ómicron variante
La docena de nuevas variantes tienen en común que son parte del mismo origen: el ómicron Credit: EFE
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Con la llegada del frío y las actividades trasladadas una vez más al interior de los hogares, los casos de COVID-19 en Estados Unidos han aumentado; y el en mundo surgen nuevas variantes como la XBB de Singapur, la BQ.1 o la BQ.1.1, entre otras.

Las hospitalizaciones por coronavirus están aumentando en estados como Indiana, Illinois, Arizona, Dakota del Sur, Wisconsin, Oklahoma, Nevada y Nebraska.

La docena de nuevas variantes, que compiten por convertirse en la próxima cepa dominante, tienen en común que son parte del mismo origen: el ómicron. Así lo explicó Albert Ko, médico y epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de Yale.

Las variantes de COVID-19 registradas en Estados Unidos

“Aunque cada subvariante tiene mutaciones ligeramente diferentes, ninguna de ellas parece estar creando ondas significativas todavía, como lo hicieron las variantes delta y ómicron cuando aparecieron por primera vez”, declaró Ko a The New York Times.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la subvariante BA.5, que registró un aumento de casos en el verano, actualmente causa menos de la mitad de las infecciones reconocidas en el país.

Se espera que las subvariantes BQ.1 y BQ.1.1, que están creciendo rápidamente, superen a la BA.5.

Hasta el viernes 28 de octubre la BQ.1 representó el 14% de las infecciones por coronavirus en el país y la BQ.1.1 el 13,1%. Desde agosto la BA.4.6 ha crecido, registrando el 9,6% de los casos.

La variante XBB de Singapur

En Singapur la variación XBB es conocida como “la variante pesadilla” debido al aumento de casos y hospitalizaciones. Esta se ha registrado en 35 países aunque a finales de octubre las infecciones empezaron a disminuir.

La XBB se formó a partir de una combinación entre las variantes BA.2.10.1 y BA.2.75, por lo que tiene parte de dos virus que infectan a los pacientes.

Con estas nuevas variantes los adultos vacunados tienen posibilidades de infectarse aun cuando estén vacunados o se hayan infectado con otra cepa.

Según algunos estudios preliminares la infección o vacunación previa podría no producir anticuerpos que protejan contra las nuevas subvariantes en los experimentos de laboratorio.

"Las mutaciones que definen estas nuevas variantes se agrupan en y alrededor de un área clave para las interacciones de anticuerpos, pero la secuencia de picos general no cambia lo suficiente como para afectar a las células T que reconocen cualquier parte de la secuencia, y son las que previenen enfermedades graves", explicó Otto Yang, infectólogo e investigador de inmunología de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles.

Fuente principal de la noticia: The New York Times

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