El swing de José Altuve se hace sentir especialmente cuando llega la postemporada / Foto captura de MLB Network
COMPARTE

Primero fue Reggie Jackson, luego Derek Jeter. Y en estos tiempos que corren, José Altuve es el gran protagonista.

Los Astros saltan al ruedo de los playoffs en la MLB. Y el diminuto, pero rendidor venezolano, vuelve a asomar como la gran figura del beisbol cuando llega la acción decisiva de la postemporada.

Altuve ha estado presente en prácticamente todos los octubres del Big Show desde que Houston inició su dinastía en el Oeste de la Americana, en 2015. Solo ha faltado a la cita una vez. Y su figura está ligada a momentos tan emblemáticos como la ocasión en que dejó en shock a los Yanquis y al por entonces devastador cubano Aroldis Chapman.

Se supone que el venezolano debería ser un bateador de líneas, un hábil defensor con la capacidad de impactar el juego por su velocidad. Y es cierto, él es todo eso junto.

Pero también se ha mostrado como una insólita fuente de poder, cuando llegan los playoffs.

Solo hay un slugger con más jonrones que él en la historia de las postemporadas. El dominicano Manny Ramírez largó 29 durante su clamorosa y polémica carrera. Y el intermedista nacido en Puerto Cabello ya lleva 23.

Altuve tiene 32 años de edad y apenas está comenzando la segunda mitad de su trayecto en la MLB, suponiendo que podrá mantenerse activo hasta cerca de cumplir los 40. Y en Houston han construido una escuadra ganadora en el largo plazo. Todo indica que tendrá nuevas oportunidades para convertirse en el rey del cuadrangular, más allá de lo que pueda sumar en 2022.

LA FAMA DE JACKSON

Jackson se ganó el apodo de Mr. Octubre gracias a sus avasallantes actuaciones en postemporadas. Fue un bombardero con los Atléticos, durante el reinado de estos, a comienzos de la década de los 70, y labró luego lo mejor de su fama en Nueva York.

El legendario aporreador tiene un nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown gracias a esos 563 vuelacercas que disparó con aquel mítico swing de "todo o nada".

Pero son sus 18 bombazos en el décimo mes del calendario lo que le ganó su mote, especialmente aquellos tres que disparó el 18 de octubre de 1978, para decidir en el sexto juego de la Serie Mundial.

Aquello forma parte de las más brillantes crónicas de las Grandes Ligas. Tres tablazos de vuelta entera en turnos consecutivos, en el mismo choque y contra el primer pitcheo en cada viaje.

Altuve dejó atrás los 18 bambinazos de Jackson el año pasado. Y no puede decirse que lo haya hecho aprovechando la ventaja que le da disputar más series de playoff en el presente. El recordado zurdo vio acción en 77 duelos en estas instancias. El Pequeño Gigante de Venezuela ha participado en 79. Y ya le saca cinco de ventaja.

MR. NOVIEMBRE

Jeter llevó las cosas un poco más allá. Porque no solo tuvo una cosecha extraordinaria en las etapas cruciales del Big Show. Además, está aquello que consiguió la madrugada del 1° de noviembre de 2001, en plena Serie Mundial contra los D'backs de Arizona.

Aquel torneo se estiró más de lo originalmente previsto debido a los trágicos sucesos del 11 de septiembre. Y entonces, en pleno extrainning del cuarto encuentro, las manecillas del reloj sentenciaron que el 31 de octubre había expirado.

Jeter se convirtió en el primer bateador en la historia de la MLB en tomar un turno oficial en noviembre. ¿Y qué hizo? Pues descargar todo su poder hacia la banda contraria, para sacudir un cuadrangular que dejó en el terreno a sus rivales.

"Mr. November", titularon en Nueva York. Había nacido otro mote inolvidable para el gran Capitán.

Al igual que Altuve, el ex shortstop de los Yanquis no se caracterizó por ser un slugger nato. Pero su capacidad para producir creció exponencialmente al llegar a la postemporada, siempre.

Por donde se mire, Jeter aparece en la cima de los conteos ofensivos en los playoffs. Es quien ha anotado más carreras, quien ha dado más hits. Es quien ha sumado más bases alcanzadas y extrabases. Llegó a ser tercero en la lista de máximos jonroneros, hasta la aparición del venezolano. Y es el único Míster Noviembre que recuerda el beisbol.

TOMANDO EL TESTIGO

No ha habido un bateador más letal que Altuve después del legendario número 2 en esta fase del Big Show. Es, al llegar los juegos claves, lo más parecido que puede haber al respetado miembro del Salón de la Fama.

Porque su línea no impresiona tanto (tiene promedios de .286/.362/.550/.912 en esta etapa, algo mejor que Jeter, que quedó con .308/.374/.465/.878). Su capacidad para poner números de impacto se nota al ver la cosecha general.

Es segundo en vuelacercas, tercero en anotadas, cuarto en bases alcanzadas, quinto en extrabases, octavo en empujadas y noveno en hits conectados en el recuento de todos los tiempos. Y eso, a pesar de haber jugado solo 79 encuentros de playoffs.

En comparación, Jeter partició en 158. Casi, casi el doble que la centella de los Astros.

Y ese despliegue ofensivo va acompañado por una agresividad entre las bases y la espectacularidad del gran defensor que es en la hora chiquita.

Lee también: Gracias Yadi, gracias Pujols

Porque el venezolano está hecho con la misma madera que los grandes del pasado.

Jackson y Jeter marcaron el camino en el último medio siglo. Y ahora es Altuve quien marca el paso.

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS