ABOGADA. Kamila Rivas abogada latina en la firma Sidley Austin LLP, con sede en Washington DC. | Foto cortesía.
COMPARTE

Kamila Rivas contra los delitos de cuello blanco

Desde los tres años estudió en una escuela internacional francesa en El Salvador. Por eso resultó tan normal especializarse en leyes en Toulouse, Francia, donde las universidades públicas son gratuitas.

Solo había que pagar el seguro médico y la estadía, eso compensaban más en costos que venir a estudiar a Estados Unidos. Rivas decidió entretejer los hilos de su destino: después de su licenciatura en leyes en Toulouse, hizo un año de voluntariado en Costa de Marfil y estudió en México por un año.

Ser juez o fiscal no estaba en sus planes. En vez de volver a Francia, aplicó para una pasantía en DC, más sabiendo que aquí hay una comunidad grande de salvadoreños. Lo consiguió hace nueve años.

VOLUNTARIADO. Kamila Rivas estudió leyes en Francia y después en Maryland University, hace voluntariado legal para ayudar a los inmigrantes. Foto cortesía.

“Por el entorno sin justicia en el que crecí, siempre quise estar envuelta en algo que tuviera que ver con leyes. Pensé que estudiar derecho sería lo correcto”. Entre los 300 abogados de la firma Sidley Austin LLP, Rivas es la única latina que trabaja en la división que investiga delitos de cuello blanco. “Viniendo de una sociedad donde los fondos públicos desaparecían sin justificación, atacar la corrupción siempre ha sido mi interés”.

Además, representa sin costo a dos clientes salvadoreños en un caso de asilo para dos niños y a un hondureño, quien ha cumplido 25 años de cárcel y la ley dice que después de los 20 ya tiene derecho a libertad condicional.

Durante cinco años trabajó en proyectos financiados por la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) en programas de prevención de violencia en Centroamérica. Eran los años de un masivo influjo de menores que llegaban sin la compañía. Ante la falta de abogados bilingües para representar a los niños y a sus familias, estudió derecho en Maryland University. El año pasado obtuvo su doctorado.

Otra de las razones para echar raíces en esta área fue que se sentía como en casa. “Puedo comer pupusas cuando quiero. Es mi gente, mi cultura eso me hace extrañar menos a mi país. Tengo lo mejor de los dos mundos: carrera y confort cultural”.

Mientras estudiaba hizo voluntario legal, pero no tanto con hispanos. Ahora es cuando se está empapando de la realidad de esta comunidad. “Me doy cuenta que enfrentan muchas barreras y mucha burocracia para acceder a los servicios básicos. Por falta de conocimiento no se benefician. Necesitamos más latinos en esta profesión y en otras que tengan que ver con nuestra cultura y tradiciones. Si no lo hacemos nosotros nadie lo va hacer”.

Ahora solo tiene tiempo para ser abogada y o para encontrarse con sus amigas salvadoreñas, salir a bailar, escuchar música latina o jugar vóley.

Mariella Cruzado, emprendedora y diseñadora

EMPRENDEDORA. Mariella Cruzado es diseñadora de interiores y propietaria de la pequeña empresa Splendor Styling en DC. Foto cortesía

Mariella Cruzado en Perú trabajó para las Naciones Unidas en temas de género. En 2006, se fue a hacer su maestría la Universidad para La Paz en Costa Rica, donde hay alumnos de más de 80 países. Allí conoció a su esposo, Sean Khalepari, el resto de la historia transcurre en Washington DC.

“Tenía 25 años y no tenía intención de enamorarme. Llegué con una mano delante y otra atrás a ver qué podía pasar”. No esperó mucho, la Organización de Estados Americanos le ofreció un voluntariado en temas de mujeres, al poco tiempo se abrió una plaza y la tomó, pero no tardó en hacerse cuestionamientos. “¿Por qué no me basta lo que hago?, ¿Dónde está mi tiempo para el arte y la decoración?”.

Para darse respuestas empezó un blog sobre diseñadores que admiraba e hizo un curso de verano en Corcoran Gallery Art. Así descubrió que DC tenía una comunidad creativa exitosa. “Con mi idea de que con preguntar nada se pierde, les pedía tomar un café, que me contaran sus historias y sus comienzos. Muchos me dijeron no, otros dijeron sí”.

DISEÑO. Mariella Cruzado cuenta con cuatro empleados a tiempo completo y ahora se dedica más al diseño y trabajo artístico. Foto cortesía.

Exploró con la pintura, decoración de fiestas, organización de closets y cocinas, hizo por encargo cojines hasta que descubrió que la decoración de interiores era su nicho perfecto. En 2016 dejó la OEA y se dedicó por completo a su empresa de diseño de interiores Splendor Styling. Cuenta con cuatro empleados fijos y se acaba de sumar su esposo.

“Lo mío es la decoración, me gusta la opulencia, creo que eso lo llevo en la sangre española e inca”. Su diseño es de contrastes, mucho de blanco y negro, de dorado y plateado y los espejos son infaltables.

“Ya puedo decir que los clientes me buscan porque les gusta mi estilo”. Facilita el que DC es una ciudad multicultural, con un nivel de educación elevado y que da la bienvenida a la diversidad.

“Para saber lo que exactamente quiere el cliente hay que saber escuchar, hay que sacarle al cliente poquito a poco, hay que conocer la rutina, saber el sitio preferido donde se sienta, porque al final de cuentas la casa es de él, ahí está la magia de mi negocio”.

Su inspiración la saca de sus paseos, de un museo, dibujando, pintando, meditando, haciendo yoga. Su trabajo es cualquier cosa, menos rutinario; lo que si jamás cambia es la hora de comer. “Pase lo que pase desayuno, paro para almorzar y la cena es para compartir con mi esposo”. Splendor Styling está en la 1115 de la Avenida Massachusetts.

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS