CONTAGIOS. El mayor registro de enfermedades se debe a que cerraron o disminuyeron programas dedicados a la atención de patologías. Foto: Diseño ETL.
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La pandemia del COVID-19 no ha terminado, en cambio han reaparecido otras enfermedades en Estados Unidos que preocupan a las autoridades y a las personas. Los casos de poliomielitis o viruela del mono encienden las alarmas, pero no son los únicos.

Además de la viruela del mono y la poliomielitis, se suma el primer caso de dengue registrado en el condado de Miami-Dade este año, el 18 de julio; los raros contagios de una hepatitis pediátrica en aproximadamente 1 mil niños en todo el mundo, provocado por dos virus desde abril, y la amenaza de las superbacterias.

Durante la pandemia de COVID-19 aumentaron las infecciones y muertes por superbacterias en hospitales de EEUU, de acuerdo con un informe de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) difundido en julio de este año.

En comparación con 2019, en 2020 aumentaron aproximadamente un 15% los contagios y muertes atribuidas a diversos patógenos (organismos que causan enfermedades) de gravedad.

Los CDC calculan que anualmente hay más de 2,8 millones de infecciones resistentes a los antimicrobianos, que son medicamentos para tratar microorganismos (bacterias, hongos, virus y parásitos) en personas.

El resultado son más de 35 mil fallecidos cada año a causa de esas infecciones resistentes. Sin embargo, el número pudo ser mayor en 2020 ya que la vigilancia se redujo en el contexto de la pandemia de coronavirus.

Kathleen Page, MD, profesora asociada de Johns Hopkins Medicine, afirmó que el mayor registro de enfermedades se debe a que cerraron o disminuyeron programas dedicados a la atención de patologías, como la tuberculosis o el VIH.

Page, experta en infectología, destacó que las vacunas son una de las primeras armas y defensas contra diversas infecciones; y la razón por la que hay enfermedades erradicadas o casi erradicadas.

Alvaro Puig, MD, director médico APMD & Privia Medical Group en Falls Church, Virginia, explicó que hay enfermedades que no estaban en EEUU, pero cuando una persona viaja a otro país puede traerlas. Por ejemplo, casos de dengue o parasitosis.

“Pero ahora el asunto más importante es la viruela del mono por las declaraciones de emergencia”, dijo Puig. Aunque ahora el país está más preparado en comparación con hace dos años, además, hay medicinas desarrolladas para esa infección.

Por su parte, Ricardo Lara, médico, docente y columnista de El Diario de Hoy de El Salvador, comentó que el COVID-19 ha sido una prioridad pero no la única enfermedad. A su juicio, la pandemia se “robó la atención política y de la población” mientras se descuidaban otras patologías.

¿Cuáles son las amenazas?

En julio la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la viruela del mono, una enfermedad descubierta por primera vez en 1958, como una emergencia de salud pública de importancia internacional. 

La última vez que la OMS emitió ese nivel de alerta fue en enero de 2020, cuando advirtió sobre la propagación del COVID-19. Ahora busca activar los mismos protocolos con el fin de contener el brote y evitar que se convierta en pandemia.

El jueves 4 de agosto la administración de Joe Biden hizo lo mismo: declaró una emergencia de salud pública por la viruela del mono cuando el país se acercaba a los 7 mil casos. La acción le permitirá al gobierno federal responder con más fondos.

“Estamos teniendo una emergencia epidemiológica ahorita porque se están presentando bastantes casos”, confirmó Alvaro Puig.

PROTECCIÓN. Las autoridades distribuyen vacunas contra la viruela del mono. | Foto: Efe.

El médico destacó que la viruela del mono se identificó primero en dichos animales, pero también se ha observado en ratones, mapaches y puede llegar a los humanos, por eso es de tipo zoonótica. En la década de 2000 hubo casos en EEUU, debido a la importación de animales de África central.

El periodo de incubación de estas enfermedades es largo. Por ejemplo, en la viruela del mono es de alrededor de 10 a 13 días. Es decir, si estás en contacto con un paciente el día uno no desarrollas el brote ni los síntomas sino hasta dos semanas después.

Entonces, en esas dos semanas la persona infectada puede viajar y contagiar a otros. Puig aclaró que la viruela del mono no se limita a la población homosexual. Entre ellos puede haber más riesgo pero no es algo exclusivo. Es importante saberlo para evitar estigmatizar a la comunidad LGBTQ.

Caso de poliomielitis

El jueves 21 de julio los funcionarios de salud informaron un caso de poliomielitis en el condado de Rockland, Nueva York, siendo el primero en casi una década en EEUU.

Se trató de un hombre de 20 años, no vacunado contra la polio, que viajó a Polonia y a Hungría este año. En junio fue hospitalizado y después recibió el alta médica. Las pruebas confirmaron que el paciente se contagió fuera del país.

La poliomielitis es una enfermedad viral, contagiosa y potencialmente mortal, que causa parálisis permanente en pacientes que no están completamente vacunados en aproximadamente cinco de cada mil casos.

INMUNIDAD. Se recomienda a los estadounidenses tener el esquema de vacunación actualizado. | Foto: Efe.

¿Debería preocuparte? Si estás vacunado, no. La mayoría de la población estadounidense tiene protección contra la enfermedad, ya que fueron inmunizados durante la infancia.

Sin embargo, las autoridades de salud informaron el viernes 12 de agosto que se encontró el virus de la polio en las aguas residuales de la ciudad de Nueva York. Los funcionarios locales y del estado no precisaron mayores detalles, pero añadieron que se recolectaron seis muestras positivas entre junio y julio.

Aseguraron que el hallazgo sugiere una posible circulación local del virus.

¿Llegará una pandemia similar a la del COVID?

La respuesta inmediata es no, según los médicos que hablaron en exclusiva con El Tiempo Latino. Sin embargo, hay consideraciones importantes de los expertos.

Puig explicó que la tasa de infectividad del COVID-19 es mucho mayor a la de la viruela del mono. En otras palabras, es más difícil que una persona se contagie. En un escenario en el que no estemos preparados para protegernos y atender la emergencia sanitaria, podría ser similar, pero no igual en cuanto a tasa de mortalidad o número de pacientes enfermos de gravedad.

Las personas que están contagiadas de viruela del mono por lo general se recuperan y la posibilidad de que el virus mute como el COVID no es tan alta, añadió Puig. La doctora Page y Ricardo Lara coincidieron con el médico de Virginia.

Page destacó, además, que hay una vacuna disponible contra la viruela del mono, que es distribuida y aplicada por autoridades sanitarias.

Superbacterias y antibióticos

La resistencia a los antimicrobianos es un problema vigente de la medicina. Lo que ocurre es que las bacterias evolucionan para defenderse de los medicamentos, es decir, mutan y combaten los diferentes antibióticos disponibles.

Mientras más antibióticos se usan, menos efectivos se vuelven. Por eso al tratar una infección hay que suministrar el tratamiento más específico que necesite el paciente.

Page recomendó usar el antibiótico correcto para cada infección, solo por los días necesarios y evitarlos al tratar un resfriado común o enfermedades que no son causadas por bacterias.

“Ha habido más casos de resistencia a antibióticos, es decir los antibióticos tradicionales no están funcionando y hay que utilizar antibióticos más fuertes y tóxicos para el organismo. Pero los que son de más amplio espectro (que funcionan para un mayor número de infecciones) causan más efectos adversos”, advirtió Puig.

Esto no es una novedad, ocurre desde hace tiempo. No obstante, el informe de los CDC encendió las alarmas sobre la resistencia a los antimicrobianos, pues se centra específicamente en las infecciones por superbacterias que comenzaron en los hospitales.

En 2020, la pandemia llevó a los hospitales, los departamentos de salud y las comunidades “al borde de su límite”, según la directora de los CDC, Rochelle Walensky.

Los médicos que no estaban familiarizados con el COVID-19, una nueva enfermedad, y dependían en gran medida de los antibióticos como primera opción para tratar a los pacientes con fiebre y dificultad para respirar.

Desde marzo hasta octubre de 2020, casi 80% de los pacientes hospitalizados con coronavirus recibieron un antibiótico, según el informe. Esos medicamentos que salvan vidas funcionan contra las bacterias, pero no contra los virus.

Trascendió que en 2020 más de 29 mil 400 personas murieron a causa de infecciones resistentes a los antimicrobianos, asociadas con la atención sanitaria. De ese total, casi el 40% contrajo la infección mientras estaba hospitalizado.

Diseño: ETL

¿Qué hacer para protegernos?

Para prevenir enfermedades, Lara recomendó mantener el uso del cubrebocas, tener una buena higiene personal y evitar asistir a eventos multitudinarios, como conciertos y fiestas. Además, refiere que la alimentación es clave para tener un buen sistema inmunológico, así “las defensas estarán listas para contrarrestar una enfermedad infecciosa”.

Lara, experto en salud pública y epidemiología, mencionó que en EEUU hay problemas de obesidad y sedentarismo; mientras que en países de Latinoamérica hay un marcado contraste con poblaciones con inseguridad alimentaria. También se dan los casos de personas que cuidan su alimentación en extremo y aquellas que no.

El lavado de manos es sumamente importante, el uso de los tapabocas tiene una utilidad para otros virus, no solo contra el COVID-19; y es importante mantenerse actualizado con las vacunas, aseguró Page.

En caso de viajar a zonas tropicales o de calor, donde hay mosquitos que pueden transmitir infecciones, hay que usar repelente, añadió. Aunque estas enfermedades causan asombro y preocupación, los expertos recomiendan mantener estas pautas para ir un paso adelante.

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