A pesar de éxitos importantes de la administración Biden como la promulgación de la ley de reducción de la inflación, el partido parece destinado a perder el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones intermedias. FOTO: Washington Post por Demetrius Freeman.
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Las encuestas, tanto para la Cámara de Representantes como el Senado, muestran mejoras para los Republicanos en medio de la inquietud por la economía y la delincuencia.

El sondeo público liberal Navigator dio una importante señal de alarma para los Demócratas a mediados de octubre, cuando informó que desde septiembre se produjo un aumento de 20 puntos porcentuales en la porción de votantes independientes preocupados por la economía y los precios de la gasolina.

No es el único dato que muestra un cambio de tendencia en la batalla por el Congreso. Los desafíos regionales habían aparecido en las encuestas internas Demócratas provenientes de los cenáculos azules del noroeste del Pacífico, Nueva York e incluso Rhode Island, dicen los estrategas Demócratas. La delincuencia, uno de los principales focos de la publicidad Republicana, también se ha convertido en un tema importante en varias carreras electorales.

Los candidatos dicen que han sentido el cambio de tendencia.

"La inquietud por la economía ha crecido, y creo que eso es probablemente parte de lo que ha corroído la preocupación por el derecho al aborto", dijo Marie Gluesenkamp Pérez, de 34 años, candidata Demócrata al Congreso en el sur del estado de Washington.

Pérez es un símbolo de las luchas Demócratas; en la cuales se enfrenta a una carrera electoral empatada contra exactamente el tipo de candidato "ultra MAGA" que los Demócratas encumbraron este año: el Republicano Joe Kent, quien niega el resultado de las elecciones de 2020, argumenta que los amotinados del Capitolio estadounidense han sido maltratados y quiere una moratoria sobre inmigración legal. Pero los Demócratas de Washington aún no han podido invertir directamente en su contienda porque juegan a la defensiva en otros temas mucho menos favorables.

"Cualquiera en el mundo real está muy preocupado por la delincuencia, muy preocupado por el precio de los alimentos", dijo Pérez, cuyo propio taller de reparación de automóviles, en el noreste de Portland, ha sido asaltado cuatro veces en el último año.

En lugar de ampliar sus ambiciones, los estrategas Demócratas tratan ahora de evitar que los votantes, los donantes y los voluntarios se vean espantados. Y si bien hay un amplio acuerdo en que el ambiente se ha deteriorado en las últimas semanas, es mucho mejor para los Demócratas de lo que era en la primavera, argumentan.

"Está mucho mejor de lo que estaba. No es más difícil de lo que pensábamos", dijo Tim Persico, director ejecutivo del Comité de Campaña Demócrata del Congreso, quien ha dicho que le gustaría que hubiera más dinero para financiar a Pérez. "Nos encontramos en elecciones intermedias que llegan en una coyuntura económica difícil, contra un adversario que cuenta con muchos recursos. Se supone que será difícil. No se trata de una línea recta".

El presidente Biden también trató de aplacar cualquier sensación de pánico Demócrata el viernes, cuando predijo que la situación volvería a mejorar antes de las elecciones del 8 de noviembre.

"Ha sido un ir y venir con ellos por delante, nosotros por delante, ellos por delante. De ida y de vuelta. Y las encuestas han estado alborotadas. Creo que vamos a ver un cambio más hacia nuestro lado en los últimos días", dijo en la Casa Blanca. "Creo que vamos a ver un cambio más hacia nuestro lado en los últimos días".

A diferencia del Senado, donde un puñado de candidaturas de alto perfil decidirán el control, la próxima mayoría de la Cámara de Representantes se armará como un rompecabezas el día de las elecciones, con las piezas elegidas por las jubilaciones, la redistribución de distritos, los fracasos de reclutamiento, el estado de ánimo nacional y las preocupaciones regionales. El Partido Republicano está casi seguro de obtener al menos algunos de los cinco escaños, que necesita para tomar el control a través de los nuevos límites de distrito, y conseguir algunos más de las elecciones emblemáticas en las que los Demócratas prácticamente han dejado de gastar. Pero los Demócratas también se encuentran en posición de derrocar a algunos titulares Republicanos.

Video del Washington Post sobre las elecciones intermedias.

Las verdaderas preguntas abiertas son las docenas de elecciones en las que las encuestas no ofrecen una señal clara. Hay muchos más escaños Demócratas en el filo de la navaja que Republicanos, sujetos a factores desconocidos como la participación y los caprichos de los votantes en las próximas semanas. Predecir el resultado exacto se ha hecho aún más difícil porque las encuestas en 2020 no vieron en gran medida la noche oscura que tuvieron los candidatos Republicanos a la Cámara. Por otro lado, las recientes elecciones especiales de este ciclo han demostrado que los Demócratas superan las expectativas.

"Las elecciones están tan cerca que ya hemos pasado el punto en el cual las encuestas nacionales tienen la capacidad de decirnos dónde estamos. En este momento, va a ser candidatura por candidatura", dijo Simon Rosenberg, un estratega Demócrata que ha trabajado con el Comité de Campañas Demócratas del Congreso (DCCC, por sus siglas en inglés). "La gran pregunta que queda es si el desempeño Demócrata mejor de lo esperado por las encuestas que se observó en elecciones recientes se traslada a la votación actual".

Por el momento, los Republicanos tienen el impulso, con los márgenes Demócratas en las elecciones al Senado en todo el país que se han erosionado durante el último mes y las encuestas alarmantes provenientes de bastiones Demócratas como Washington y Nueva York muestran que los Demócratas sólo tienen ventaja de un dígito a nivel estatal. Los promedios de las encuestas genéricas, que preguntan a los votantes si prefieren a un Republicano o a un Demócrata para el Congreso, también han comenzado a moverse a favor de los Republicanos. Actualmente el Partido Republicano obtiene entre 8 y 10 puntos más que en este mismo momento de 2020.

"Los temas que más favorecen a los Republicanos, como la economía y la delincuencia, siguen ganando importancia entre los votantes a medida que se acerca el día de las elecciones", dijo Michael McAdams, director de comunicaciones del Comité Nacional Republicano del Congreso. "Eso ha creado una situación nefasta para los Demócratas".

El cambio se ha producido pese a que los Demócratas han dedicado enormes cantidades de dinero a la publicidad sobre el tema del aborto y la decisión del Tribunal Supremo de junio de anular el derecho al aborto en el caso Dobbs vs. la Organización de Salud de la Mujer de Jackson.

"Todo el grupo de temas está operando en nuestra contra. Es realmente difícil para un Demócrata en un distrito marginal", dijo otro estratega Demócrata de la Cámara de Representantes, bajo condición de anonimato. "Se prestó mucha atención al aborto inmediatamente después de Dobbs. Con el paso del tiempo la inmediatez se ha disipado. La realidad cotidiana de la compra de gasolina y la compra de alimentos la ha superado".

La realidad de los precios de la gasolina se ha convertido en una especie de obsesión para los líderes Demócratas, que han visto cómo su suerte subía y bajaba junto con las cifras publicadas diariamente en las estaciones de servicio. A mediados de junio, los precios alcanzaron un máximo a nivel nacional superior a $5 por galón debido a la invasión rusa de Ucrania, y luego cayeron a $3,65 a mediados de septiembre y volvieron a subir a $3,91 a mediados de octubre, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos.

La semana pasada, nuevamente bajaron ligeramente, lo que llevó a Biden a anunciar: "Nos estamos moviendo en la dirección correcta".

Los estrategas Demócratas siguen manteniendo que su enfoque publicitario sobre el derecho al aborto es una buena estrategia, a pesar de las críticas de algunos en su partido. Dicen que los estudios internos del partido revelan que todavía hay muchos votantes que no han asimilado del todo las repercusiones de la nueva realidad jurídica. Los Demócratas mantienen la esperanza de que el tema pueda aumentar la participación, superando la ligera ventaja de entusiasmo por votar que los Republicanos han mantenido en las encuestas nacionales durante todo el año.

"Si dijera que íbamos a unas elecciones de medio mandato en la cual los Demócratas tienen el control total del gobierno y sin embargo hay desaprobación de la economía y alta inflación, tendría que admitir que serían elecciones ya sancionadas", dijo Jesse Ferguson, un estratega Demócrata que trabaja en múltiples elecciones. "La realidad de la cuestión del aborto, los candidatos Republicanos deficientes y el progreso que han logrado los Demócratas en parte de la agenda son las razones por las cuales todavía estamos hablando de la incertidumbre del resultado".

En las últimas semanas, los Demócratas han cancelado las reservas televisivas en Arizona, Texas y Wisconsin y casi concedieron mejoras para los Republicanos de tres distritos donde los titulares Demócratas optaron por no presentarse a la reelección. El partido también se ha alarmado por las encuestas que muestran al Republicano Allan Fung, exalcalde de Cranston, Rhode Island, por delante del tesorero estatal Demócrata Seth Magaziner en el corazón de Nueva Inglaterra, en un estado que no ha elegido a un Republicano para el Congreso desde la década de 1990.

Los Republicanos, por su parte, han puesto a prueba los límites Demócratas con su gasto adicional. El Fondo de Liderazgo del Congreso anunció una inversión de $4 millones en el distrito del representante Sean Patrick Maloney (D-NY), jefe del DCCC, cumpliendo un plan Republicano de larga data para complicar la vida a los estrategas Demócratas, que ahora tienen que preocuparse ante la posibilidad de que de que el hombre que lidera el esfuerzo pierda su escaño.

En lugares como el distrito 3 de Washington, que abraza la frontera norte de Oregón, Pérez ha estado gastando más que Kent en televisión según su propia recaudación de fondos.

Pero todavía no ha recibido ayuda directa para los anuncios del DCCC o del House Majority PAC, el super Comité de acción política externo que apoya a los Demócratas de la Cámara de Representantes, incluso cuando los anuncios de Kent incluyen un descargo de responsabilidad que acredita parte del gasto al Comité Nacional Republicano del Congreso (NRCC). Tampoco ha sido nombrada en el programa Red-to-Blue del Partido Demócrata, que ayuda a los candidatos a conquistar escaños Republicanos. Persico, el jefe del DCCC, ha descrito el distrito de Pérez como una elección que se puede ganar, y en la que invertiría si "tuviera más dinero".

"Esta es una de las oportunidades de oro", dijo Pérez el sábado. "Y ahora sí que la estamos pasando de largo.

Washington Post - Michael Scherer

Lea el artículo original aquí.

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