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Las personas que retienen la orina pueden tener dificultades para vaciar la vejiga provocando infecciones recurrentes del tracto urinario Credit: Freepik
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Aguantar las ganas de orinar o hacerlo muchas veces al día puede originar a largo plazo problemas urinarios, vesiculares y de suelo pélvico. Por eso es importante que las personas sepan con qué frecuencia deben orinar.

Con recomendaciones de expertos, The Washington Post elaboró una guía para orinar en la que el cambio de hábitos es la piedra angular.  

“Somos la suma de nuestros hábitos a lo largo del tiempo. Tener buenos hábitos y establecerlos desde el principio puede ser protector de muchas maneras”, expresó Jeffrey-Thomas, fisioterapeuta de suelo pélvico en Greater Boston Urology.

Expertos aseguraron que en este tema hay que evitar los extremos, pasar 12 horas sin orinar no es bueno, como tampoco lo es ir al baño cada 15 minutos.

Stephen Freedland, profesor de urología en el Centro Médico Cedars-Sinai, explicó que la retención habitual de la orina y el sobrellenado de la vejiga pueden hacer que el órgano se estire demasiado con el tiempo y funcione con menos eficacia.

Las personas que retienen la orina, un hábito que es más común en las mujeres, pueden tener dificultades para vaciar la vejiga, lo que provoca infecciones recurrentes del tracto urinario y, en algunos casos, dolor pélvico.

Los expertos recomendaron que los adultos deberían orinar cada tres o cuatro horas mientras están despiertos, aunque la frecuencia puede cambiar según lo que esté bebiendo o comiendo, o si está embarazada.

Los niños deben tratar de ir al baño cada dos horas, y es importante establecer hábitos saludables para orinar desde los primeros años de entrenamiento para ir al baño.

Problemas al orinar con mucha o poca frecuencia

Correr constantemente al baño ante la más mínima sensación de necesidad u orinar “por si acaso” antes de sentir la urgencia puede tener efectos negativos a largo plazo en la vejiga.

Jeffrey-Thomas explicó que la práctica de ir al baño “por si acaso” puede generar que la vejiga se vuelva más sensible a menos orina.

Freedland añadió que orinar con demasiada frecuencia y no permitir nunca que la vejiga se llene por completo puede hacer que el músculo de la vejiga se contraiga. “Después de años y años de este patrón, la vejiga no se llenará tanto cuando sea necesario que se llene”, explicó.

El suelo pélvico es un grupo de músculos que brindan apoyo a los órganos internos, incluidos la vejiga, el recto, el útero y la próstata.

Los malos hábitos al orinar pueden debilitar estos músculos y contribuir potencialmente a un prolapso, problema que se origina cuando los órganos se salen de su posición normal porque el piso pélvico ya no puede sostenerlos.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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