Un nuevo estudio reveló que la mayoría de los estadounidenses experimentaron distorsiones de tiempo al comienzo de la pandemia por COVID-19, trastorno común durante tiempos traumáticos.
Los investigadores aseguraron que aquellos que perdieron el sentido del tiempo podrían correr un mayor riesgo de sufrir afecciones en la salud mental, como depresión y ansiedad. La detección de distorsiones del tiempo podría ayudar a brindar tratamiento a quienes lo necesitan.
En el estudio publicado en la revista Psychological Trauma: Theory, Research, Practice, and Policy, los investigadores encuestaron a una muestra representativa a nivel nacional de 5 mil 661 adultos estadounidenses sobre su salud mental entre marzo-abril y septiembre-octubre de 2020.
Los participantes respondieron preguntas sobre sus experiencias con el coronavirus, su historial de eventos estresantes de la vida y sus factores estresantes financieros relacionados con el virus.
Cuando se preguntó a los participantes sobre su percepción del tiempo, más del 65% reportó distorsiones, incluso seis meses después de que comenzara la pandemia. Más de la mitad dijo que sentía que el tiempo se aceleraba o se ralentizaba.
Alrededor del 46% de los encuestados aseguraron que no estaban seguros de qué hora o día era, y el 35% registraron problemas de memoria a corto plazo.
Más mujeres que hombres reportaron estas distorsiones, y lo mismo ocurrió con las personas que habían estado expuestas a traumas anteriores.
Según los investigadores, la pandemia fue "un trauma colectivo prolongado y sin precedentes". Aunque se necesita más investigación, concluyen que la distorsión del tiempo probablemente esté asociada con los síntomas de salud mental en la pandemia.
“Existen terapias relativamente nuevas que se pueden usar para ayudar a las personas a recuperar un sentido del tiempo más equilibrado. Pero si no sabemos quién necesita esos servicios, no podemos brindar ese apoyo”, expresó Alison Holman, coautora del estudio.
Con una mejor idea de quién está en riesgo, los especialistas podrán brindar tratamiento a quienes lo necesitan y saber qué buscar en futuros momentos traumáticos.
Fuente principal de la noticia: The Washington Post.