Ismael Cala
MONARQUÍA. La reina Isabell II murió en el castillo de Balmoral, en Escocia/EFE
COMPARTE
Ismael Cala, periodista, productor y escritor

Si hay un legado que nos deja la Reina Isabel II es haber sido digna representante de un liderazgo consagrado al servicio. 

Recordemos que Isabel asumió la corona cuando apenas tenía 25 años y que la mayoría de la población británica, solo la recuerda a ella como imagen de la monarquía. 

El mundo, que tanto evolucionó en estos 70 años, pareciera quedar huérfano de esta líder que supo mantener a la Gran Bretaña unida, sin dejar de enfrentar grandes retos desde todo punto de vista. 

No en vano Nicholas Dungan, profesor adjunto de Ciencias Políticas en París y director ejecutivo de CogitoPraxis, una consultoría empresarial y de liderazgo, expresó que la reina ejemplificaba los elementos más elevados del liderazgo disciplinado y profesional.

"No necesitas poder político para ser un líder. No necesitas poder duro para ser un líder. Necesitas poder personal para ser un líder", dijo Dungan, definiendo las cualidades esenciales del liderazgo como autocontrol, integridad y visión, todo lo cual la reina exhibió. "Su regalo puede ser la inspiración que nos da para el futuro tanto como el servicio que nos brindó durante su vida", dijo.

Ahora bien, menudo reto le queda a Carlos III al relevarla pues según una encuesta de YouGov, realizada durante las celebraciones del Jubileo de Platino a principios de este año, reveló que el 62% de los británicos apoyaba la monarquía. El recién coronado rey le tocará fijar su propio estilo de liderazgo para ganarse el corazón de los británicos.  

Pero tampoco debemos subestimar el papel que le tocará jugar a la también recién designada primera ministra Liz Truss pues expertos indican que, a nivel político, esta sucesión representará una de las mayores pruebas a las que se enfrentará el Reino Unido moderno. 

Todo esto aderezado con nuevas concepciones del mundo en cuanto al colonialismo, la igualdad, la democratización y la tecnología. No es casual que se crea que la popularidad de la monarquía mejoró con la transmisión de la serie televisiva The Crown (la cual, por cierto, está por estrenar una nueva temporada).  

Definitivamente, estamos asistiendo a una masterclass de liderazgo en acción, en un nuevo mundo que demanda nuevas habilidades, pero teniendo en cuenta el gran legado de la reina en cuanto a pensar en el bien mayor para preservar las instituciones. 

www.IsmaelCala.com

Twitter: @cala

Instagram: ismaelcala

Facebook: Ismael Cala

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS