TALENTO. En la pared de su dormitorio ya no tiene espacio para diplomas de honor por su talento para las ciencias y las matemáticas/Cortesía Morena Reyes
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Una mujer, entregada a la educación ambiental y experta en hongos; y, un joven, talentoso en las matemáticas y en el desarrollo de videojuegos, son parte de la legión de latinos en el área metropolitana que reflejan el poder de la comunidad hispana. Ellos contribuyen a la diversidad cultural y demográfica de Estados Unidos.

MICÓLOGA. Serenella Linares, a los seis años, ya sabía lo que quería ser: una enamorada de la naturaleza, en especial de los hongos/Cortesía Serenella Linares

Serenella Linares y su hechizo por los hongos

De su abuela, Elba Luisa Martínez, aprendió a observar la naturaleza y a apreciar las formas, colores y texturas de los hongos, de los cuales es una experta.

“Con la naturaleza tengo una amistad desde muy temprano”, dice Serenella Linares, directora del Programa de Educación para Adultos en Audubon Naturalist Society, en Maryland. Con las lantanas, unas flores que crecían en el patio de su casa, en Puerto Rico, hacía collares y coronas. “Aprendí a usar a la naturaleza como juguete y si el juguete te gusta lo cuidas y lo mimas”.

Que los sentidos de los niños y adultos se empapen de los colores, olores y formas de su entorno es su misión. “Para tener legiones enamorados de las plantas, las aves, los ríos o los hongos, hay que inocular ese cariño desde muy temprano”.

En la playa un cangrejo movía sus pinzas. “¿Qué crees que está haciendo?”, le preguntó su abuela. La niña Linares la miró diciendo “tú sí sabes”. Martínez le devolvió una sonrisa y le aseguró: “Lo que sé es que cuando crezcas estudiarás qué hace y vendrás a contarme”.

En ese momento se escribió el destino profesional de Linares. Tenía seis años. Siendo estudiante de biología y química inundó el patio de rocas y minerales. Esa fase terminó cuando estaba a punto de graduarse en Puerto Rico. Una investigación sobre química teórica la llevó a presentar una conferencia en Atlanta. Allí conoció a Vernon Morris, director del programa de Ciencias Atmosféricas de Howard University. Él estaba interesado en incrementar la presencia de mujeres y latinos en las ciencias, Linares le cayó de perlas.

Se mudó a DC a estudiar los secretos del aire. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOA) le concedió una beca para una maestría en biología.

El hechizó con los hongos la atrajeron de vuelta a los orígenes de sus curiosidades intelectuales. “La penicilina, los antibióticos, el queso o el vino no existirían sin los hongos. Ellos están en todo, incluso en las células de la lechuga o el tomate”.

 Una grave enfermedad impidió terminar el doctorado en micología -ciencia de los hongos-, pero ya estaba abducida. Fue a ganarse la vida enseñando lo que aprendió de niña y en la universidad. 

Es vicepresidenta de la conferencia anual Naturally Latinos, creada para acabar con esa percepción de que a los hispanos no les impacta las injusticias ambientales. “Queremos que se conozca que somos muchísimos trabajando para tener un planeta para todos y no para unos pocos”.

En Audubon es conocida por hacer que el aprendizaje sea divertido y por su entusiasmo por los hongos. Solo de vez en cuando lo deja para cantar bombas y plenas puertorriqueñas en la banda Madre Tierra.

EDUCADORA. En su trabajo de educadora ambiental, se entrega a enseñarles a los niños hasta los detalles más escondidos de las plantas/Cortesía Serenella Linares

Christopher Reyes quiere ser ingeniero mecánico

No ha terminado la secundaria y ya apunta alto. Christopher Reyes, es hijo de madre soltera, nació en DC y es uno de los mejores alumnos de Jackson-Reed High School.

Junto a otros becarios del Black Student Fund, durante el verano desarrolló un videojuego y dio tutorías a niños. Les enseñó matemáticas para que mejoren en la escuela. Fue un trabajo remunerado por el DC Summer Youth Program.

Hace poco, la National Society of High Schools le dio una beca por su talento para las matemáticas. “De este premio estoy muy orgulloso porque es muy prestigioso y solo dan a los más aplicados”. El Black Friday Student Fund lo invitó a cursar un taller de una semana en American University para mejorar sus habilidades en desarrollar videojuegos. Reyes a su personaje le puso muchas barreras. “Solo salvando muchas dificultades se llega lejos, esa es mi pasión”. Tiene otro valor agregado a su favor: sabe dibujar.

Quién sabe si este chico de voz suave y gentil es el futuro Markus Alexej Persson latino, destinado a crear su versión de Minecraft, el videojuego más famoso del mundo. Ganas y tesón no le faltan, lo que si empieza a escasear es espacio en la pared para los diplomas de excelencia y de becas.

Tiene raíces salvadoreñas. Morena Reyes, su madre, emigró en 2004. “En el día, ella pone los precios a los productos en el mercado Giant; y, en las noches limpia de oficinas. Christopher ayuda a recoger la basura, limpiar los baños de los edificios, “para que no se estrese”.

A Reyes mejor no preguntarle si está en TikTok, porque cree que “es una pérdida de tiempo”. Está demasiado ocupado en sus clases, en el programa de ingeniería de su escuela, en cursos de ingeniería mecánica y en levantar, con otros jóvenes latinos, un programa de STEM para los niños de su iglesia.

“Quiero ser ingeniero mecánico, porque desde chiquito me gustaba construir partes de juguetes con la ayuda de manuales. Estoy buscando hacer realidad los sueños de mi niñez”. Con otros chicos construyó un robot que podía acarrear agua, utilizando cernedores desechables de café, porque descubrieron que son más eficientes.

Le gustaría seguir siendo guía y mentor de STEM para latinos. Al mismo tiempo, ya está aplicando a George Mason, George Washington y el Instituto Tecnológico de Massachusetts. 

“Christopher es mi orgullo, siempre saca las mejores calificaciones. No le gusta perder un día de escuela. Los profesores me dicen que es inteligente, respetuoso y reservado”, dice su madre. 

VIDEOJUEGOS. Christopher Reyes utiliza internet y la tecnología de la informática para desarrollar videojuegos, mejor si tienen más obstáculos/Cortesía Morena Reyes
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