Varias personas proaborto protestan a las afueras de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos | Foto: Archivo -EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS
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Si solo tienes unos segundos, lee estas líneas:

  • Unas 700 mujeres mueren cada año en Estados Unidos por complicaciones en el embarazo o el parto, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
  • En ocasiones, el aborto es la única intervención médica que puede preservar la salud de una paciente o salvarle la vida. 
  • Las condiciones que podrían llevar a interrumpir un embarazo para salvar la vida de alguien incluyen infecciones graves o insuficiencia cardíaca.

El aborto es un procedimiento médico habitual para terminar un embarazo. El Consejo de Investigación Familiar, una organización cristiana estadounidense, ha afirmado en Twitter que esta intervención “nunca es médicamente necesaria para salvar la vida de una madre". Sin embargo, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés) y varios expertos en la materia aseguran que, en ocasiones, el aborto es el único procedimiento médico que puede preservar la salud de una paciente o salvarle la vida

El cuerpo experimenta muchos cambios durante el embarazo

El embarazo provoca cambios fisiológicos significativos en el cuerpo de una persona que podrían ser comparables a los de correr una maratón, según cuenta Adebayo Adesomo, instructor del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Utah, a la revista Scientific American.

“Todos los órganos y sistemas corporales de una futura madre se someten a una prueba de resistencia de 9 meses”, afirma. Además de que, en palabras del experto, el trabajo del corazón y los pulmones aumenta entre un 30% y un 50%, “los riñones filtran más sangre, el sistema inmunitario se ajusta y las demandas metabólicas aumentan sustancialmente”. 

La forma en que el cuerpo de cualquier persona reacciona a estos cambios “es impredecible”. Como explica el ACOG, estos cambios pueden empeorar ciertas enfermedades renales o cardíacas, y pueden comprometer gravemente la salud o incluso causar la muerte. 

Unas 700 mujeres mueren cada año en EE. UU. por complicaciones en el embarazo o el parto

Alrededor de 700 mujeres fallecen cada año en Estados Unidos como resultado de complicaciones en el embarazo o el parto, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Entre las principales causas de muerte, el Departamento de Salud de Louisiana menciona los émbolos (coágulos de sangre que afectan el corazón y el cerebro), la eclampsia (una complicación del embarazo en la cual una mujer presenta presión arterial alta y otras afecciones), las hemorragias, la sepsis (una infección grave) y los accidentes cerebrovasculares.

Hay situaciones en las que la interrupción del embarazo en forma de aborto es la única intervención médica que puede preservar la salud de una paciente o salvarle la vida, según el ACOG: “Como médicos, nos enfocamos en proteger la salud y la vida de los pacientes a quienes brindamos atención. Sin duda, el aborto puede ser médicamente necesario”.

Esta realidad ha motivado que, hace unas semanas, el representante republicano de Carolina del Sur Neal Collins hiciese público su arrepentimiento de haber apoyado las políticas antiaborto, después de conocer casos de mujeres enfermas y al borde de la muerte por no poder interrumpir el embarazo. Un estudio publicado en la revista Demography concluye que prohibir los abortos en Estados Unidos podría aumentar las muertes relacionadas con el embarazo.

En qué casos puede ser necesario el aborto para garantizar la seguridad de una paciente

Existen determinadas condiciones médicas que justifican el alentar con urgencia a una mujer a que aborte, según indica Stacey Beck, profesora asistente en el Departamento de Obstetricia, Ginecología, Ciencias de la Reproducción y Medicina Materno Fetal en la Universidad de Pittsburgh, a la agencia Reuters.

"Una de las razones más comunes por las que ayudo a las mujeres a interrumpir su embarazo es porque rompen aguas [al principio del embarazo] y tienen una infección", afirma la experta.

En algunos casos, según cuenta, puede haber “un riesgo extremadamente alto de que la infección dentro del útero se propague muy rápidamente al torrente sanguíneo y se vuelva séptica (es decir, que se desencadene una reacción en cadena en todo el cuerpo)”. Si la paciente continúa con el embarazo, “corre un riesgo muy alto de muerte”.

Por lo general, “si una mujer rompe aguas antes de las 20 semanas de embarazo, los profesionales médicos recomiendan encarecidamente que considere un aborto”. Cuanto antes ocurre, más grave es para la madre y para su bebé, según Medline Plus, el servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Erika Levi, obstetra y ginecóloga de la Universidad de Carolina del Norte, explica a USA Today que hay ciertos casos en los que interrumpir el embarazo “es la única opción ya que, de lo contrario, se pondría en riesgo la vida de la madre.

Entre las condiciones que podrían llevar a interrumpir un embarazo para salvar la vida de una mujer, menciona infecciones graves, insuficiencia cardíaca y casos graves de preeclampsia, una condición en la que una mujer desarrolla presión arterial muy alta y corre el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. El Instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD, por sus siglas en inglés) señala que tanto la preeclampsia como la eclampsia pueden causar problemas de salud graves para la madre y el bebé.

El Consejo de Investigación Familiar también ha compartido en Twitter la posición de la Asociación Americana de Ginecólogos y Obstetras Pro-Vida (AAPLOG, por sus siglas en inglés). Esta organización defiende el parto prematuro para “salvar la vida de la madre”, con su consentimiento, cuando surgen “emergencias médicas extremas” que amenazan su vida, como la corioamnionitis (una infección de la placenta y del líquido amniótico) o el síndrome HELLP (una afección poco frecuente del embarazo, pero que pone en riesgo la vida).

Aunque insiste en que esto “no es un aborto para salvar la vida de la madre”, reconoce que “en algunos de esos casos, el bebé sería demasiado prematuro para sobrevivir”. Pero, en realidad, si se opta por interrumpir el embarazo a sabiendas de que el bebé no está aún suficientemente desarrollado para sobrevivir fuera del útero materno, se trata de un aborto (no de un parto prematuro).

Por lo tanto, no es cierto que "el aborto nunca es médicamente necesario para salvar la vida de una madre", como señala el Consejo de Investigación Familiar. También es falso que abortar sea peligroso en cualquier contexto o que las leyes que lo permiten provoquen un aumento de las interrupciones del embarazo. Así lo explica en esta nota Maldita.es, medio cofundador de Factchequeado, que también ha recopilado varias herramientas y fuentes sobre el acceso al aborto en Estados Unidos y cómo evolucionan las distintas políticas públicas.

El  24 de junio de 2022, la Corte Suprema de Estados Unidos dejó sin efecto la sentencia ‘Roe contra Wade’ de 1973 que daba acceso a la interrupción voluntaria del embarazo a nivel federal, de manera que ahora son los 50 estados los que pueden regular el aborto y restringir el derecho. 

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