Simpatizantes del partido republicano en Florida, durante la campaña de 2020. Foto: Washington Post por Michael Robinson Chavez.
COMPARTE

El 16 de agosto el Comité Nacional Republicano terminó el primer curso de formación de la Iniciativa Cívica Republicana (RCI) en Doral, Florida. En el Centro Comunitario Hispano prepararon a 40 residentes permanentes legales para el examen de ciudadanía en Estados Unidos, una estrategia del partido para atraer más votantes hispanos, no solo en el sur de Florida, sino en todo el país.

Con la apertura de 12 Centros Comunitarios en estados claves, una inversión para estar en contacto cara a cara con el electorado, el partido apuesta por penetrar y multiplicar resultados como el de Mayra Flores en el sur de Texas, un ejemplo que aspiran calcar en todo el territorio con ascendencia hispana. 

Flores significa toda una hazaña: es la primera republicana en representar al valle del río Grande en más de 100 años, también es la primera latina republicana que el GOP ha mandado al Congreso. Y no sólo eso, lo hizo presentándose como una radical pro-Trump en territorio fronterizo. 

Con este impulso, el Partido Republicano ha desarrollado toda una narrativa: los hispanos se están alejando de los demócratas y desplazándose hacia el conservadurismo. Esto, según el Comité Republicano, ha dado resultados, pues aseguran que 100 candidatos hispanos están en las filas del partido.

Participantes del primer curso de formación de la Iniciativa Cívica Republicana (RCI) en Doral, Florida, en el RNC Hispanic community center. Foto Cortesía GOP

También se apoyan fundamentalmente en dos encuestas: una de la Universidad de Quinnipiac que concluye que el apoyo de Biden entre los hispanos es de solo el 19%.

Una encuesta de New York Times / Siena College, hecha del 5 al 7 de julio, también dijo que los demócratas están "estadísticamente empatados" con los republicanos en las boletas del Congreso cuando se trata del voto hispano, siendo la economía y la inseguridad sus principales preocupaciones.

¿Están perdiendo realmente los demócratas su base hispana? Quizás lo primero que haya que decir es que cualquier predicción sobre la tendencia de los votantes latinos es  dibujar en el aire porque hay un porcentaje de indecisos que son claves, pero existen tres hechos: los latinos han sido históricamente un voto duro demócrata, la participación de la comunidad en general es baja, en 2020 el partido republicano creció en un 3% su ascendencia sobre la base hispana y, también es verdad, entre 2021 y 2022 son demasiadas las variables en la ecuación. 

También es un hecho que tanto republicanos como demócratas saben que el voto latino puede ser determinante en muchos estados, especialmente si incrementa la participación de este segmento poblacional. Un reciente estudio de Latino Policy & Politics Institute, una organización que analiza el impacto de políticas públicas sobre la comunidad latina y afroestadounidense, reafirma que en estados como Arizona, Colorado, Georgia y Nuevo México, los votantes latinos desempeñaron un papel vital en cambiar o asegurar escaños en el Senado para los demócratas en 2020.

“A pesar del abrumador apoyo a los demócratas entre los votantes latinos, un número considerable son votantes indecisos persuasibles. A medida que el electorado latino continúa creciendo, estos votantes latinos indecisos pueden ser decisivos en carreras muy competitivas. De cara al ciclo electoral de mitad de período de 2022, los candidatos de todos los partidos políticos deben comprender la creciente importancia de este electorado y la necesidad de invertir en estrategias de participación y movilización electoral culturalmente competentes y sostenidas si quieren ganar sus votos”. 

Quizás por eso la inversión del partido republicano y demócrata ha aumentado en diversas plataformas para emitir mensajes y campañas en español. 

De acuerdo con Betty Cárdenas, miembro del partido republicano y presidenta de Bienvenido Action PAC en entrevista para El Tiempo Latino, eso lo sabe muy bien el buró rojo. “El voto latino no es un voto asegurado para cualquier partido, es un voto que es independiente, el voto independiente es más grande que en cualquier partido, entonces puede irse a la derecha como se puede ir a la izquierda, y claro que los dos partidos quieren que se vaya a su lado”. 

Nada está ganado, coincide Yadira Sánchez, directora ejecutiva de Poder Latinx, una organización dedicada a empoderar a la comunidad para construir poder político. Pero algo es cierto, subraya: “Los republicanos están usando una página del libro de los demócratas, es decir, han reclutado a candidatos que son de nuestra comunidad que se miran que hablan como nosotros”. 

En las elecciones intermedias de 2018, 41 latinos llegaron al Congreso de Estados Unidos, una representación “sin precedentes”, calificó la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (Naleo, por sus siglas en inglés). Actualmente hay solo una docena de republicanos hispanos en la Cámara de Representantes, en comparación con unos 30 demócratas. Una cifra creciente si se compara con las elecciones de 2016, cuando 36 legisladores latinos llegaron a la Cámara, entre 65 candidatos latinos.

En 2018, participaron 11,61 millones de latinos, un 40% de los habilitados para votar, lo que significó un incremento del 71,4% con respecto a las elecciones de 2014. Esa tendencia se espera se sostenida en 2022, especialmente con un crecimiento en Florida y New York sobre el 2%.

La inversión del GOP

El Partido Republicano está sacando su artillería hasta donde el bolsillo alcance. En abril de 2022, los conservadores lanzaron Americano Mediano, un medio nacional de habla hispana. Se estrenó con una entrevista al expresidente Donald Trump. En declaraciones con AFP, el presidente de Americano, Jorge Arrizurieta, dijo: "Nuestro compromiso es ser un lugar que ayude a promover la ideología conservadora para poder ganarle a los demócratas".

Algunos indicios de su crecimiento se ven en el sur de Texas donde el número de republicanos inscritos aumentó de 45 a 11 mil que fueron a las urnas. Según el medio de comunicación Politico, los republicanos de la Cámara de Representantes podrían estar en camino de aumentar su número de miembros latinos en 2023 en un 50%, o más, después de esfuerzos concertados de reclutamiento y una serie de victorias primarias de verano de candidatos hispanos y latinos de Oregon a Texas a Virginia.

Las pistas de ese cambio se dejaron ver en 2020, cuando los candidatos latinos en Miami y el oeste de Texas montaron un aumento impulsado por Trump al Congreso. Los representantes Carlos Giménez, María Elvira Salazar y Tony Gonzales ganaron escaños que viraron hacia la derecha entre 2016 y 2020.

Aprovechando ese impulso, los republicanos de la Cámara de Representantes formaron en mayo el Hispanic Leadership Trust, un PAC dedicado a elegir candidatos latinos más conservadores y dirigido por los representantes Mario Díaz-Balart (R-Fla.) y Gonzales, el grupo tiene como objetivo ayudar a asesorar, reclutar y recaudar dinero para candidatos en todo el país.

En esa estrategia, los Centros Comunitarios son una pieza clave. Cárdenas, quien ha trabajado en diversas campañas en Texas, incluyendo la de Donald Trump, y quien además vio de cerca el triunfo de Mayra Flores, explica que esa estrategia es una manera de estar más presente en la comunidad, pero de una manera recíproca: “No solamente el partido está alcanzando a los hispanos, sino que los hispanos también están buscando al partido, es algo mutuo”. 

Para las legislaturas locales, el GOP también ha invertido en un anuncio en español y se ha anunciado que invertirán $360 mil para apoyar a dos candidatos republicanos en Texas.

La falla demócrata y el acierto del GOP

Pero aunque la inversión es importante, el analista republicano Daniel Serralde y  quien hasta hace unas semanas era el jefe de gabinete del partido en el condado de Dallas (Texas), señala que más que dinero la falla demócrata es haberle dado demasiada tribuna a voces que son de “más y más izquierda, como la señora Alexandria Ocasio-Cortés, que activamente es miembro del Partido de Trabajadores Socialistas de Estados Unidos”.  

Y aunque destaca que no se puede generalizar al Partido Demócrata, indica que en ambos partidos se destacan los extremos, sino para muestra un botón: la estrategia de inversión de los demócratas en los candidatos extremistas del GOP.

Comprender a la comunidad hispana en Estados Unidos requiere inversión, una inversión que según Yadira Sánchez de Poder Latinx debe intensificarse. “Debe asumirse como un tema de mucha importancia, hablar con los votantes constantemente, no solamente una semana o dos semanas antes”. 

Adelys Ferro, directora del Caucus Venezolano Estadounidense, una iniciativa del Latino Victory Fund que trabaja para incrementar la representación latina dentro del gobierno, defiende que el Partido Demócrata, “como nunca antes” está trabajando con los hispanos, aunque reconoce que el GOP es efectivo “en su manera ruidosa de hacer las cosas” y por eso Trump “manipuló muchísimo con el dolor de los venezolanos”. 

 Solo en el Caucus Venezolano hay más de 5 mil registrados como voluntarios en menos de un año, refiere. Desde mayo han comenzado a trabajar con la comunidad, lo más temprano que se haya hecho en cualquier campaña, subraya. “Para nosotros es muy importante darnos cuenta que no podemos perder esta democracia”, señala como una de las principales banderas. 

Y un reto para ambos, destacan tanto Cárdenas como Sánchez, es entender la trascendencia del voto local, estatal y federal. “Yo pienso que estamos siendo más educados en lo que es la política en general. Cuando estamos hablando del gobierno federal, eso afecta también nuestros impuestos estatales y locales, entonces esto es como un dominó, ellos (la comunidad hispana) están sabiendo ya lo que es este partido, un camino hacia la prosperidad”.

Sánchez analiza que, con frecuencia, “muchas personas a veces no saben que las posiciones de los candidatos electos también tienen un poder no solo en lo local, sino también de pasar leyes a nivel estatal, y a nivel federal”, señala al insistir en la importancia de informar a la comunidad hispana.

Serralde, sin embargo, cree que allí hay un error de los dos partidos: encasillar el voto latino. “No voy a poder cambiar en la vida el hecho de que sea mexicano, pero a la hora de yo decidir mi voto, el ser mexicano es lo que menos me importa como ciudadano americano”.

Contra la desinformación

Para los demócratas, sin embargo, informar a la comunidad hispana también es un reto contra la desinformación. Ferro es testigo de cómo se han creado cientos de grupos para luchar contra la desinformación y la etiqueta de “socialistas”. “Hay muchas mentiras que se caen solas cuando tú me dices socialista, pero empieza una administración que lo que está es trabajando para mejorar la economía, que tiene la mayor cantidad de trabajos creados en la historia de los de los gobiernos americanos que, a pesar de la inflación mundial creada por la por la pandemia y después por la invasión rusa a Ucrania”. 

En las últimas encuestas, la economía y la inflación, aparecen como unas de las principales preocupaciones de la comunidad hispana en Estados Unidos, una ventana que ha aprovechado el Partido Republicano para reenfocar su mensaje y alejarlo de otros problemas que también interesan a la comunidad hispana como la reforma migratoria y el control de armas.   

Por ejemplo, Cárdenas —en Texas— dice que el partido no tiene nada que mejorar ni cambiar, salvo una acción: comprar Univision. “Eso es todo lo que tienen que hacer para mejorar”, respondió al preguntarle sobre qué debe hacer el partido para ampliar su base hispana. “De allí yo creo que ya todo lo tienen de su lado. Tienen a Dios, creen en la fe, y ya vimos que el Partido Demócrata trató de sacar a Dios de su plataforma y no fueron victoriosos en eso, pero de todos modos sus acciones lo han sacado”, aseveró. 

Lo que pase en noviembre de este año cuando se celebren las elecciones intermedias será la prueba de fuego de una campaña más en búsqueda de la seducción del voto latino.

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS