El aeropuerto Felipe Ángeles se construyó en el terreno de la base militar de Santa Lucía. En la imagen, Andrés López Obrador el 21 de marzo de 2022, día de la inauguración de la polémica infraestructura aérea.
COMPARTE

Una obra ferroviaria suspendida parcialmente y una flamante terminal de aeropuerto por la que transitan pocos pasajeros. DW analizó el contexto del Tren Maya y el Aeropuerto Felipe Ángeles, proyectos emblema de AMLO.

Entre las promesas de campaña del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), destacaron varios megaproyectos de infraestructura, como la construcción del Tren Maya  y del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que se inauguró el 21 de marzo de 2022.

Asimismo, en julio de 2022, se celebró la inauguración simbólica de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, en el estado sureño de Tabasco, con la que se busca alcanzar la soberanía energética. El Gobierno mexicano prevé que los procesos de refinación de petróleo inicien en 2023 y que la construcción de la obra se concluya al año siguiente. Hasta la fecha, se han invertido 11.650 millones de dólares en el megaproyecto, un 46 por ciento más de lo calculado inicialmente. 

AIFA, un aeropuerto internacional con poco tránsito

La organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) señala que, desde su inauguración hasta el primero de agosto, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) ha movido 157.293 personas, es decir unos 1.173 pasajeros por día.

En comparación, en un periodo casi similar, el antiguo aeropuerto capitalino Benito Juárez (AICM) movió en promedio 126.562 personas por día. "En un solo día, el AICM movilizó casi la misma cantidad de pasajeros que el AIFA en cuatro meses", se lee en el portal de la organización.

MCCI también hace hincapié en los bajos ingresos del nuevo aeropuerto, por lo que habría sido subsidiado con fondos públicos "al cien por ciento en sus gastos de operación durante sus primeros meses de arranque".

El Tren Maya pasará por cinco estados mexicanos.

Polémica ubicación del AIFA

En entrevista con DW, Leonardo Nuñez, de MCCI, señala que, con 30 operaciones diarias, se está muy lejos de alcanzar las 120 operaciones hasta finales de año, objetivo establecido por las autoridades. "En términos económicos, el aeropuerto está operando en números rojos. Esto es una carga para el erario público, y, a través del presupuesto, hemos visto que el Gobierno planea seguir asignando recursos al AIFA, porque no ha generado la dinámica suficiente para ser autosostenible", dice.

Nuñez critica que la elección de la ubicación del aeropuerto en el estado de México, haya sido producto de una toma de decisión acelerada sin los análisis previos necesarios. La terminal de Santa Lucía "no atiende las dinámicas del aerotransporte nacional e internacional", agrega.

Por su parte, Lorenzo Meyer, profesor emérito de El Colegio de México, destaca que es cuestión de tiempo hasta que el AIFA se vuelva rentable. "La tarea en el futuro es negociar con las aerolíneas para que establezcan sus oficinas en el nuevo aeropuerto y construir un acceso rápido y fácil para los pasajeros, y eso va a tomar tiempo", comenta a DW.

La conectividad de la Ciudad de México con el nuevo aeropuerto dará un gran paso hacia delante con la inauguración del Tren Suburbano, que el Gobierno de AMLO tiene planeada para diciembre de 2023.

Tren Maya, una obra polémica

El Tren Maya es, sin duda, el proyecto más emblemático del presidente mexicano. Para la construcción de los cerca de 1.500 kilómetros de vías férreas, el Gobierno invertirá hasta 20.000 millones de dólares, el triple de lo calculado originalmente. Actualmente, las obras en el Tramo 5, que va de Cancún a Tulum, están suspendidas, por lo que no está seguro si se logrará inaugurar el proyecto en diciembre de 2023.

En opinión de Leonardo Nuñez, el Tren Maya es producto del "voluntarismo" de AMLO y "difícilmente atiende las necesidades de la población". El experto de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad critica sobre todo el impacto ecológico del proyecto y su opacidad, al tratarse de una obra construida por el Ejército.

Para el historiador Lorenzo Meyer, en cambio, esta obra representa el esfuerzo del Gobierno de "compensar la falta de crecimiento económico que se dio sobre todo en el siglo XX en el norte y centro de México". El académico recuerda que, históricamente, la región del sureste siempre ha quedado relegada y que el Tren Maya es la primera gran obra de infraestructura desde hace más de medio siglo.

Según Meyer, las críticas reflejan sobre todo la fuerte polarización política en el país. "Toda obra grande del Gobierno o del sector privado tiene efectos ecológicos. La selva estaba virgen, pero también virgen de empleos y de oportunidades de desarrollo", dice, y agrega que "el tren no es como las mineras en el resto del país, que sí están destruyendo en serio la ecología". 

Asimismo, en el marco del megaproyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el Gobierno de AMLO también construirá una vía ferroviaria que unirá los puertos de Oaxaca y Veracruz. Está previsto que ese tren empiece a operar a finales de 2022.

(ms)

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS