Cruise, la rama de vehículos autoconducidos de General Motors, dejó en pausa sus operaciones supervisadas y manuales en todo Estados Unidos. Esta medida es una reacción a un percance ocurrido en octubre que provocó la paralización temporal de sus vehículos autoconducidos, también denominados robotaxis.
En una revelación pública el martes 14 de noviembre, Cruise indicó que la inminente suspensión afectaría a unos 70 vehículos. Cruise alegó esta decisión como una "pausa ordenada", una maniobra vital para restablecer la confianza del público mientras lleva a cabo una evaluación exhaustiva de la seguridad.
A principios de noviembre, Cruise inició una revisión de 950 de sus vehículos autoconducidos o robotaxis. Esta acción se produjo tras la identificación de un fallo de software y la decisión adoptada por California de suspender el permiso de Cruise para operar sus vehículos en el estado.
Tras un accidente ocurrido el 2 de octubre, Cruise optó por retirar sus robotaxis para someterlos a una inspección de software. Este software rige la respuesta del vehículo cuando detecta una colisión.
Accidente
Según los informes de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera (NHTSA), en el incidente se vio implicado un vehículo tradicional que golpeó a un peatón en San Francisco. El impacto lanzó al peatón delante de un vehículo Cruise. Aunque el vehículo autoconducido detectó a la persona en su carril e intentó eludir la colisión, el robotaxi siguió golpeando al peatón.
El problema se produjo cuando el software del robotaxi categorizó erróneamente el incidente como un impacto lateral e intentó desviar el vehículo fuera del carril. Esta acción desplazó al peatón, que ya estaba herido, en lugar de impedir cualquier movimiento.
Antes del accidente, Cruise operaba un servicio similar a Uber con vehículos sin conductor en San Francisco. Sin embargo, el percance provocó la suspensión de este servicio.
Seguridad
En su declaración, Cruise destacó las medidas adicionales adoptadas para aumentar la seguridad y la transparencia. Estas medidas incluyen la contratación de un experto independiente para llevar a cabo una evaluación exhaustiva de la seguridad.
"Persistiremos en operar nuestros vehículos en entornos de entrenamiento de circuito cerrado y mantendremos un programa de simulación activo para mantenernos concentrados en el progreso de la tecnología AV", anunció Cruise el martes.
Estos acontecimientos ponen de relieve los obstáculos a los que se enfrenta la industria de los vehículos autoconducidos mientras maniobra entre los entresijos de la seguridad pública y los avances tecnológicos.
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