Tiktok
El espectador estadounidense promedio ve TikTok durante 80 minutos al día Credit: Pexels.
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En cinco años TikTok, la aplicación que alguna vez se descartó como una tonta moda de videos de baile, se ha convertido en uno de los gigantes más prominentes, discutidos, desconfiados, técnicamente sofisticados y geopolíticamente complicados en Internet, un fenómeno que ha asegurado una comprensión inigualable de la cultura y la vida cotidiana e intensificó el conflicto entre las mayores superpotencias del mundo.

Su dominio, según lo estimado por las empresas de Internet Cloudflare, Data.ai y Sensor Tower, es difícil de exagerar. El sitio web de TikTok fue visitado el año pasado con más frecuencia que Google.

Ninguna aplicación ha crecido más rápido que los mil millones de usuarios, y más de 100 millones de ellos se encuentran en los Estados Unidos, aproximadamente un tercio del país.

El espectador estadounidense promedio ve TikTok durante 80 minutos al día, más que el tiempo que pasa en Facebook e Instagram combinados.

Una encuesta del Pew Research Center en agosto encontró que dos tercios de los adolescentes estadounidenses usan la aplicación, y 1 de cada 6 aseguró que la miran "casi constantemente".

Aunque la mitad de la audiencia estadounidense de TikTok es menor de 25 años, la aplicación también está ganando la atención de los adultos; el analista de la industria eMarketer espera que su audiencia de más de 65 años aumente este año en casi un 15%.

El algoritmo de TikTok cambió el juego del Internet

TikTok crea una línea infinita de videos seleccionados por su algoritmo para que los espectadores interactúen con el contenido, luego aprende los gustos de los usuarios con cada segundo que ven, pausan o se desplazan.

Las personas no le dicen a TikTok lo que quieren ver, la plataforma te lo muestra y el Internet parece ser insuficiente.

“No estamos hablando de una app de baile. Estamos hablando de una plataforma que está dando forma a cómo toda una generación está aprendiendo a percibir el mundo”, explicó Abbie Richards, investigadora que estudia la desinformación en TikTok.

La influencia cultural de TikTok en una nueva generación de medios ha provocado algunos efectos dominó asombrosos. Los videos virales de personas que se deleitan con sus libros favoritos, muchos de ellos con el hashtag #BookTok, que tiene 78 mil millones de visitas, ayudaron a que 2021 fuera uno de los mejores años de ventas de la historia de la industria editorial.

Los mayores innovadores tecnológicos de Estados Unidos se están reinventando a sí mismos a la imagen de TikTok, no solo desarrollando imitaciones de videos cortos (Meta's Reels, YouTube's Shorts), sino también intercambiando redes de amigos y familiares por feeds de extraños que persiguen la gloria viral. El modelo de TikTok pronto podría dar forma a todo Internet.

¿Una amenaza para Estados Unidos?

La propiedad de TikTok, del gigante tecnológico ByteDance con sede en Beijing, también lo ha convertido en uno de los mayores parias en Washington. El expresidente Donald Trump intentó desmantelarla.

Las principales ramas del Estado y el ejército de Estados Unidos lo han prohibido en los teléfonos emitidos por el gobierno. Y los miembros del Congreso insisten en que podría ser un caballo de Troya para una máquina secreta de vigilancia y propaganda china.

Los ejecutivos de TikTok han argumentado que no están influenciados por las agendas gubernamentales y solo quieren fomentar una plataforma de entretenimiento que sea divertida y libre de conflictos.

Han trabajado para disipar dudas y hacer amigos en un Washington hostil mediante la contratación de especialistas con sede en Estados Unidos, prometiendo transparencia y canalizando los datos de los usuarios estadounidenses a través de servidores en el país.

Pero los exempleados y expertos técnicos de TikTok argumentan que las soluciones de la empresa no hacen nada para abordar su mayor riesgo: que sus principales responsables de la toma de decisiones trabajen en un país experto en el uso de la web para difundir propaganda, vigilar al público, ganar influencia y aplastar la disidencia.

Esa crisis de confianza ha llevado a un debate continuo entre los reguladores de Estados Unidos: si monitorear más de cerca la aplicación o prohibirla por completo.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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