racha de resultados [de Roku], como muchas otras en los últimos años, se apoyó en la aceleración masiva del video de transmisión directa que ahora disminuyó con la reapertura de la sociedad".

"Estamos viviendo la primera recesión de la publicidad digital", añadió Nathanson, luego de una burbuja publicitaria en línea alimentada por la pandemia "como nunca habíamos visto".

Netflix fue el segundo peor después de Roku. Sus acciones han bajado un 62 por ciento este año y han caído un 67 por ciento desde sus máximos de noviembre. Spotify, otro pionero del sector, que obtiene la mayor parte de su dinero por suscripciones, ha retrocedido un 49 por ciento este año.

Después de una década de vertiginoso crecimiento en términos del número de clientes, hace dos trimestres que Netflix pierde abonados, lo cual lleva a una reevaluación fundamental de la industria de la cual fue pionera.

Los inversionistas se habían entusiasmado con el crecimiento de Netflix; dado que la empresa se convirtió en una de las acciones más exitosas de la década, junto a Facebook, Amazon y Google.  Trataban a Netflix como a una acción tecnológica, ya que premiaban su rápido crecimiento a costa de las ganancias.

Otros grupos de medios, como Disney, copiaron el modelo de Netflix con sus propios servicios similares. Por hacer eso, fueron recompensados con múltiplos de precio sobre ganancias similares a los de Netflix y de las empresas tecnológicas.  En promedio, a finales del año pasado, los mayores grupos de medios estadounidenses cotizaban a un múltiplo de 49 veces las ganancias. Ahora ese múltiplo ha bajado a 19 veces.

Los grupos de medios que siguen operando principalmente en los negocios tradicionales de la televisión y el cine son los que mejor se han comportado. Las tarifas de retransmisión -pagos que hacen las compañías de cable para transmitir los contenidos de las emisoras- son más estables que la publicidad porque los contratos suelen ser por varios años.

Fox, que obtiene la mayor parte de su dinero por tarifas de retransmisión para sus canales de noticias y de deportes por cable, ha caído solo un 9 por ciento este año y un 24 por ciento desde su máximo histórico del año pasado.

Disney, la cual gana miles de millones de dólares al año con sus parques temáticos y las entradas a sus películas más taquilleras, además de su servicio televisivo, ha retrocedido 30 por ciento este año. El año pasado, el grupo cotizó a un múltiplo de más de 100 veces sus ganancias.  Ahora cotiza a 45 veces.

Greenfield, de LightShed, dijo: "Hubo un enorme cambio; de creer en el futuro de la transmisión directa se pasó a reconocer que. . . el futuro del ésta no es tan rentable ni tan valioso como se pensaba".

Anna Nicolaou y Nicholas Megaw en Nueva York

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