Jóvenes bajo custodia en Maryland enfrentan riesgos diarios: contrabando, comida en mal estado, abusos y falta de personal. El último informe de la Oficina de la Defensora Correccional (OCO) y una investigación de The Washington Post revelan el alcance de estas fallas y exigen soluciones urgentes.
Problemas detectados
El informe de la OCO resalta una serie de problemas críticos en las instalaciones operadas por el Departamento de Servicios Juveniles (DJS, por sus siglas en inglés). Entre los más graves destacan:
- Contrabando y consumo de sustancias
"El Departamento ha experimentado problemas documentados con drogas y contrabando", afirma el informe, señalando incidentes frecuentes de entrada de suboxone, vaporizadores y otros artículos prohibidos en centros como el Baltimore City Juvenile Justice Center (BCJJC) y el Victor Cullen Center (VCC). Solo en un caso específico, inspectores encontraron 17 tiras de suboxone escondidas en las pertenencias personales de un joven.
- Condiciones insalubres
El BCJJC presenta problemas recurrentes de higiene y mantenimiento. El informe documenta espacios con "grafitis, infestaciones de ratones y cucarachas, y baños inoperativos". Además, durante una interrupción en el suministro de agua en junio de 2025, las instalaciones permanecieron sin un plan de emergencia adecuado, lo que obligó a los jóvenes a usar lavabos como baños, agravando condiciones insalubres ya problemáticas.
- Abusos y negligencia
Un caso documentado en el Green Ridge Youth Center reporta un incidente sexual entre tres jóvenes, con alegaciones de acciones inapropiadas no detectadas a tiempo por el personal debido a la falta de supervisión adecuada. Según el informe, uno de los implicados ya había expresado sentirse inseguro y pidió ser reubicado, petición que fue ignorada.
- Escasez de personal
En diversas instalaciones se detallan ausencias laborales masivas que dejan sin supervisión adecuada a los jóvenes recluidos. En el Western Maryland Children’s Center, por ejemplo, las jóvenes detenidas fueron encerradas en sus habitaciones durante extensos periodos debido a la insuficiencia de personal disponible.
- Calidad de los alimentos
Varias quejas se refieren a alimentos en mal estado o insuficientes. En múltiples observaciones se encontraron productos caducados, comida insuficientemente cocida y hasta objetos extraños como uñas en las bandejas de comida.
Impacto en el sistema de justicia juvenil
Estas fallas estructurales afectan gravemente la misión de rehabilitar a los jóvenes en conflicto con la ley. Según destaca el informe, tales condiciones perpetúan "ciclos de trauma y reincidencia", ya que los menores no solo enfrentan castigo, sino que a menudo son revictimizados en un entorno que debería servir para su rehabilitación.
Además, estas condiciones exponen una supervisión deficiente a nivel directivo. Por ejemplo, la evacuación desordenada de Green Ridge durante una inundación en mayo de 2025 demostró "fallas graves en la respuesta ante crisis", dejando tanto a empleados como a internos en incertidumbre y sin recursos esenciales durante semanas.
Propuestas de reforma
El informe de la OCO detalla una serie de recomendaciones concretas para abordar estas problemáticas:
- Fortalecer la supervisión independiente
La expansión de la supervisión contemplada en la legislación SB 134 debe ser plenamente implementada, garantizando que la Oficina de la Defensora Correccional tenga acceso irrestricto a instalaciones y registros.
- Seguridad reforzada y protocolos contra el contrabando
Se sugiere implementar tecnología avanzada como detectores corporales y unidades K-9 para inspecciones rutinarias, así como mejorar los procedimientos internos para reducir la entrada de contrabando.
- Formación y contratación de personal capacitado
Ante la crónica escasez de personal, el informe aboga por contratar y capacitar empleados en técnicas de intervención no violenta y atención informada en traumas. Además, se sugiere ofrecer incentivos laborales competitivos para fomentar la retención.
- Protocolos de emergencia y manejo de crisis
Eventos como la inundación en Green Ridge subrayan la necesidad urgente de planes de emergencia claros y efectivos. Según el informe, estos deben incluir simulacros regulares y comunicación transparente entre directivos y personal operativo.
- Mejora de servicios alimentarios
Para garantizar la calidad de los alimentos, se requiere un monitoreo más riguroso de las cocinas y un registro detallado de limpieza e inventarios. Las instalaciones deben realizar encuestas a los internos para recopilar retroalimentación que permita ajustes.
- Derechos básicos y atención a necesidades esenciales
El informe detalla que muchos jóvenes carecen incluso de artículos básicos como ropa interior o productos de higiene. El DJS debe implementar sistemas para garantizar que todos los internos reciban y puedan reemplazar dichos productos de forma regular.
Las condiciones actuales en los centros de detención juvenil de Maryland representan un desafío inmenso, pero también una oportunidad para una transformación significativa. Implementar las recomendaciones descritas, fundamentadas en fallas específicas y observaciones documentadas, puede no solo remediar injusticias actuales, sino también establecer un modelo más equitativo y humano. Garantizar la seguridad, dignidad y rehabilitación de los jóvenes no es solo una obligación legal, sino una inversión ética en el futuro de Maryland.